Jorge Navarro Rivera
Tribuna Libre.- Con la finalidad de preservar las tradiciones mexicanas de todos los
santos, este 31 de octubre 1 y 2 de noviembre, se instaló una ofrendad de
muertos con motivos y rasgos de la cultura mexica en la técnica secundaria
industrial número 4 de Orizaba.
Eleazar García Santiago, director de la
institución académica en entrevista mencionó, que fueron alrededor de 200
alumnos quienes participaron en tres instalaciones de ofrendas de muertos una
que emula el espacio del panteón orizabeño Juan de la Luz Enríquez, otra un tapete
de flores con 4 ofrendas flotantes que representan los cuatro puntos cardinales
y una pirámide que en su cima deja ver la cabeza de Quetzalcóatl, figura
representativa de esta cultura que dio origen a la gran Tenochtitlán, la pirámide
en su base con una cámara mortuaria deja ver las costumbre
funerarias de esta domínate cultura del México antiguo; dos Xoloscuitles
vigilando el esqueleto que ahí yace representan la ayuda post morten
hacia el difunto para encaminar su alma (teyolía) al descanso eterno, armas
hechas con huesos recuerdan el carácter bélico de esta civilización así como la
personalidad de guerrero de quien yace en esta cámara.
En el municipio de Ixhuatlancillo, el fervor de día
de muertos se desborda en sus ofrendas, donde lo singular salta a la
vista en las pequeñas escobas que adornan las ofrendas, las cuales según los habitantes
de esta localidad, son para que los difuntos niños del primero de noviembre
barran el lugar que ocupan en su descanso eterno, asimismo el agua en depósitos
indiferentes que simbolizan la limpieza y pureza de los niños que murieron sin
bautizar, y según la tradición gentil están en el limbo; fruta de temporada,
juguetes, pan de agua, flor cempasúchil son imprescindibles en las ofrendas
ixhuatlecas, las cuales culminan sus festividades de todos los santos con el
lanzamiento al aire (el infinito) de globos de cantoya de diferentes
tamaños que van desde un pliego hasta 18 pliegos.
Por estas fechas es también conocida la leyenda
de que en la carretera en la última curva antes de llegar a la cabecera de
Ixhuatlancillo, se aparece un hombre ensangrentado al asecho de víctimas
para ultimarlas entre los días uno y dos de noviembre esta leyenda de todos los
santos es de uso común entre los ixhuatlecos, los cuales se dicen no
temerle pero que si por las dudas, dicen, procuran transitar con cuidado por
esos rumbos para no ser sorprendidos, inclusive por desquiciados en estas
fechas.
Comentó la cronista del municipio María Isabel Rodríguez
Flores.