José Miguel Cobián | 18 junio de 2014
Tribuna Libre.- La aparición de Gerardo Buganza en las redes sociales con
claras alusiones al 2016 ha desatado toda una serie de rumores y especulaciones
a nivel de los políticos priístas y panistas (que son los únicos que pueden
aspirar a ganar la gubernatura en el 2016.
En principio es innegable que es de los pocos funcionarios
que trabaja de tiempo completo, con muy magros resultados por la falta de
recursos y la depredación sobre un depauperado presupuesto. Tampoco se puede
negar que no es bien visto por sus compañeros de gabinete y mucho menos por los
simpatizantes rojos, pero tampoco por los azules… ¿O es un falacia?
Desde que fue secretario de gobierno estableció lazos con
cuanta persona se le acercaba para ser atendida. Su manera de hacer política fue
la de atender y bien, a todo mundo. Pero con un grave error en mi opinión, no
estableció compromisos con nadie. Todos
los demás aspirantes (salvo Héctor Yunez) van generando relaciones con
compromisos políticos.
¿Cuál será la razón por la cual sale este pre-destape? Las razones son muchas. La primera es que
Miguel Ángel Yunez del PAN azul le ganó todo en el estado a los representantes
del PAN rojo. Cordero a pesar del apoyo desde palacio de gobierno no ganó en
Veracruz, y Miguel Ángel se posiciona como el líder natural del PAN en
Veracruz. Y son enemigos acérrimos. También puede salir como candidato de alguno
de los partidos morralla, con el fin de debilitar al candidato del PAN azul, o
jugar a ser figura estatal, y poder inclinar una vez más la balanza a favor de
quien él apoye.
Hay que considerar que mientras en el D. F. Héctor y Pepe
Yunez tienen relaciones de primer nivel con quien podrá decidir la sucesión en
Veracruz por parte del rojo. Existe la posibilidad de una pérdida negociada del
estado, a favor de grupos de derecha disidentes del PAN, con lo cual, la
presión de tener un ejecutivo ¨ejecutivo¨ puede ayudar a que Gerardo tenga
posibilidades.
Otra opción es la
posibilidad de que exista una gubernatura de dos años la cual puede ser
negociada a favor de Julen Rementería, lo cual permitirá demostrar que en
Veracruz hay alternancia, para que luego llegue el elegido de los Pinos por
parte del rojo y recupere el estado para el rojo. Esos dos años, también podrían ser para
Gerardo Buganza, como un candidato opción por fuera del rojo y el azul, quizá
incluso apoyado por Dante Delgado y su partido, ese mismo que le hizo la chamba
cuando compitió contra Fidel Herrera.
Así es la política.
Mientras tanto, Erick Lagos sufre por la presencia creciente
del subsecretario de gobierno, pero cifra sus esperanzas en ser un excelente
generador de votos si logra conseguir la candidatura para diputado federal por
su distrito natal. El cisne, la tiene muy
difícil en comunicación social, pues en Veracruz la opinión pública ya no la
dirigen los medios de comunicación, y no hay manera de controlar a las redes
sociales, y una ciudadanía que exige y exige a un estado casi en bancarrota,
que no puede pagar ni sus pasivos corrientes, mucho menos generar obra pública
y atención ciudadana.
Pepe Yunez le apuesta a su relación con Videgaray y su
cercanía con los Pinos, pero si Luis no reconoce que se equivocó con la reforma
fiscal, cada día está mas cerca del precipicio, lo cual puede cambiar el destino
de Pepe. Héctor por su parte, tiene una
red a nivel estatal muy importante, y su relación con el grupo de Manlio Fabio,
lo cual es al mismo tiempo su fortaleza y su debilidad, pues si bien se le
reconoce inteligencia y capacidad, también se le conoce por ser una persona que
se dedica a lo suyo, sin preocuparse por los demás, y eso los veracruzanos no
lo perdonan.
En el Azul todo dependerá de cómo se maneje la sucesión de
Madero después de las elecciones federales.
Si puede designar a su heredero, las candidaturas pasarán por el filtro
de Miguel Ángel, quien tiene toda la capacidad y nivel en la política nacional
para pactar con quien sea, incluso con el secretario de gobernación. Si por el contrario, el grupo Calderonista o
algún otro grupo que surja le arrebatan el CEN del PAN a Madero, las cosas
pueden cambiar, pero la simpatía que tiene Madero en los Pinos augura que serán
ellos los que rijan en el PAN durante este sexenio. Lo cual son malas nuevas para el PRI
veracruzano.
Todo un horizonte de escenarios, que poco a poco se irán
despejando, hasta concentrar el fuego en unos cuantos leños, que demostrarán si
saben arder como ocote, o como leña verde. Mientras tanto, Veracruz seguirá con
carencias, y Javier Duarte seguirá sufriendo al administrar las carencias
heredadas y generadas.
