Fortín, Ver. | 12 junio de
2014
Miguel
Ángel Cárdenas Martínez
Tribuna Libre.- En pleno siglo 21 CAPUFE no tiene
protocolos “cuando se les cae el sistema”
puesto que se agudiza y evidencia la falta de planeación por la ineficacia
e inoperancia que pone al automovilista a la deriva cuando no pueden cobrar por
fallos en sus sistemas informáticos; hace dos semanas en Cuitlahuac donde por
más de tres horas estuvieron varados los usuarios de la autopista causando gran
malestar en la gente, en “una caseta que no es nada barata”, llena de baches por falta de
mantenimiento con obras interminables, declaro Raymundo Díaz Mota, Presidente
del Tianguis Siglo 21 en esta ciudad.
En
Fortín, el día lunes en dos diferentes horarios tarde-noche se fue el sistema
en la caseta de Esperanza Puebla; alrededor de las 21:00 horas, haciéndose unos
tres kilómetros de embotellamiento otra vez ocasionado por la ineficacia del
personal y directivos de CAPUFE, todo pareciera que estuvieran acéfalas las
oficinas en estos diferentes puntos carreteros, sin gerente administrativo, que
te firme como antes un vale cobren y te vas… Ya que todo pasa…y no te dejan
pasar…así de simple…pues no quieren dejar de ganar…pero eso si, generan
pérdidas económicas a la clase productiva del país.
Transportes
de carga con mercancías perecederas, personas de la tercera edad y niños son
perjudicados, no hay donde ir al baño, comer esto pone al descubierto la
bárbara inoperancia de Caminos y Puentes Federales, ya que ante estas
salvedades no existen protocolos que garanticen seguridad y capacidad de
respuesta para comodidad de los automovilistas, lo peor es que son cada vez más
recurrentes, con dos o hasta cinco kilómetros con duración de recorrido de una
hora para poder avanzar, siendo inadmisible se afecte al ciudadano por culpa de
ineptos en CAPUFE.
Las
carreteras de autopista se visten de sangre por la irresponsabilidad de los
encargados, por obras interminables que ponen el riesgo hasta familias viajeras
completas, causando la muerte de mucha gente hasta hoy, la pregunta sería:
¿Cuántos muertos tienen que haber? para que CAPUFE ponga señalamientos de
manera oportuna e inteligentemente pensados no solo por tramos sino en todas la
autopistas, sobre todo en horas pico y periodos vacacionales, con casetas
bastantes caras e ineficaces.
Cuando
se deciden a dar mantenimiento, lo hacen con obras al parecer pactados a seis
meses, con la consigna de no terminarlas nunca, se sigue sin entender las
licitaciones que hace hacia adentro Caminos y Puentes, son de las más caras,
pues el tramo Veracruz-Puebla se vuelan llantas por los grandes hoyos generando
accidentes, en el tramo Esperanza-Puebla cuántas muertes se deben sumar a las
estadísticas para que se despierte la sensibilidad, se terminen las obras
interminables, pues bien podría iluminarse toda esa parte de la autopista.