Ángel Rafael Martínez Alarcón. | 21 sep. 2026
Tribuna
Libre. – En los últimos tiempos, con frecuencia vemos cómo algunas trayectorias
políticas se construyen de prisa y se adornan con epítetos grandilocuentes.
Frente a eso, la vida de la maestra Josefina de la Luz Garza Ruiz representa
otra cosa: una vocación auténtica, sembrada con paciencia, honestidad y amor
por la educación de la niñez veracruzana.
El
pasado lunes 14 de septiembre del presente 2026 dejó de latir el corazón de
quien, tras soportar una enfermedad degenerativa que terminó con su vida, se
convirtió en ejemplo de vocación. Se trata de la maestra Josefina de la Luz
Garza Ruiz (19 de marzo de 1963-14 de septiembre de 2026). Fue testigo de su
profunda vocación de enseñar a la niñez veracruzana. Ella no tuvo la necesidad
de tener una plaza en el sistema educativo veracruzano; supo aprovechar que,
desde el emprendimiento, logró fundar instituciones de enseñanza, como el
Instituto Minerva, estancias infantiles y la Escuela Minerva en la capital del
Estado de Veracruz. También se desempeñó como servidora pública en espacios
municipales, desde el DIF Municipal.
Hace
casi dos décadas tuve la oportunidad de conocerla y trabajar con ella, cuando
el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, quien gobernó nuestro
país entre 2006 y 2012, lanzó en enero de 2007 el programa social de Estancias
Infantiles del DIF Nacional, en colaboración con la Secretaría de Desarrollo
Social. Un programa que impactó en todo el territorio nacional y fue una
oportunidad para miles de hogares de tener una estancia infantil cerca de sus
hogares. Para aquellos años, la maestra Josefina ya tenía un largo prestigio en
la oferta de servicios de guardería para infantes, en la calle Prosperidad, en
la colonia Del Maestro, en la capital de los veracruzanos. Asimismo, el
Instituto Minerva formaba a las futuras asistentes educativas con la carrera de
puericultura. Carrera que se fortaleció en esos años con la apertura de
estancias infantiles como programa social del gobierno federal.
La
maestra Josefina de la Luz Garza Ruiz nació en el Estado de Guerrero el 18 de
marzo de 1963; es decir, fallece a la edad de 63 años, una edad relativamente joven.
Luego de combatir por años con la diabetes, que no logró vencer rápidamente, en
sus últimos años continuó trabajando y educando a las nuevas generaciones de
niños veracruzanos.
Josefina
de la Luz Garza Ruiz naturaal Cd. Altamirano Guerrero. Primera hija de 4
hermanos. Trabajó para el Poder Judicial de la Federación, tribunal 5to de
Distrito y fue maestra y Directora de los jardines de niños Fundación y
Libertad en Celaya, Gto.
En
1999 regresa a Xalapa para incorporarse al Cobaev, fundando y dirigiendo la
primera estancia infantil para sus trabajadores, Estancia de Ausubel. Años más
tarde en vinculación con el Poder Judicial de la Federación en el estado de
Veracruz, funda el Instituto Arnold Gesselle, primer estancia infantil y
preescolar para los hijos de los trabajadores.
El
2 de Febrero del 2002 emprende su primer escuela de puericultura, formando a
más de 17 generaciones de asistentes educativas, además de continuar con su
labor docente en educación preescolar ahora desde el Instituto Minerva, aprendizaje
con significado. Durante Más de 22 generaciones de alumnos recorrieron las
aulas en las calles Prosperidad y en Mártires 28 de Agosto, coronando año tras
año a los reyes del medio ambiente.
