* Va contra fidelistas y duartistas *
Comienza el deslinde * Felicia Parra, sería candidata pluri * El
Partido Humanista, el trampolín * El Chato también le rentó vallas al
comité del Carnaval * Órdenes de aprehensión contra invasores * No
opera el marcelismo a favor de García Bringas * Las promotoras del PRI,
atadas de manos
Mussio Cárdenas Arellano | 11 marzo de 2015
Tribuna Libre.- Héctor Yunes
quisiera que Pepe Yunes no hablara, no pensara y no actuara. Lo quiere dócil y
manejable. Lo ve a su lado, pero qué mejor, sometido. Quiere pastorearlo. Que
endurezca el discurso y luego lo suavice. Que enfrente al gobernador Javier
Duarte, lo desaire y luego se reconcilie.
Así venía
sucediendo hasta que José Francisco Yunes Zorrilla, senador por Veracruz,
oriundo de Perote, cortó las ataduras y mandó al diablo la tutela de su
perverso tío, sus truculencias y maquinaciones, la trampa y el engaño.
Había tenido un
discurso ambiguo. Cauto, prudente, grisáceo, excesivamente calculador, que no
le agenciaba adeptos pues pudiendo ser gobernador en 2010, prefirió arriar
banderas y negociar la senaduría que hoy ostenta y una falsa promesa para que
el 2016 le tocara suceder a Javier Duarte.
Endureció sus
palabras en diciembre de 2014 cuando Javier Duarte dio el albazo y envió su
propuesta de reforma político-electoral y transformó el próximo sexenio en una
minigubernatura de dos años.
Ahí sí brincó Pepe
Yunes. Expresó que el impacto lo sufriría Veracruz. No habrá inversión, dijo.
Se envían malas señales. Se estancará la economía. No se puede concretar un
programa de trabajo en dos años y los proyectos a largo plazo sería imposibles
de realizar.
Surgió, aunque
fuera por unos días, el Pepe Yunes bronco, contestatario, respondón.
Hablaba también
Héctor Yunes con rebeldía. Construía el también senador, nacido en Soledad de
Doblado, su plataforma mediática que advertía del daño gravísimo a Veracruz, la
mano turbia, la mañosidad fidelista detrás del engendro político tenido, urdido
y consumado por Javier Duarte.
Diciembre fue un
mes rudo. Vapulearon al gobernador, lo exhibieron, mostraron la miopía política
del títere de Córdoba, pues nunca antes se había concebido una reforma a la ley
de tal alcance, dedicada a los enemigos del fidelato para hacerlos desistir de contender
por la gubernatura de Veracruz. Dos años, a fin de cuentas, sirven para poco y
para preparar la sucesión.
Héctor Yunes ha
continuado con su activismo verbal. Mientras Pepe Yunes se ciñe a su habitual
prudencia, a la mesura, a la timidez política, a veces irritante porque hasta
Javier Duarte muestra más verbo y rollo, el choleño habla, se mete y se
entromete incluso en temas que no son lo suyo.
Yunes Landa
combina la crítica con la grilla bajo el agua. Lo acusan de haber negociado
parte de su proyecto a cambio de ver en la Secretaría de Protección Civil a su
amigocha de siempre, Yolanda Gutiérrez Carlín, fidelista que ocupara la
dirección de la Comisión de Aguas del Estado de Veracruz, señalada de haber
despedido del periódico Política a la periodista Regina Martínez Pérez,
corresponsal de la revista Proceso, porque así se lo pidió Fidel Herrera
Beltrán. Regina fue asesinada y hoy es un ícono del periodismo crítico. ¿Y
Yolanda qué es?
Deja pues el grito
y el arrebato. Amaga Héctor Yunes con radicalizar su postura y gana espacios en
el gobierno que dice combatir. Así es la simulación.
El 7 de enero,
frente al Presidente Enrique Peña Nieto, durante el aniversario del centenario
de la promulgación de la Ley Agraria, en Boca del Río, ambos senadores, Pepe y
Héctor Yunes abandonaron el evento. Peña Nieto lo sabía y los dejó hacer.
Javier Duarte pagó su desgobierno con un desaire.
Otra más de Yunes
Landa: al conocerse el resultado de la cuenta pública 2013 por parte de la
Auditoría Superior de la Federación, fue el primero en decir que estaría
vigilante de las acciones que habrían de tomarse por el daño causado a
Veracruz.
