México, D.F. | 21 octubre de 2013
Tribuna Libre.-La revista Wired le dio su más reciente portada a
una alumna mexicana a la que califica, sin cortapisas, como "la nueva
Steve Jobs".
Se trata de Paloma Marlene Noyola Bueno, quien, en
septiembre de 2012, como alumna de sexto grado de una primaria ubicada en una
zona marginal de Matamoros, obtuvo el primer lugar en matemáticas a nivel
nacional en la prueba ENLACE.
La escuela, además, colinda con basureros de la
ciudad tamaulipeca.
Especializada en tecnología, la revista Wired hace
un retrato de la niña, hoy de 12 años y en secundaria, quien, pese a su
pobreza, ha desarrollado capacidades brillantes.
Esto lo logró gracias a un modelo de educación
"radical" implementado por Sergio Juárez Correa, maestro que, a pesar
de impartir clases en una escuela llena de carencias, aplica una técnica
innovadora.
La historia de Paloma, marcada por una vida llena
de limitaciones, conmovió ayer en las redes sociales.
Wired revela, por ejemplo, que la niña triunfó en
ENLACE meses después de la muerte de su padre, un pepenador que todas las
noches se sentaba a escuchar lo que la menor de sus ocho hijos aprendía en
clase.
Paloma dijo sentirse bien de que la comparen con
Jobs.
"Sé quién fue porque estoy leyendo su
libro", indicó la pequeña, quien lamentó que le hayan suspendido los
apoyos oficiales pasados cuatro meses luego de la prueba ENLACE.
Una mente brillante... y un maestro sin igual
La revista Wired cuenta que, convencido de las
técnicas de Sugata Mitra aprendidas en internet, así como de otras lecturas
aprendidas en línea, Sergio Juárez Correa llegó un día al salón de Paloma
Marlene Noyola y, hastiado del sistema educativo "abrumadoramente
aburrido" lo primero que hizo fue sacar los escritorios maltratados y
pidió a los niños sentarse en grupos.
Sergio, hoy de 31 años y que también creció junto a
los vertederos de basura en los que Paloma y su familia viven, se sentó con
ellos y les comenzó a explicar que había "niños en otras partes del mundo
que podían memorizar el pi hasta cientos de puntos decimales.
Que podían escribir sinfonías y construir robots y aviones.
"La mayoría de la gente no pensaría que los
estudiantes de José Urbina López (la escuela) podrían hacer ese tipo de
cosas", cita a Sergio el autor del reportaje, Joshua Davis.
"Los niños al otro lado de la frontera de
Brownsville, Texas, tienen portátiles, internet de alta velocidad y tutoría,
mientras que en Matamoros los estudiantes tienen la electricidad intermitente,
pocas computadoras, internet limitada y a veces no lo suficiente para comer.
Pero ustedes tienen una cosa que los hace iguales que cualquier niño en el
mundo", les dijo Juárez Correa.
Paloma, cuenta Wired, se quedó silenciosa esperando
que le dijeran qué hacer. Nueve meses después, sin embargo, aquella experiencia
innovadora que aplica la lógica de la era digital a las aulas, buscando en
grupos lo que quieran saber, dio por resultado que la niña y algunos de sus
compañeros llegaran a la cima de los rankings de matemáticas y de lenguaje en
México.
Juárez Correa se dio cuenta de inmediato que Paloma
era una mente brillante. Un día, cuenta Wired, el profesor escribió en el
pizarrón "1 = 1,00" y, aunque normalmente en este punto comenzaba
explicando el concepto de fracciones y decimales, en su lugar simplemente
escribió "½ =?" Y "¼ =?" y salió del salón.
"Piensen en esto por un segundo", les dijo antes de salir.
Al volver con monedas en las manos para explicar la
clase, se dio cuenta de que Paloma ya había escrito 0,50 y 0,25 en un pedazo de
papel. La niña respondía rápidamente y de manera acertada a ejercicios cada vez
más complejos.
