* ¿Quién va a controlar el Congreso de Veracruz?
* Estrategia con dos años de anticipo.
* Estrategia con dos años de anticipo.
Marco Antonio Aguirre Rodríguez | 16 julio de 2013
Tribuna Libre.- Ante la composición que va a tener el próximo Congreso del Estado existe
una gran interrogante ¿a quién le harán caso los diputados?, ¿al gobernador
Javier Duarte o al “genio rojo” que armó toda la estrategia para lograr el
control absoluto del Congreso?.
Pues bien, resulta
que la estrategia para controlar la próxima Legislatura del Estado empezó desde
mucho antes de que se diera la actual elección.
El momento en que
arrancó la operación política para lograrlo es impreciso, pero hay varios
puntos determinantes:
1. La
Constitución Política del estado de Veracruz sufrió su última modificación en
el 2008 y el texto vigente fue publicado el 14 de noviembre de ese año en la
Gaceta Oficial del estado.
Ahí el artículo 21
apunta que “al partido mayoritario no podrán adjudicársele más de 4 diputados
por el principio de representación proporcional”, y también que “ningún partido
político podrá contar con un número de diputados, por ambos principios, mayor
al número total de distritos electorales uninominales”.
Eso significa que
por ningún concepto ningún partido podrá tener un control absoluto del
Congreso. La restricción se ratificó en las modificaciones que se le hicieron
al Código Electoral del estado hace un año, además de que en el Código también
se establece la limitante de sobrerrepresentación de un 16%.
Entonces, ¿cómo
romper esta barrera?.
2. La
reconfiguración de las “alianzas”.
Pues bien, como
esto ya se veía venir se hizo el recuento de los “aliados probables”, en un
encuentro en el que estuvo “el genio”.
Y la lista enumeró
que aunque se tenían alianzas frecuentes con el PVEM y el Panal, nada
garantizaba que las mismas se mantuvieran, por lo que se vio la necesidad de
impulsar la creación del Partido Cardenista (que logró su registro el 25 de
junio de 2012) y de consolidar la de Alternativa Veracruzana (cuyo registro se
otorgó el 29 de noviembre de 2011).
Del Movimiento
Ciudadano tampoco había seguridad, aun cuando ha existido una cercanía desde
siempre entre Dante Delgado, el dirigente real del mismo, y el exgobernador
Fidel Herrera.
Del PRD se
trabajaba ya en socavar a la dirigencia en funciones, construyendo estructuras
paralelas y coptando a dirigentes locales, lo que llevó al que fue
prácticamente golpe de mando de Sergio Rodríguez.
En el PAN se
tendieron puentes para crear grupos en contra de los Yunes azules.
Así, desde 2012 se
hicieron acuerdos para que la alianza con el PVEM se mantuviese, aprovechando
el triunfo por la Presidencia de la República que se había logrado.
Con el Panal se
abrieron nuevamente los puentes para alcanzar los acuerdos, tratando de que no
fuesen enamorados por la caída fuerza del PAN.
3. La
entrega de apoyos a los “más cercanos”, en este 2013.
Así, al comenzar
el año la entrega de apoyos a los grupos perredistas afines se intensificó, en
busca de tener espacios donde colocar a posibles candidatos que quedasen fuera
de las listas del PRI.
La jugada salió
tan bien que cuando la alianza PAN-PRD era casi un hecho, con una firma de
acuerdo similar a la que se presentó en otros estados (como Sinaloa, Oaxaca,
Puebla y Aguascalientes), se logró romper la misma y las expectativas de una
batalla electoral intensa.
Así, como partidos
de oposición real al PRI quedaban PAN y PT.
4. Las
paradojas del PAN. Paradójicamente, por parte del PAN, quien mayor apoyo dio
para que se rompiera la alianza no fueron los grupos que recibieron recursos
para impedir el avance de los Yunes azules al interior de ese partido, sino que
fue el propio Miguel Ángel Yunes quien buscó destruirla.
En su estrategia
Miguel Ángel Yunes consideraba que yendo solos podían ganar la mayoría de los
ayuntamientos del estado, que es la parte del pastel que le interesa a los
mismos, porque estos son los que manejan presupuesto.
Así los Yunes azules
se opusieron en todo momento a la alianza PAN-PRD en Veracruz y con ello
favorecieron la estrategia del “genio rojo”.
Una vez disuelta
la alianza disputaron palmo a palmo las candidaturas municipales y se quedaron
con varias de las más importantes, entre ellas Boca del Río (ganada por Miguel
Ángel Yunes Márquez), Xalapa, Coatzacoalcos y Veracruz, municipios en los que
se veían amplias posibilidades de triunfo con la alianza, incluso con
candidatos del PAN.
5. Con
este panorama, en el peor de los casos, el número de diputados aliados del PRI
impediría cualquier mayoría absoluta al PAN que permitiese realizar cambios
constitucionales.
Si la expectativa
mostraba una clara tendencia a favor del PAN se impulsaría al PRD para jalar
voto opositor y con ello bajarle posibilidades al partido azul.
Con el Partido
Cardenista y el AVE la estrategia fue apoyarlos para que ellos construyesen sus
propias plataformas, en la seguridad de que siempre serán aliados naturales, al
menos del “genio rojo” por el impulso que se les dio para constituirse.
Así, aunque los
diputados que llegasen por el PVEM y el Panal en algún momento derivasen hacia
el PAN, por acuerdos de sus dirigencias nacionales, esto bloquearía cualquier
intención de modificaciones constitucionales.
Pero ahora, con la
expectativa de que el PAN no llegará a los 12 diputados y que el PT quedará con
1 ó 2, el PRI y sus aliados tienen una mayoría absoluta que les garantiza el
control total del Congreso.
Así, más allá de
la composición final que tenga la próxima Legislatura, ¿qué lineamientos
seguirán los diputados del PRI y sus aliados?, ¿los del genio rojo o los del
gobernador?.
¡Ah! Y esto en la
tónica de que ambos, el genio rojo y el gobernador, son uno mismo, porque si se
acepta la versión que han querido vender de un distanciamiento, de una lejanía,
la pregunta tendría más énfasis, pero no hace falta; así como estarán las cosas
con la actual prospectiva, ¿qué voz atenderán los diputados?.
¿La Secretaría de
Finanzas mantendrá la dieta de recursos al Congreso o se verá obligada a
entregar el presupuesto completo, por el nuevo control político?.
Porque además el
gobernador Javier Duarte no pudo colocar a su más preciada pieza en el
Congreso, a Juan Manuel del Castillo, que iba a ocupar la curul que dejaría
vacante Francisco Portilla (en caso de que la hubiera ganado) para irse a una
secretaría de despacho del gobierno de Javier Duarte.
¿A quién, pues?.
Twitter:
@marcoaguiro