México, D.F. | 01 octubre de 2013
Tribuna Libre.- Luego de la previa evaluación de los daños causados
por las lluvias provocadas por "Ingrid" y "Manuel", ahora
las labores para rehabilitar caminos, puentes, zonas habitacionales, drenaje,
instalaciones eléctricas, viviendas e inclusive en la reubicación de personas
que habitan en inminentes zonas de riesgo, se ven mucho muy titánicas, pues de
manera previa el Consejo Nacional de Organismos Estatales de Vivienda
(Conorevi) calcula que más de dos millones de mexicanos que habitan en 500 mil
casas deben ser reubicados.
Sobre éste el primer tema de urgencia, por lo
que el presidente de la Conorevi, Roberto Javier Gaitán Spamer, indicó que se
trata de un enorme reto que, debido a la situación en la que se encuentran y a
los riesgos que se enfrentan con fenómenos naturales futuros, no se puede
postergar. Detalló que tan solo con el paso de los dos últimos ciclones se tuvo
un registro de 26 mil viviendas dañadas, principalmente en el estado de
Guerrero; ya sea por estar asentadas en territorios irregulares, barrancas, o
cerca de ríos o lagos, pero también a la mala calidad del material con
las que fueron construidas.
Con respecto a ello, de igual manera se están
realizando las investigaciones para conocer a los responsables de permitir el
asentamiento de personas en zonas de riesgo; de momento la Comisión para la
Regularización de la Tenencia de la Tierra (Corett), indicó que no se trata de
una situación nueva, pues en México hay más de cinco millones de viviendas ubicadas
en estos lugares, con un aumento de 90 mil cada año, y un estimado de población
en 2013 que supera los 20 millones.
Los gastos para la reconstrucción de las zonas
serán onerosos, pues de acuerdo a la Conorevi, las 26 mil nueve viviendas
sufrieron graves afectaciones, tres mil 850 requieren reconstrucción total,
principalmente en Guerrero. El reto es de tal dimensión que el subsecretario de
Vivienda se adelantó a señalar que “no alcanzará el sexenio para cubrir el
déficit de vivienda en el país”.
Y es que muy probablemente los daños pudieron haber
sido menores si las entidades tuvieran actualizado su Atlas de Riesgo, pues
únicamente cinco de las 32 entidades en el país, según lo reveló un estudio de
la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cuyo
objetivo es determinar las fortalezas y debilidades del Sistema Nacional de
Protección Civil (Si-naproc)., sólo Chiapas, Jalisco, San Luis Potosí,
Tamaulipas y Veracruz poseen mapas de riesgo eficientes, pues son los mejor
estructurados en tres áreas: terremoto, huracán e inundación.
Entre las labores a realizar, en cuanto a
reconstrucción de daños por las inundaciones desatacan la mejora en las redes
de drenaje pluvial, principalmente en Tamaulipas, en donde la mayoría de
los 43 municipios no cuenta con riesgo de inundación en sus colonias, al no
existir redes de drenaje pluvial, fuertes lluvias y por estar situados en las
márgenes del Río Bravo. En tanto, en Morelos es prioritaria la
reubicación de la población de 122 colonias distribuidas en 16 de los 32
municipios debido a que se encuentran asentadas cerca de ríos y barrancas;
situación similar se vive en el estado Nuevo León, en donde un nutrido grupo de
población se ha asentado en las márgenes de los ríos La Silla y demás cuerpos
de agua.
En tanto, en la zona mayor afectada, como lo es
Guerrero, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu)
informó que al menos 35 por ciento de las comunidades de Guerrero están
asentadas en zonas de riesgos. Explicó que esto responde a una lógica
utilitaria de los Aauntamientos, "en dóode resulta más práctico que vivas
aunque tengas y corras un enorme riesgo”. El titular de la dependencia, Jorge
Carlos Ramírez Marín, advirtió que se trabaja en un nuevo “filtro” a nivel federal,
que evite que se otorguen permisos en zonas consideradas como de riesgo y que
se sancione en caso de hacerlo.( http://www.enterate.mx )

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