Córdoba, Ver. | 11 julio de 2013
Tribuna Libre.- Con el fin de mejorar la calidad de vida de los
niños y niñas con discapacidad, el Club Canófilo y Obediencia de Córdoba ofrece
terapia asistida con perros, labor altruista que apoya el DIF Municipal
brindando el servicio de transporte a los beneficiados y sus papás.
Este miércoles, Martín Ernesto Chávez Niño y su
esposa María Isabel Barredo Quiñones, realizaron una presentación de terapia
asistida a un grupo de papás interesados en que sus pequeños reciban los
beneficios de los terapeutas caninos.
Chávez Niño destacó que este es el primer Centro
de Terapia Asistida con Perros a nivel estatal y nacional, y que cuenta con la
certificación de AMAPAC, asociación nacional de entrenadores profesionales; y
de las Fundaciones Bocalan y Canespan de España, que los acredita como técnicos
en terapia asistida con perros.
El Club Canófilo se encuentra ubicado en la
colonia Las Quintas, lugar donde serán bien recibidos todos los interesados en
aprovechar los beneficios de 20 perros de las razas border collie, labradores y
golden retriever.
El especialista explicó que estos beneficios
son: colaborar en la integración social, reducir presión sanguínea, brindar
seguridad y autoestima, reducir el estrés, bajar el nivel de ansiedad,
estimular la práctica de ejercicios, controlar la hipertensión arterial, entre
otros.
El Club Canófilo y Obediencia de Córdoba está
capacitado desde el año 2000 para brindar este servicio, aunque fue en 2009
cuando nació la inquietud por mejorar la calidad de vida de los niños con discapacidad,
a través de la terapia asistida con perros.
“Nos motiva a seguir adelante un abrazo de estos
niños que vale más que cualquier otra cosa; la felicitación de una mamá; además
nos sentimos muy agradecidos y tenemos un compromiso”, expresó el fundador
Martín Ernesto Chávez.
Los papás que acudieron este miércoles se
mostraron muy interesados en llevar a sus hijos a las terapias, por las cuales
darán una aportación económica de 30 pesos.
Y los niños tocaron, caminaron y se relajaron
con Terry, Wendy y Tina, los perros terapeutas.