En Enlace, Paloma obtuvo una puntuación de 921
puntos en matemáticas, ubicándola con la mayor calificación nacional.
Además en español obtuvo 800 puntos, lo que la
ubicó en el tercer lugar.
La menor a la que la autoridad no le sostuvo el
apoyo para hacerle la vida más fácil (el internet inalámbrico le duró un solo
día) tiene un récord de calificaciones de 10 en toda su instrucción primaria.
El resto de sus compañeros no se quedó atrás,
afirma Davis.
Los padres de Carlos Rodríguez Lamas lo premiaron
con tres tacos de carne. Era su primera vez en un restaurante. Francisco
Rodríguez consiguió 10 pesos de sus padres y compró una bolsa de Cheetos.
Los niños estaban emocionados. Hablaban de ser
médicos, maestros, políticos.
El reportaje de Wired enfatiza la dura realidad de
la Escuela José Urbina López y de Matamoros en general.
La familia de Paloma, cuenta Davis, se trasladó
hace 25 años a la frontera proveniente del centro del País. Ahí, el padre se la
pasaba hurgando entre chatarra, lo que le provocaba frecuentes hemorragias
nasales. El cáncer de pulmón que le arrebató la vida podría estar relacionado
con su contacto permanente con la basura.
Pese a sus duras jornadas, el pepenador solía
llegar a casa y escuchar lo aprendido por su hija en clases. Antes de morir, le
dijo: "Estudia y haz que me sienta orgulloso".
Y Paloma así lo hizo.
Dan a niña sobresaliente beca sólo por 4 meses
Ya en primero de secundaria, Paloma Noyola Bueno
mantiene su promedio de 10.
Su mamá María Guadalupe Martínez enfrenta
dificultades económicas para enviarla todos los días a clases desde la colonia El
Cambio, a unos 7 kilómetros de la carretera a Ciudad Victoria, muy cerca del
antiguo basurero municipal.
Las dificultades fueron empeorando cuando la
Secretaría de Educación de Tamaulipas y el Municipio le suspendieron la beca de
500 pesos que le daban cada mes.
Para llegar a la colonia, hay que transitar 2
kilómetros de terracería, mismos que Paloma tiene que caminar para tomar el
microbús que la lleva a su escuela.
A un kilómetro de la casa de la familia Noyola está
el antiguo tiradero convertido en un centro de transferencia donde los
pepenadores suelen acudir para recolectar desechos reciclables como plástico,
vidrio, aluminio y hojalata.
"Estamos viviendo una situación muy difícil,
las becas eran de mucha ayuda, esperamos en Dios que pronto se las vuelvan a
dar", dijo su madre, quien es viuda desde hace dos años.
La próxima semana, agregó, hablará con la Alcaldesa
panista Leticia Salazar Vázquez para pedirle que le dé la beca de 500 pesos
mensuales que la administración anterior sólo le dio por cuatro meses.
También le pedirá que le reactiven el internet que
el ex Alcalde Alfonso Sánchez Garza le ofreció y que sólo le duró un día.
Dijo que el acceso a internet es necesario para que
la estudiante de 12 años de edad realice sus tareas en la lap top que el ex
Alcalde le obsequió por su logro en la prueba Enlace en 2012 en la que obtuvo
el primer lugar en Matemáticas, con 921 puntos.
En español obtuvo el tercer lugar con 800 puntos.
La menor quien estudia en la secundaria técnica
número 4, señaló que ha recibido ayuda de otras personas.
Detalló que la conductora de televisión Laura Bozzo
le regaló una cama y una televisión, así como una pulsera de oro.
"Me dio una cama y una televisión y ya en el
programa me regaló una pulsera que traía puesta, que perdí en la escuela cuando
andaba jugando", dijo.
También el empresario ferretero y padre de la Edil
de Matamoros, Ramiro Salazar le arregló un cuarto de 24 metros cuadrados que le
construyó su padre antes de morir, el cual no tenía puerta ni piso. (http://www.defe.mx)

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