José Miguel Cobián | 10 junio de 2014
Tribuna Libre.- Realmente no estoy seguro de que
tengamos las peores carreteras del país, pero sospecho que no estaríamos lejos
del primer lugar en ese rubro. He viajado
por Campeche, Tabasco, Yucatán, Quintana Roo, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, San
Luis Potosí, Estado de México, Michoacán, Jalisco, Nayarit, Sonora, Sinaloa,
Colima, Oaxaca, Tamaulipas, Nuevo León, Querétaro, Guanajuato, Distrito
Federal, y algún otro estado que no recuerdo… Y los estados que no he visitado
no tienen tan mala fama en cuanto a carreteras federales y estatales. Por ello
creo no equivocarme con el título de esta colaboración.
Es
increíble intentar transitar por carreteras federales en Veracruz. Las
autopistas siempre están en mal estado, con composturas, y carecen de los
debidos señalamientos. Yo pensaba que el
PAN y Calderón odiaban a Veracruz, pero veo que también en este sexenio,
tenemos el mismo problema, sobre todo en la carretera Veracruz-México que por
su importancia económica, debiera ser la mejor autopista del país.
A
nivel estatal, las cosas se complican más.
Los daños de los últimos seis años
causados por fenómenos meteorológicos y la pésima calidad propiciada por
la corrupción de la secretaría que hoy se llama SIOP, (de infraestructura y
obras públicas), han convertido las principales carreteras estatales en trampas
mortales, y el mejor bloqueo para el desarrollo económico del estado.
Viajar
de Córdoba a Tezonapa se convierte en toda una experiencia y aventura. Baches
inmensos, incluso frente a la casa de la presidenta municipal de Tezonapa, es
todo un curso de lo que no se debe hacer para promover rutas económicas
importantes como ésta. Viajar de Córdoba
a Paso del Macho es un albur en el cual se juega la vida el automovilista, pues
hay incluso derrumbes de la propia carretera.
A
estas alturas uno se pregunta dónde están las denuncias que Gerardo Buganza
ofreció realizar en contra de las constructoras corruptas. Como medida
publicitaria ofreció meter a la cárcel a los corruptos que nos vendieron
carreteras de primer mundo y las construyeron de quinto mundo. Pero buscando
información no encontré a ninguna constructora que realmente se hubiera
demandado o se le hubiera hecho efectiva la fianza.
Viajando
por la sierra de Zongolica se encuentra uno con carreteras de excelente
calidad, y de repente hay espacios en total terracería, o incluso una línea
elevada de más de 30 centímetros o un poco más en la propia carretera, porque
seguramente se les escapó hacer bien los cimientos, o la base… Preguntando, los lugareños me informan que la
constructora encontró algún problema mínimo y en lugar de resolverlo decidieron
dejar en terracería cien o doscientos metros de carretera, y nadie dice nada.
Si
quiere usted conocer de viva presencia los monumentos a lo mal hecho, a lo
mediocre, a lo chambón, y a la alcahuetería de la secretaría responsable de
vigilar que se le cumpla a los veracruzanos, basta darse una vuelta por
cualquier carretera estatal.
A
nivel más cercano en la zona centro del estado, el espacio que muestra lo que
es Fortín, la bienvenida a los visitantes de la ciudad de las flores, es nada
menos y nada más que un brutal espacio lleno de baches entre la salida de la
autopista y la llegada al famosísimo paso a desnivel.
Si
quiere vivir una experiencia terrorífica, viaje por la carretera de Conejos
entre Córdoba y Xalapa. O entre Córdoba y Coatzacoalcos. En esta última se me ocurrió preguntar a la
federal de caminos y un oficial, amablemente me sugirió llevar unas seis
llantas de refacción, ante el riesgo que representan los baches ocultos.
Y
qué decir de la federal de Córdoba a Veracruz, particularmente la zona de Paso
del Macho, pues si llueve tantito, se inunda justo junto al paso superior por
encima de la autopista, al grado que causa varios accidentes por cada noche de
temporada de lluvia. A un compañero periodista ya le pasó. Y lo peor es que la federal de caminos lo
sabe, pero no abandera ni se preocupa por los vehículos y sus tripulantes.
Cada
vez que hay un accidente en la autopista Esperanza-Cd. Mendoza, uno se pregunta
la razón por la cual la federal de caminos no impide la circulación por la
autopista, para evitar que se pasen los ocupantes de los vehículos hasta diez y
doce horas parados… Sería más fácil desviar la circulación hasta que se
recupere la normalidad.
Y
si a eso le añadimos que en algunas ocasiones hay asaltos cuando la circulación
está detenida. Más razón de desviar la circulación cuando se detecta algún
problema en cualquier carretera. Pero,
parece que la prevención es algo que pasa de noche por los actuales federales.
Se
entiende que hay humedad, que hay neblina, que hay sol, y que todo eso
deteriora las carreteras con mayor frecuencia.
Lo que no se acaba de comprender es porque en los caminos cañeros, y en
las carreteras estatales usadas por cañeros, no se ha invertido en concreto. En tres años, con el presupuesto que les
descuentan los ingenios a los cañeros, ya se hubiera construido toda la
carretera desde la desviación hasta Tezonapa con concreto. Pero está claro que todo mundo se beneficia
de los presupuestos no aplicados a las carreteras veracruzanas. Y habrá que esperar a otro titular de SIOP
para que Veracruz tenga las carreteras que nos merecemos.
Ni
modo, estamos hundidos entre la corrupción, la incompetencia y la alcahuetería
de todos los involucrados en que Veracruz tenga carreteras al nivel del
presupuesto que se gasta (supuestamente) en ellas.
