* Veracruz tiene mucha naturaleza que gente no conoce, la idea es
convertir a estos motociclistas de muchos años, que únicamente conocen el
pavimento, y enseñarles que la moto fue diseñada para doble propósito, y en
este tierra que lo tiene todo, comenta
Lance D. Carnes, Chief Adventurer, oriundo de Houston.
Boca del Río, Ver. | 05 octubre de
2013
Tribuna Libre.- Hoy se trazó una larga cadena entrecortada desde
Tuxpan hasta la zona conurbada Veracruz-Boca del Río. La formaron más de 600
eslabones motorizados que partieron desde las 10:00 am los primeros, y en el
transcurso de la mañana los demás; el objetivo: cubrir 350 km de litoral veracruzano
durante la XVII Motoconvención Internacional BMW, desde Tuxpan, pasando por
Cazones, Papantla, Gutiérrez Zamora y Costa Esmeralda, hasta la zona conurbada
Veracruz-Boca del Río, destino final.
Lance D. Carnes es Chief Adventurer y es oriundo de
Houston pero tiene más de 20 años viniendo a México y ya 16 años viviendo en
forma en el Distrito Federal. Le interesa principalmente promover las rutas GS
y promover el turismo en las zonas que generalmente no son visitadas, como las
playas vírgenes y los poblados pequeños; este tipo de eventos fortalecen la
actividad entre los participantes.
“Veracruz tiene mucha naturaleza aún que mucha
gente no la conoce, la idea es convertir a esta gente, que son motociclistas de
muchos años, que únicamente conocen el pavimento, y enseñarles que la moto fue
diseñada para doble propósito”, comenta.
Conseguir llegarle a este tipo de mercado puede ser
benéfico para el turismo en Veracruz, pues el turismo en motocicleta GS es un
turismo en crecimiento que en países desarrollados lleva ya varios años
implementándose.
“Tú ya conoces México por pavimento, ahora hay que
conocer México por tierra, porque es otro mundo. Meterse en una selva, en un
bosque, cruzar un río; y cuando logras hacer cosas así: acampar en la selva, en
el bosque, en la playa, da otra sensación. Y es realmente cuando empieza la
aventura”, dice, al tiempo que refrenda su compromiso con este tipo de turismo
que, al menos en la entidad, ha iniciado con excelentes pronósticos.
Esto es el cometido de la reunión: impulsar el
turismo en motocicleta por el paisaje veracruzano y fomentar, al mismo tiempo,
esta modalidad de rodar, la modalidad GS Gelände/Straße (todo
terreno/carretera), pero también es cierto que cada club, de los 26 que
conformaron la reunión internacional, tiene sus propias inquietudes y sus
propios kilometrajes que recorrer.
El único destino intermedio señalado por el comité
organizador fue la reunión para comer en las playas de Costa Esmeralda, reunión
que su vez, también fue opcional, de modo que cada quien fue dueño de su propio
tiempo y trayecto
Dicen los que saben que para que el motor de
explosión con ciclo de 4 tiempos de una moto funcione, el pistón y la válvula
de admisión deben trabajar coordinadamente para dejar pasar sólo un gramo de
gasolina –una pequeña gota- y 14.8 gr de aire aproximadamente al cilindro para
iniciar un ciclo que termina con la combustión de la gasolina. Un ciclo
ininterrumpido que se genera unas 50 veces por segundo cuando una motocicleta
normal gira a 6,000 revoluciones por minuto (rpm).
Las motocicletas que surcaron las carreteras
veracruzanas el día de hoy giraban a 14,000 rpm, esto quiere decir que en los
tramos de autopista avanzaron a más de 160 km/h.
Una gota que hace la magia de la velocidad, una
gota que es metáfora de la cadena que hoy se trazó pues así, a cuentagotas,
fueron saliendo de Tuxpan los 26 clubes de la motoconvención. Similares a los
lobos solitarios de las montañas que se agrupan cuando salen a la caza, estos
pilotos formaron grupos pequeños, compactos que salieron a la caza de turismo
de aventura.