Comenzó
su labor docente siendo miembro fundacional del INEA, promoviendo programas de
alfabetización de adultos junto a sus amigos de la preparatoria, y consolidando
en Veracruz a través de su incorporación como delegada de la CNOP del distrito
rural de Xalapa. Participo en varias campañas electorales y en 1985 se
incorpora al DIF municipal de Alto Lucero, siendo la Directora hasta 1988,
Con
una sólida formación universitaria, iniciando estudiando educación Preescolar
en la Normal Veracruzana estudió la carrera de Sociología en la ex Unidad de
Humanidades de la Universidad Veracruzana. Asimismo, fue licenciada en
Educación Básica por la Universidad Pedagógica Nacional, (Celaya) Realizó
estudios de maestría en Educación por la Universidad Popular Autónoma de
Veracruz, y también cursó estudios doctorales en Gobierno y Gestión Pública.
Tuvo
también su paso por la administración pública municipal, concretamente en Alto
Lucero de Gutiérrez Barrios. En palabras del expresidente municipal, el
ingeniero Bernardo Domínguez Zárate (1988-1991), dicho municipio tuvo un antes
y un después con el trabajo y desarrollo de la maestra José —como muchas
personas le llamaban—. Desde la trinchera del DIF Municipal estuvo al servicio
de sus pobladores, en particular de los infantes y de la población vulnerable.
En
la primera generación del movimiento de estancias infantiles impulsado por el
gobierno federal (2006-2012), en el estado de Veracruz, el trabajo y la
trayectoria de la maestra Josefina de la Luz Garza destacaron en la ciudad de
Xalapa por la preferencia de cientos de padres de familia que tenían la
confianza de confiarle el cuidado de sus infantes, cumpliendo con todos los
protocolos para el cuidado de los niños en sus instalaciones de la calle
Prosperidad. Fuimos testigos de cómo se consolidó su trabajo en esos primeros años
de las estancias infantiles del DIF Nacional y Sedesol.
Años
después de mi paso por Estancias Infantiles, volví a reencontrarme con la
maestra Josefina, primero como alumna de la maestría en Educación por la UPAV
y, en lo familiar, como directora de su Instituto Minerva, impartiendo
educación básica en el barrio de San Bruno. Una pequeña escuela, pero gigante
por la metodología empleada en favor de sus alumnos; una educación consagrada a
la formación académica, dejando muy atrás a las escuelas oficiales de educación
básica. Había una educación personificada en favor de sus educandos. Cada uno
de sus pequeños alumnos tenía respeto y cariño para su profesora. Un proyecto
que
solamente ella y su equipo fueron levantando, a pesar de todas las adversidades
en la oferta educativa de la ciudad. Fui testigo de primera mano de que sus
alumnos, los que pasaron por sus manos, egresaban excelentes, muy bien
formados. Ya con sus problemas de salud, ella se entregaba a su vocación de
enseñar a sus pequeños alumnos. Tuve la oportunidad de acompañarla varios sus
clausuras de los ciclos escoleres, siempre recibí sus esmeradas atenciones.
El
pasado lunes 14 de septiembre del presente año 2026 dejó de latir su corazón.
La noticia corrió entre sus familiares y conocidos. Fue velada con la compañía
de los suyos, así como de conocidos que se presentaron a rendirle el más
sincero de los homenajes a su trayectoria educativa. El martes 15 se realizó la
ceremonia eucarística de cuerpo presente en la Parroquia de Emperatriz de las
Américas, presidida por su párroco, Rafael Gutiérrez Zapata, quien recordó a
sus padres, que la llevaron a la pila bautismal para hacerla hija de la
Iglesia.
Al
terminar el servicio religioso, su hijo subió al altar para agradecer el
acompañamiento, pero sobre todo para recordarnos la figura de su señora madre,
la maestra Josefina, quien no sólo fue madre, sino también su amiga, su
compañera. Un emotivo mensaje con toda la sobriedad que amerita el momento. Con
asistencia de sus últimos alumnos, unos infantes todos impactados por la muerte
de su querida maestra. El cortejo fúnebre hasta el Panteón Xalapeño, para
depositar sus restos, fue acompañado por una pertinaz lluvia. Y cientos de
corazones de sus infantes alumnos vivirá el recuerdo de su Maestra Josefina…

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