No es esa su
materia pero Héctor Yunes se mete. Su lucha es de palabra. Habla y amaga, pero
no actúa.
Pepe Yunes tiene
más vela en el entierro. Preside la Comisión de Hacienda en el Senado de la
República y lo detectado por la ASF tiene que ver con las participaciones
federales no aplicadas, mal aplicadas, desviadas, malversadas, la documentación
que acredita la ejecución de obras mal integrada o sin soporte legal.
Pero el que
despotricaba era Héctor Yunes, habilón y oportunista.
Así andaba hasta
que Pepe Yunes comenzó el deslinde. Tuvo cónclave con expresidentes del PRI
estatal —Carlos Brito, Ricardo Landa, Gonzalo Morgado, Guillermo Zúñiga—. Ahí
no estuvo Héctor Yunes, ni el fidelista Erick Lagos, ni Elizabeth Morales.
Luego le hizo su
propio desaire a Javier Duarte durante el consejo político estatal del PRI, el
domingo 8 de marzo.
Lo saludó con
frialdad, cuentan las crónicas. Le dio la espalda. Dejó el evento en que se
ratificó a Alfredo Ferrari y Corintia Cruz Oregon como presidente y secretaria
general del PRI estatal.
Nada destacó más
que la partida del senador Yunes Zorrilla, un agravio a la figura del
desgobernador de Veracruz.
Héctor Yunes pasó
a ser el manso de la obra. Ahí permaneció, sonriente, aplaudidor,
condescendiente con el gobernador del que dice estará vigilante por lo hecho
con los recursos federales.
Y cuando le
cuestionaron sobre la salida de Pepe Yunes del evento, respondió con dos
frases: Es que se le iba el avión y Pepe no tiene ningún problema con el
gobernador. ¿Y Héctor Yunes sí?
No fue todo.
Formato 7, portal en internet, difundió las palabras de Pepe Yunes respecto a
la responsabilidad de los funcionarios fidelistas y duartistas en el saqueo
detectado por la ASF.
“El senador José
Yunes Zorrilla dijo estar dispuesto a llevar al escrutinio de la ley a todos
los que hayan saqueado las arcas públicas en los dos últimos gobiernos, y
recomendó al Gobierno de Veracruz transparentar el origen de los recursos que
acaba de entregar a los municipios por concepto de bursatilización.
“Ojalá, dijo, que
no hayan hecho un compromiso con la banca mediante un préstamo de corto plazo
por 10 mil millones de pesos.
“Algo sabrá el
presidente de la Comisión de Hacienda del Senado de la República, quien dijo
que aquél que gane la gubernatura de dos años (por la que luchará) y no dé un
golpe fuerte en la primera semana de su administración, que se olvide porque va
a pasar inadvertido.
“Su rompimiento
con Duarte y Fidel Herrera halló este domingo su hondura más preocupante, algo
que visualmente se percibió durante toda la sesión del Consejo Político Estatal
del PRI cuando le diera la espalda al mandatario y solo respondiera con frialdad
un saludo de manos…
“A todo esto, ¿qué
opinará el senador Héctor Yunes Landa, quien ha debilitado tanto su
beligerancia al punto de que todo mundo sospecha que ya negoció con Fidel?”.
Llevar al
escrutinio de la ley es perseguir y hacer pagar a Fidel Herrera y Javier Duarte
y a sus respectivas pandillas, remitirlos a los tribunales. Implica ya una
ruptura, a la vista la acción de la justicia sobre los saqueadores de Veracruz.
Pepe Yunes
radicaliza el discurso. Héctor Yunes es verbo y poca acción. Habla y grita,
amaga y embiste. Y seguido sus amigos y compadres se inscriben en la nómina del
gobierno duartista, en la casa del enemigo y rival.
Pepe Yunes no sólo
se deslinda de Fidel y Duarte. Deja atrás a Héctor Yunes, quien por lo que se
ve, no tiene problema alguno con el gobernador.
Dejarse ver con
los expresidentes del PRI, saludar con frialdad a Javier Duarte, darle la
espalda, abandonar el consejo político priísta y advertir acciones legales
contra la fidelidad y el duartismo, no estaban en el script de Héctor Yunes. En
el de Pepe sí.
