José Miguel Cobián | 10
octubre de 2013
Tribuna Libre.- ¨Siempre es bueno tener memoria, pues
si no se tiene memoria se corre el riesgo de cometer los mismos errores¨. Este artículo debió titularse ¨Guía de
promesas para campañas en la zona centro del estado de Veracruz¨ para usarse durante los próximos 50 años.
Gracias
a la revista ¨Magazine¨ en su edición especial del número 150, pude recordar
las promesas de campaña del año 2004, y poner a su consideración amable lector,
la posibilidad de analizar si a nueve años de distancia, han sido cumplidas, o
se han repetido en las siguientes campañas políticas.
En
aquél entonces, el flamante gobernador Fidel Herrera Beltrán anunciaba con
bombo y platillo algunos proyectos para detonar la infraestructura de Córdoba,
Fortín, Amatlan y Yanga, que desde aquéllas fechas ya se veía como una zona
metropolitana.
Se
hablaba de la construcción de un periférico intermunicipal. Obra que por cierto tiene planeado iniciar en
una primera y modesta etapa el próximo alcalde de Córdoba, de extracción
panista Tomás Ríos Bernal. Y si la
piensa iniciar, como periférico de Córdoba o regional, significa que a la fecha
ni siquiera se ha puesto la famosa primera piedra.
Recuerdo
como si fuera ayer que Fidel Herrera le ofreció a Córdoba convertirla en la
Houston Veracruzana, en una ciudad pujante y centro del comercio
internacional. Se hablaba de clusters
industriales, y asimilando la idea de su contrincante Gerardo Buganza,
planteaba un corredor industrial a lo largo de buena parte de la autopista
Córdoba-Veracruz. Lamentablemente somos
una ciudad que sigue siendo dependiente de la agroindustria azucarera y del
café. Gracias a Dios no somos un puerto
como Houston, porque eso implicaría que el calentamiento global hubiera elevado
el nivel del mar unos 800 metros.
Segunda oferta hasta la fecha incumplida. Siquiera Duarte no ofreció lo
mismo en su campaña, lo cual se le agradece.
Se
ofertó la compra y habilitación de 400 hectáreas para construir un parque
industrial, y atraer industrias pequeñas, medianas y quizá (soñar en tiempos de
elecciones no cuesta nada) hasta una industria grande para ese espacio, que al
día de hoy no ha pasado de un bello proyecto, que podrán utilizar como promesa
de campaña los próximos candidatos, jugando con la candidez y el olvido de la
población.
A
los que tenemos preocupaciones ecológicas se nos ofreció la construcción de
varias plantas de tratamiento de aguas negras, para que Córdoba y la región
dejaran de contaminar los afluentes, ríos y arroyos que por nuestro territorio
pasan. El Proyecto del Río San Antonio
contemplaba un paseo (que como disfrutamos diariamente los cordobeses),
retención de las aguas negras que en él se descargan, y tuberías que llevarían
esas aguas negras a una planta de tratamiento para liberar agua no contaminada
al cauce. Seguimos esperando esas
plantas o cuando menos una planta de tratamiento de aguas residuales.
Otra
promesa de campaña en la que como las demás, estaban involucrados los alcaldes
electos, era la construcción de un rastro de calidad internacional, que
permitiera convertir a la zona en empacadora y exportadora de todo tipo de
carnes. Lo que se logró es que el
rastro de la ciudad fuera clausurado, y nada más.
Nos
ofrecieron un centro médico de especialidades al nivel del hospital Inglés de la
ciudad de México, que permitiera proporcionar servicios a los viajeros de
salud, y atraer inversiones ante el nivel de servicios de salud que tendríamos…
Lo seguimos esperando…
Se
ofreció la construcción de la autopista Córdoba-Xalapa, de la cual en este
sexenio se puso la primera piedra y se cortó el listón de inicio de obra. Y de
la cual se llevan poco más de siete kilómetros lineales de terreno liberado
para la construcción de la misma. A este
paso en el año 2050 estaremos (estarán los que sobrevivan) circulando por dicha
autopista.
Promesas
de campañas anteriores incluyeron la reconstrucción del Mercado Revolución, y
la construcción de varios mercados en las zonas más densamente pobladas, para
liberar al centro del flujo innecesario de personas, llevando bienes y
satisfactores a la cercanía de esas zonas.
Sólo por cuestiones de interés privado, se han acercado a la población
los super Iberia Vecino y los mini aurrerás… Pero un mercado o varios, no se
han construido, y hace poco celebrábamos la posibilidad de reconstrucción del
mercado revolución, la cual quedó en el limbo.
Resulta
que algunos de estos proyectos fueron publicados en la gaceta oficial del
estado el 12 de diciembre de 2001, lo cual los convertía en obligatorios para
las autoridades, quienes disfrutando de una población sumisa y apática,
olvidadiza y nada exigente, no los llevaron a cabo, y no hubo quien reclamara
el incumplimiento de esta oferta de autoridades electas a la población.
Como
broche de oro, recordemos que en esas épocas se ofreció también el boulevard de
cuatro carriles entre Peñuela y Yanga. Y el libramiento ferroviario, al cual se
le han asignado varios cientos de millones de pesos, que aparentemente están en
un fideicomiso durmiendo el sueño de los justos a la espera de que alguna
autoridad municipal o estatal haga uso adecuado de dichos recursos.
Dejemos
hasta aquí esta guía de promesas de campaña y compromisos de gobiernos estatal
y municipales electos, con la esperanza de que sirva en las campañas de los
próximos 50 años, ya que cada vez que nos ofrecen lo mismo (lo que no han
cumplido) nos emocionamos y salimos emocionados de la reunión en la cual el
político en turno ofrece lo que sabe que no tiene la menor intención de
cumplir.

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