Una
nación sin crítica es una nación ciega
Octavio Paz
Ángel Rafael Martínez Alarcón | 11 octubre de 2013
Tribuna Libre.- Las
reformas borbónicas del siglo XVIII, emitidas por Carlos III, rey de las Españas e Indias,
tuvieron como objetivo principal de modernizar toda la administración de los
virreinatos en el nuevo mundo: Nueva España, Perú, Buenos Aires. Claro que hubo
resistencia por parte de los gobernados, en particular de los criollos, que
eran los hijos de los españoles peninsulares, que su único delito fue haber
nacido en suelo americano, y eso les frenaba para acceder a los principales
puestos de la administración pública de la monarquía y de las jerarquías del
ejército y el clero. El resultado de las reformas borbónicas fue el
inicio de las guerras de independencias en
cada uno de los virreinatos del imperio ibérico fundado por los Reyes
Católicos: Isabel de Castilla y Fernando de Aragón a finales del siglo XV.
En
el siglo XIX, en el México ya independiente, el
bando liberal, encabezado por el médico jalisciense Valentín Gómez
Farías, en su primera vez como Presidente de la República interino, por
ausencia del General Antonio López de
Santanna; inicia una serie de reformas, lo que provocó inmediatamente el
regreso al poder del jalapeño López de Santanna. Hasta llegar a la proclamación
del Plan de Ayutla, el primero de marzo de 1854, y una guerra entre los bandos
conservador y liberal, que por 13 años duró, incluyendo el segundo imperio
mexicano, encabezado por Maximiliano de Habsburgo. La Constitución de 1857 y
las Leyes de Reformas son las triunfadoras, saliendo derrotado los
conservadores y la jerarquía eclesiástica.
El
dictador Porfirio Díaz, al declarar en 1908, que el país ya estaba lista para elegir democráticamente
a otro persona que no fuera él, surge
Francisco I Madero, en el proceso electoral de 1910, y meses más tardes
la Revolución Mexicana. La reforma a la Constitución de 1857, dio muchas
batallas, y que finalmente se proclama una nueva Constitución en 1917, - que
nadie denunció que sólo fue un remiendo.
Al
General Lázaro Cárdenas del Rio, su propuesta de la Educación Socialista, hizo
que la sociedad mexicana estuviera molesta por dicha reforma educativa, pero al
llegar el General Manuel Ávila Camacho, dicha
ley de educación fuera derogada, para calmar a las nuevas conciencias
mexicanas. pues la palabra socialista sólo fue derogada.
El
salinato, que gobernó este país durante los años de 1988 a 1994, se dieron las
más grandes reformas políticas, bajo el amparo de las políticas neoliberales
que dictaba la economía mundo y sus organismos internacionales. Y al final del sexenio surge en escena el
Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en el estado de Chiapas, para
recordarnos que con todas las reformas salinista este país la pobreza einjusticiaa viven.
El
decenio panista, por más propuestas de reformas estructurales, no logró el
consenso del PRI. Hoy en los primeros meses de la administración de Enrique Peña Nieto, quien sólo obtuvo el
38 % del sufragio de los mexicanos; está empecinado en presentar todas las
reformas que necesita la nación. Desde el 2 de diciembre cuando se firmó el
Pacto por México, se presentó todas las reformas para el sexenio. Sólo faltó
presentar una reforma para cambiar el pensamiento de los mexicanos-
En
el pasado proceso electoral federal, el PRI y el SNTE, en la guerra sucia, se
hizo toda una campaña en contra de la candidatura de Josefina Vázquez Mota, porque
en su proyecto estaba la privatización de la educación así como reformar el
artículo 3 constitucional, y hoy son ellos los priistas quienes hacen dichas
reformas. Reformas que también se las negaron a la presidencia de Felipe
Calderón Hinojosa.
La
reforma al 3° Constitucional, el pasado febrero del 2013, tuvo su primer
víctima el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, como una señal de
autoritarismo del gobierno federal. Lo más complicado han sido las leyes
secundarias: la creación del instituto Nacional de la Evaluación Educativa. Ley
del Servicio profesional docente. En la que el magisterio nacional se organizó
para salir a las calles a exigir la abrogación de dicha legislatura que atenta
contra los trabajadores de la educación; en donde el SNTE jugó un papel de
aliado del estado como siempre desde 1943, y la Coordinadora Nacional de
Trabajadores de la Educación, está jugando un papel protagónico en la defensa
de la educación gratuita, y pasar el Secretario de Educación, grite a los 4
vientos que el único interlocutor válido es el SNTE, pero la realidad nos
demuestras lo contrario. Septiembre del 2013, pasará a la historia como la insurgencia magisterial
que salió a las calles, tomo escuela, paro de labores, escuelas tomadas, exigiendo
que el gobierno federal dé marcha atrás con sus reformas. Para Reforma fiscal,
el 9 de octubre del 2013, el PRI ya fijó los ajustes que exigieron los
empresarios. Para el magisterio nada, más que la amenaza y la represión, como
la vivida el Xalapa, Ver, el pasado 14 de septiembre.
Es
interesante ver como el magisterio veracruzano, ha dejado a sus dirigencias
sindicales para salir a las calles a exigir
la abrogación de las Reforma laboral - Magisterial, pues de Reforma
Educativa, sólo tiene a los maestros. En Veracruz las primeras manifestaciones,
parecían no tener un hilo conductor, pero luego de las concentraciones en
Xalapa de más de 30 mil maestros unidos libremente, por más que SNTE acuse que
en Veracruz, hay infiltrados de la CNTE de Oaxaca. Los maestros de Veracruz,
poco a poco se han ido organizando, leyendo cuidadosamente las leyes aprobadas
por los integrantes de la LXII legislatura federal. En Veracruz, nace
Movimiento Magisterial Popular Veracruzano, hacemos votos, que sea un digno movimiento
que represente a los docentes, que no vayan a copiar todas las prácticas
políticas del sindicalismo al servicio de algunos cuantos. Tiene la gran
oportunidad de luchar por los intereses del magisterio trabajador, de una sola
plaza, y sobre todo comprometidos con la educación de las nuevas generaciones
de mexicanos.

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