En el camino, por supuesto, había huellas que
rastrear. Un amplio dispositivo de guías y de informantes turísticos que
formaban parte del staff de la motoconvención se situaron en puntos
estratégicos, como casetas de peaje e inicios de poblados para orientar y
auxiliar a los turistas motorizados.
Así, sin mayores contratiempos, los lomeríos de la
huasteca veracruzana quedaron atrás con sus verdes campos y sus árboles
barbados de tanto paxtle, la carretera fue una vía óptima que se desenrolló
debajo de sus ruedas como quien desenrolla un verde pasto tipo alfombra. La
región Totonaca ofreció su sonrisa al rodante viajero y a orilla de carretera
se pudieron acercar a puntos de interés, como la fábrica de vainilla en las
inmediaciones de Gutiérrez Zamora.
Más allá, donde la cobertura de la selva Totonaca
comienza a abrirse en el municipio de Tecolutla y da paso al amplio litoral que
ofrece largos kilómetros de playa, se hermanaron en el recorrido las zonas
hoteleras de Tuxpan y Costa Esmeralda, separadas en la realidad por largos
kilómetros pero unidas en el espacio-tiempo por la velocidad.
Los participantes de la motoconvención fueron
saltando los vehículos y puentes, rebasando en grupo, siempre pendientes del
resto y monitoreándose con radios y GPS’s pendientes de sus cascos.
En Costa Esmeralda se les recibió con combustible
para el cuerpo, con agua para saciar la sed provocada por la calurosa mañana
que se había visto misericordiosa tejiendo una suave nube por largos ratos de
camino. Sin embargo, la abigarrada composición del grupo general hacía que el
benévolo clima jarocho no se sintiera igual entre el grupo de visitantes de
Honduras, por ejemplo, y los grupos de Michoacán y Guanajuato.
Ahí es donde la metáfora del cuentagotas adquiere
otros matices, otras tonalidades que son más bien culturales. Luis Manuel Gil
es el presidente del BMW Club Boxer de Guadalajara y tiene ya 43 años en la
ruta; con 20 formando parte del club ha recorrido ya toda la república mexicana
y en esta ocasión le tocó venir por primera vez a las tierras veracruzanas. El
sudor da cuenta del desgaste físico que significa la deshidratación, pero ha
tomado medidas precautorias como que la experiencia de los años no se pasa por
alto.
Son 43 años de experiencias en la ruta, son apenas
como 43 litros de gasolina que se componen a su vez de miles de miles de gotas
de anécdotas a las que se le han sumado hoy, las vividas en tierras
veracruzanas.
Las motocicletas tienen capacidades de
almacenamiento de gasolina diferentes, no todas son igualas, las hay de 14
litros y hasta de 30; el club de pilotos que nos visitan desde Guatemala
acumularon un total de 2,000 kms., se dieron tiempo para visitar Oaxaca, San
Miguel, Querétaro y Guanajuato.
La ruta es un gran colector de personas que
afianzan sus lazos de amistad con este tipo de eventos de talla internacional,
se conocen nuevas personas y se reconocen otras ya que hay pilotos que le tiran
a lo grande, según testimonia Ernesto Felguerez de Motoclub Oaxaca, que lleva
pocos años de rodar pero que ha conocido a quienes han ido incluso a Alaska por
el norte y a la Patagonia por el sur.
Este gran encuentro de historias, de historias a
cuentagotas que se pierden apenas se entabla la conversación porque ha llegado
el momento de continuar rodando, se convierte en una comunicación inacabada que
espera paciente el momento del reencuentro para seguirse prolongando hasta que
el camino decida separar a las personas. Mientras, hay que aventurarse,
recorrer no sólo la carretera sino los caminos que se observan salvajes.
Enfrentar al bosque, a la selva, a la playa y a la montaña; Veracruz tiene todo
eso.

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