Héctor Yunes Landa | 02
febrero de 2015
Tribuna Libre.- El entorno
económico internacional se ha visto afectado por diversos eventos inesperados
como: la recesión en Japón, a pesar de las medidas implementadas, el conflicto
entre Estados Unidos y Rusia por las movilizaciones en Ucrania, la caída del
euro a niveles no vistos desde 2009 y la división respecto de las medidas que
deben aplicar para impulsar la recuperación y, principalmente, la caída
histórica en los precios del petróleo que ponen en riesgos la economía de
países productores y consumidores.
Para México existe
un pronóstico de recuperación a lo largo de 2015, pero el entorno económico
internacional ha provocado volatilidad en los mercados financieros globales, lo
que genera riesgos de desaceleración en las economías; por eso, el presidente
Enrique Peña Nieto dio instrucciones precisas de tomar las medidas preventivas
para manejar con prudencia la economía de nuestro país.
La Secretaría de
Hacienda y Crédito Público informó su compromiso para mantener la disciplina
fiscal y la estabilidad macroeconómica, impulsando especialmente el desarrollo
nacional, protegiendo ante todo y sobre cualquier coyuntura, la economía
familiar.
Para ello,
realizará ajustes por 124 mil 300 millones de pesos al gasto público, lo
que equivale al 0.7% de nuestro Producto Interno Bruto (PIB). Cabe
precisar, que dos terceras partes del ajuste recaerán en el gasto corriente, es
decir, las relativas a sueldos y viáticos de mandos medios y superiores, en los
gastos de comunicación social y en los presupuestos de Petróleos Mexicanos
(Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Por otra parte, se
nos ha informado que los grandes proyectos de infraestructura se van a
desarrollar de manera gradual y responsable, procurando avanzar con paso firme
a la vez, manteniendo la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de
México por las posibilidades de crecimiento que representa; pero se suspende
temporalmente la construcción del tren de alta velocidad México - Querétaro y,
de manera definitiva, el tren transpeninsular Quintana Roo - Yucatán.
Es importante
resaltar que los recortes se aplicarán al gasto corriente del gobierno federal,
reduciendo 10 por ciento la partida para los sueldos de mandos medios y
superiores, 10 por ciento el gasto de plazas eventuales y 10 por ciento el
gasto en comunicación social. El gobierno quiere hacer más eficiente la
administración pública reduciendo su costo para los mexicanos.
Derivado de estas
decisiones responsables se pretende que la política del gasto público se
encuentre en línea con los precios del petróleo, logrando un déficit público
decreciente, con tasas de interés e inflación estables y lograr el crecimiento
previsto para México entre el 3.2 y 4.2 por ciento.
Los mexicanos no
podemos, ni queremos, correr riesgos económicos, por eso habla bien la
prudencia con que está actuando el gobierno federal, que de manera responsable
está pensando, sin tintes proselitistas, en la economía del país al controlar
el gasto público sin afectar rubros cruciales para el desarrollo como son el
programa Prospera, el destinado a las Universidades, subsidios para la
vivienda, así como para la conservación de las carreteras federales y caminos
rurales, cuyo presupuesto tampoco será reducido ni el recurso para las
entidades federativas a través de los ramos 23 y 33.
