Nahle y la Carretera 179.
Juan Javier Gómez Cazarín| 06 agosto 2025
Tribuna
Libre.- Lo prometido es deuda y las deudas se cumplen. Cuando menos así es con
la gente de bien, la que sabe corresponder a la confianza, la que entiende el
valor de la palabra y la que está convencida de que amor con amor se paga.
La
gente que no se deja llevar por los dardos envenenados con la infamia de la
frustración, el rencor y la envidia; la gente que responde a ellos con trabajo
y resultados.
Por
eso, nuestra gobernadora, la ingeniera Rocío Nahle, gente de bien y mujer de
palabra, cumple su promesa con el pueblo de Los Tuxtlas y la región piñera de
Isla, modernizando la mayor parte de la carretera 179.
Fui muy
afortunado porque este fin de semana tuve el honor de asistir como invitado al
banderazo de los trabajos.
Les
platico, para los que no son de por allá: si ustedes observan un mapa de las
carreteras que cruzan Veracruz, verán que la 179 es muy importante para esta
zona donde convergen La Cuenca, La Región Olmeca y Los Tuxtlas.
No sólo
es importante en esa zona específica, sino que es estratégica para el flujo de
personas y mercancías en el sur de Veracruz.
La ruta
atraviesa a lo ancho el territorio del Estado, uniendo la carretera 180 (la
famosa “Costera del Golfo” que abarca 6 Estados) con los límites con Oaxaca,
allá por el rumbo de Playa Vicente. Para mayores señas, conecta con la
carretera 147, que viene de Oaxaca, pasa por Veracruz y se vuelve a meter a
Oaxaca.
Pero
esa importancia no se correspondía con su estado físico. El tramo
particularmente dañado por lo baches (y el más usado) son los 60 kilómetros de
Isla a Santiago Tuxtla.
Transitarla
de día era una auténtica calamidad. Cruzarla de noche parecía una larga
secuencia de película de terror con tramos oscuros, solitarios y con maleza
alta a los lados. Llegabas a donde ibas y querías besar las llantas del coche.
Aunque no te pasara nada, el susto te duraba varios días.
La
fractura del puente El Mostal, sobre el río San Juan, empeoró las cosas e hizo
saltar las alarmas de peligro. El puente está dañado por las lluvias y la
corriente del río al punto de que es imposible repararlo y habrá de construirse
una estructura completamente nueva, como ya lo instruyó la Gobernadora.
Si
hablamos de que Los Tuxtlas son un imán para el turismo y de que la micro
región de José Azueta, Isla, Rodríguez Clara y San Juan Evangelista es líder
nacional en producción frutal (sobre todo, piña), resulta que la carretera en
mal estado es un lamentable freno para estos motores productivos de Veracruz.
Ahora
la vía será más ancha (lo que significa más segura) y tendrá un pavimento más
resistente. El puente Mostal será nuevecito y más fuerte.
Desplazarse
de Isla a Santiago Tuxtla será una experiencia grata, propia de un Veracruz en
pleno desarrollo gracias a Rocío Nahle.
Y algo
todavía más importante: la carretera 179 es sólo la muestra de una red de
comunicación vehicular que está en etapa de renovación.
Otra
carretera en Los Tuxtlas-Olmeca, la de Acayucan a Catemaco, que ya había
empezado semanas antes; y carreteras como la de Tlalixcoyan o las de la zona
norte, como la Platón Sánchez-Huejutla, la Álamo-Benito Juárez, la Llano de
Enmedio-Ixhuatlán de Madero, la Tantoyuca-Tempoal, la Tepetzintla-Tantoyuca o
la San Sebastián-Chicontepec. En el sur, la Paralelo-Las Choapas. Y muchas,
muchísimas más.
Quienes
viajamos en carretera por todo el Estado vemos un rostro nuevo en las vías de
comunicación veracruzanas.
Y ya saben
que mi fin de semana no está completo si no corro.
Este
domingo, con todo y gripa y un tobillo resentido, corrí la Carrera Coatepec
Pueblo Mágico. No hice mi mejor tiempo, pero terminé y me dio mucho gusto ver
que éramos más de 2 mil corredores los que compartimos el gusto de sentirnos
vivos.

Comentarios
Publicar un comentario