México, D.F. | 08 noviembre de 2013
Tribuna Libre.- Luego de que trascendiera la noticia de que el
gobierno de Venezuela derribó un avión mexicano el pasado 4 de noviembre, el
secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dio a conocer la
explicación otorgada por el gobierno venezolano sobre el hecho, siendo ésta un
tanto austera y que aún sigue dejando interrogantes, enfatizando que la
aeronave entró de manera ilegal al espacio aéreo de ese país, según informes
del jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada (CEO) de
Venezuela, Vladimir Padrino López.
De acuerdo con los informes otorgados por el
gobierno venezolano, el avión privado era un Hawker Siddeley DH-125-400A, con
matrícula XB-MGM registrado en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, el cual
ingresó a territorio colombiano sin autorización, por lo que se procedió a
"inmovilizarlo" a siete millas náuticas al norte de Buena Vista del
Meta, en el estado de Apure cercano a la frontera de Colombia; sin embargo
sobre la ruta, los pasajeros y el destino que ésta tenía no se han dado
detalles.
De igual manera han comenzado a surgir las
versiones del presidente de esa nación, Nicolás Maduro, quien de manera
indirecta atribuyó la reacción militar de su país a las labores del combate al
narcotráfico, y se refirió a la Ley de Control para la Defensa Integral
del Espacio Aéreo; advirtió que se tratan de acciones que su gobierno aplicará
para combatir este delito.
Detalló que basado en dicho reglamento, como jefe
de Estado tiene la potestad de ordenar el derribo de cualquier nave que ingrese
de manera ilegal a Venezuela con fines de tráfico de drogas. Relacionado a
ello, mediante comentarios colocados en su cuenta oficial de Twitter, el alto
militar venezolano Vladimir Padrino felicitó a la Aviación Militar Bolivariana
por el derribo de la nave.
A decir de los datos que se encuentran en el portal
Aviation Safety Network, la aeronave es propiedad de Jorge Salazar Ochoa, de
acuerdo al certificado de aeronavegabilidad emitido por la Dirección General de
Aeronáutica Civil (DGAC); además de que dicha nave tenía autorización para
realizar transporte privado y su capacidad era de ocho pasajeros más dos
tripulantes.
Otras voces que se han dejado escuchar al respecto
es la del capitán Guillermo Galván, quien consideró que el gobierno de
Venezuela deberá dar una amplia explicación al mexicano sobre la forma en la
que fue derribado el avión, pues indicó que aún no se ha aclarado si fue
derribado sobrevolando o en tierra, y en caso de haber llegado a tierra,
especificar la situación de la tripulación y los pilotos. De momento sólo se
sabe que datos como plan de vuelo de la aeronave, incluyendo posibles escalas,
así como el nombre de los pasajeros y la tripulación se encuentran en poder de
la Dirección de Aeronáutica Civil.
Dijo que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes
también debería apoyar en esta investigación para recabar la información
necesaria para conocer con certeza cómo y por qué ocurrió este incidente,
indicó el especialista en aeronáutica. (http://www.enterate.mx)

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