Por eso Héctor
Yunes quisiera que Pepe Yunes no hablara, no pensara y no actuara.
Porque lo deja
atrás.
Archivo muerto
Felicia Parra
Moguel no hace ruido, no figura, no agita las aguas. Nadie la ve diputada. Una
versión, sin embargo, asegura que la ex directora de Comercio en el
ayuntamiento de Coatzacoalcos aparecerá en la lista plurinominal del Partido
Humanista, seguro su espacio, ubicada en los primeros sitios, sin riesgo de
perder. Su padrino y guía, Víctor Rodríguez Gallegos, brazo derecho de Marcelo
Montiel, está de plácemes. Se proyecta en ella. Lo que él no pudo ser, ella sí.
Vetado por el la pareja Fidel Herrera-Javier Duarte, el subdelegado
administrativo de la Sedesol federal en Veracruz estuvo a minutos de ser
registrado por el PRI para contender por la diputación federal por el distrito
de Coatzacoalcos. Iba camino a su registro, el 7 de enero, cuando fue enfriado.
Esgrimió el gobernador Javier Duarte su impopularidad, mal posicionado en
colonias, distante de las bases, último en los sondeos de opinión, quebrado el
marcelismo, a la greña con el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Y lo bateó.
Inserta ahora a su pupila Felicia, la mujer de sus confianzas, en la plataforma
para ser diputada, cueste lo que cueste. Y cuesta una millonada. Se cocina la
candidatura. Felicia Parra, con ligas hacia Ramón Hernández Toledo, líder
sindical petrolero, vía una poderosa hermana, será diputada plurinominal por el
Partido Humanista. Es una versión y dicen que es real... Activísimo, El Chato
atendía cada detalle: la colocación de vallas metálicas en el malecón costero,
el sonido en el palenque, el sistema de iluminación. Las vallas que le rentó al
comité del Carnaval Coatza 2015, las había colocado entre el hotel Marina y la
Posada Berenice. La noche del lunes 9 envió a un equipo de ayudantes, personal
del ayuntamiento, a recogerlas. Anoche mismo acudió a las instalaciones de la
Expo Feria a retirar cables y luces que también le rentó al ayuntamiento.
Ordenaba al personal que se aplicaran. Unos lo hacían, sabedores que el negocio
es suyo aunque use a los trabajadores municipales como fuerza laboral. Otros se
resistían. Les esgrimió que “son órdenes del ingeniero Joaquín”. El Chato es el
mismo que acondiciona los eventos del PRI con personal y recursos municipales.
Ahí también dice que “son órdenes del ingeniero Joaquín”. Y luego preguntan que
quién es el que los mete en líos judiciales, en peculado electoral... Toca la
justicia a los vendelotes y defraudadores con tierra ajena. Por lo menos 20
órdenes de aprehensión serán libradas por invasión de terrenos en cinco puntos
de Coatzacoalcos, incluidas la de la denuncia correspondiente a Rabón Grande,
en la congregación Villa Allende, donde los invasores dispusieron de un terreno
donado por Petróleos Mexicanos al ayuntamiento. Se reservan los nombres de los
involucrados, algunos ligados a la agente municipal priísta, Keren Prot
Vázquez, al Partido del Trabajo y al Partido Encuentro Social... Pasó enero,
pasó febrero y los marcelistas no se meten a operar a favor de Rafael García
Bringas, su candidato a diputado federal. De la avenida General Anaya hacia el
pantano, las colonias marginadas, sólo se ven calles rotas, áreas lóbregas por
la falta de luminarias, hoyancos y zonas inaccesibles para los taxis y las
unidades motoras que ofrecen servicios de agua y gas. En vano han pedido
atención y solución a sus problemas. Desarma así el alcalde Joaquín Caballero a
las promotoras priístas que no tienen cómo ir a pedir el voto para su candidato
a la diputación federal por Coatzacoalcos, Rafael García Bringas, detestado por
el priísmo, sin estructuras electorales, con un pasado político marcado por el
oportunismo, saltando de partido en partido, de nómina en nomina, de padrino en
padrino, fidelista, yunista, duartista, ivanista, antiivanista, marcelista,
joaquinista, el clásico grillo de ocasión...
twitter:
@mussiocardenas
