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viernes, 26 de julio de 2019

Místicos y Terrenales


*La reestructura de la deuda podría costarnos hasta más de 2 mil millones de pesos
*Los “ahorros”, que se tengan serán para pagar la deuda
*Falta un buen operador en la Cámara de Diputados

Marco Antonio Aguirre Rodríguez| 26 julio de 2019
Tribuna Libre.- La reestructura de la deuda pública que contempla el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez puede costar más de 2 mil millones de pesos, cantidad que se sumaría a la deuda pública del estado.
¿Cómo puede ser tanto dinero?.
Pueden ser hasta 1 mil 044 millones 232 mil 015 pesos con 47 centavos y 7 milésimas, -para ser más precisos- por los “costos asociados”, más otros 996 millones 848 mil 707 pesos con 16 centavos para “los fondos de reserva” del refinanciamiento.
En la propuesta de Decreto para autorizar la reestructuración de la deuda pública del gobierno del estado, se establece en la fracción V de su Artículo Primero que el gobierno del estado podrá “contratar montos adicionales”… “hasta la cantidad equivalente a 2.5% (dos punto cinco por ciento) del monto de los financiamientos que se contraten”, dinero que “podrá destinarse al pago de gastos y costos asociados a la contratación de los financiamientos autorizados en el presente Decreto”.
La cantidad que se propone refinanciar es de 41 mil 769 millones 280mil 619 pesos con 8 centavos, que es el monto de la deuda pública bancaria al cierre del primero trimestre de éste año. El 2.5% de esa cantidad es 1 mil 044 millones 232 mil 015 pesos con 47 centavos y 7 milésimas.
Con Miguel Ángel Yunes Linares la reestructura de la deuda pública fue un negocio que pudo rondar los mil 100 millones de pesos y que presumiblemente realizó con Jesús Villalobos López, quien fue secretario de finanzas en el ISSSTE, con Yunes Linares y luego director de la Lotería Nacional, donde hizo implementó un fraude por casi 90 millones de pesos; el notario que llevó las operaciones de la reestructura de la deuda en Veracruz fue Leopoldo Domínguez Armengual, el entonces Secretario de Turismo del bienio.
Ahora José Luis Lima Franco, el Secretario de Finanzas y Planeación, dice que no sabe cuánto costó la reestructura de la deuda con Miguel Ángel Yunes. Su afirmación muestra que: No ha sido capaz de mandar a buscar en los archivos notariales las actas que Domínguez Armengual tuvo que levantar e inscribir, o de pedirle a Hacienda los datos de las operaciones, que necesariamente tuvieron que anotarse, ni siquiera de decirle a Domínguez Armengual que le de copia de las actas.
Lo suyo, lo de Lima Franco, ralla en la negligencia, rebasando la ineficacia, pero lleva a la sospecha del ocultamiento, para poder hacer lo mismo con las operaciones financieras del costo de la reestructura.
Porque dice que no sabe cuánto va a costar la próxima reestructuración de la deuda pública de Veracruz.
¿Cómo es que no tiene idea de esos costos que puede haber?, ¿no leyó ni siquiera la propuesta de Decreto?.
¿O simplemente se hace el qué no sabe para hacer los arreglos que quiera hacer con quiera hacerlos?.
En serio no tiene idea Lima Franco de:
¿Con quién harán la reestructura de la deuda pública?, ¿a quién le pagaran ese 2.5% por la contratación de la deuda?, ¿con quién harán los contratos para las garantías que se deben conseguir?.
Nada, absolutamente nada, de esto, tocó Lima Franco durante la conferencia de prensa en la que se anunció la reestructura.
Entre las cosas pendientes de dilucidar también está con quien van a contratar los casi 997 millones “para constituir los fondos de reserva del o los créditos o financiamientos que, en su caso,  se contraten para refinanciar o reestructurar la Deuda Vigente de Largo Plazo del Estado”.
Lo peor que con estos costos prácticamente se estarían desapareciendo los “beneficios” de la reestructura para éste gobierno en lo que resta del sexenio, planteados en 2 mil 700 millones, si todo sale bien.
O sea que vendrían quedando 700 millones de pesos, realmente.
Pero hasta esto puede ser una mera ilusión, porque la pretensión es liberar 511 millones de pesos al año, los cuales podrían esfumarse si la operación financiera se sale de las manos por los altos costos que tiene.
¿Cómo lo van a evitar?.
Entonces, en término llanos, ¿cuál sería realmente el beneficio para la población de Veracruz y para el gobierno del estado?.
Dicho en otras palabras ¿qué de bueno tendrá esto para los terrenales?.
No hay explicación de ello.
Esto abre aún más la sospecha de que la reestructura de la deuda se busca para implementar un negocio multimillonario para beneficio de unos cuántos.
Y decir que todos son honestos, es insuficiente, tiene que haber una explicación clara y precisa que demuestre cuáles son los beneficios reales de ésta operación crediticia.
La composición de la deuda incluida en la propuesta de Decreto la puede usted ver en

¿QUIÉN VA A LLEVAR LA OPERACIÓN POLÍTICA EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS?. En todo esto, para lograr que se apruebe la reestructura falta que el gobernador Cuitláhuac  García Jiménez defina quien va a realizar la operación política en la Cámara de Diputados local.
Sería un muy grave error que les dejará esto tan delicado a quienes ya demostraron no poder con los paquetes grandes, como el quitar al fiscal Jorge Winckler.
En la Cámara de Diputados local se necesita un buen operador político y legislativo, porque va a estar difícil que pase la reestructura, nada más con declaraciones de prensa.
Van a necesitar el “voto aprobatorio de al menos las dos terceras partes” de los diputados presentes en la sesión en que se deba aprobar la reestructura.
Y eso es difícil, muy difícil.
Ya lo vieron, en el caso del desafuero de Jorge Winckler.
Pero también pregúntele a Sergio Hernández, el todavía coordinador de la bancada panista en la actual Legislatura local, a ver si les cuenta lo que tuvo que sufrir y los movimientos –de todo tipo- que tuvieron que hacerse para que se aprobara la reestructura de la deuda con Miguel Ángel Yunes.
Para comenzar el diputado Maleno Rosales dijo que hay 8 diputados de Morena que no están de acuerdo con la reestructura, porque consideran que esto puede convertirse en más deuda.
Y luego, ¿cómo van a convencer a los panistas?, ¿y al PRD? ¿y al PRI, ¿y a MC?, ¿y al ahora independiente Juan Carlos Molina? ¿y a la Verde Guadalupe Yunes?.
Imagínenlos ahí sentaditos, el día de la votación. Aunque todos los diputados de Morena voten a favor, no tendrán los votos suficientes para aprobar la reestructura.
¿Podrán enfrentar otro fracaso de ese tamaño sin consecuencias?.
El Gobernador necesita ahí a un muy buen operador político y legislativo. Si es que realmente quiere que esta reestructura se apruebe, aunque sea en segunda vuelta.


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