‘Con la donación de órganos mi hijo revivirá en otras personas’: padre de Abel, niño que cayó de un tren
Córdoba, Ver. | 20 junio de 2014
Tribuna Libre.- “Mi hijo revivirá en otras personas, en familias
que están pasando como yo por el mismo dolor”, expresó el señor Pablo Pablo
Dionisio, minutos antes de ver por última vez el cuerpo con vida de su hijo
Abel Pablo González, de 13 años de edad, quien este jueves fue declarado con
muerte cerebral, tras el accidente que sufrió en las primeras horas del martes
pasado al caer del tren.
A las 10 de la noche salió la ambulancia del
Hospital ‘Yanga’ de Córdoba con el menor originario de Temazcal, Oaxaca, con
rumbo al Hospital Regional de Veracruz, nosocomio donde en las primeras horas
de este viernes 20 de junio se efectuarán los primeros trasplantes de órganos.
Abel fue remitido por el Ministerio Público al DIF
de Córdoba en las primeras horas del martes, al ser internado en el Hospital
Regional ‘Yanga’ con un trauma craneoencefálico, debido a que cayó de cabeza al
intentar bajar del tren con otros dos acompañantes, uno de ellos ya entregado a
sus familiares esta semana, y el otro, de 17 años, está bajo resguardo de Casa
Meced del DIF, mientras este organismo asistencial busca a los familiares en
Ciudad Juárez, Chihuahua.
Antes de ser trasladado a Veracruz, Abel parece que
duerme en el área de terapia intensiva. En su cabeza a simple vista no hay
indicios de un golpe, pues es un coágulo el que ha oprimido su cerebelo
afectando sus funciones vitales como la respiración, por lo que respira
profundamente con ayuda de una máquina. Sólo tenía una pequeña herida en lado
izquierdo de su boca, con ligera hinchazón.
Durante la tarde y noche de este jueves la
directora del DIF Municipal, Ana María Zepahua Lazos, acompañó al señor Pablo,
así como a la media hermana de Abel, la señorita Martina Pablo, familiares que
desde el martes fueron localizados por el DIF cordobés. Los muchachos que
acompañaban a Abel solamente han dicho que ‘iban a la aventura’, sin un destino
en específico.
“Aquí solamente podemos hacer un reconocimiento a
la bondad de las personas, gente de muy escasos recursos que hemos apoyado en
sus gastos aquí. Esta mañana decidieron donar los órganos del menor, por lo que
de inmediato nos comunicamos con el Centro de Especialidades Médicas de Xalapa,
respetuosos de su decisión”, expresó Zepahua, acompañada de una médico y un
abogado del DIF, los cuales también se trasladaron a Veracruz con la hermana de
Abel.
El señor Pablo prefirió quedarse en Córdoba.
Mientras su hijo iba rumbo al puerto él era atendido por un médico del
hospital. El dolor se manifestaba en mareos y malestar estomacal, tras varias
horas de ‘aguantar’, tal como comentaba.
Cabe señalar que al hospital Yanga también arribó
la Agente Primero del Ministerio Público, Lindelia Morales, para levantar un
acta de hechos con la declaración de los familiares del menor, quienes piden a
las autoridades ministeriales tanto de Veracruz como de Oaxaca, se deslinde las
posibles responsabilidades en este caso que han derivado en la muerte de Abel.
Madre de Abel murió hace medio año
A decir del señor Pablo, su hijo no tenía motivos
claros para irse de la casa. Sólo recuerda que el viernes no regresó de la
escuela secundaria donde llevaba algunos ‘cincos’ de calificación. Un muchacho
mayor, de nombre Pedro Castañeda Mayoral -así identificado por Martina-, lo
incitó a irse y el lunes todavía fue visto en Temazcal, en la colonia Margarito
Montes Parra donde vivía. “Lo anduvimos buscando, pero no lo encontramos”,
expresaron sus familiares.
Hace seis meses la madre de Abel, la señora
Victoria González Hernández, segunda esposa del señor Pablo, murió de parálisis
cerebral a los 32 años de edad, en un hospital de Tuxtepec. A la vez que este
resulta ser el segundo hijo que pierde el señor Pablo, el primero fue asesinado
a balazos, quedándole cuatro hijos con vida.
Abel nació el 15 de diciembre del año 2000 y
actualmente cursaba el primer grado de secundaria. “Él es igualito que yo”,
dice su padre, al recordar sus rasgos físicos. En su forma de ser dice que
recordará a su hijo como “de relajito, amistoso, muy buena gente, se porta
bien, por eso no quiero echar a perder esto”.