* La Casa Blanca, Videgaray, Higa, los puntos
flacos del presidente * Marcelo, mentiroso * Las promotoras de
Jesús Moreno * Maryjose y María Paula, juntas * Los regidores
maiceados * Cinco sesiones de cabildo fantasmas * Rechazo en el
Partido Humanista a Felicia Parra * El pastor Benito, invasor de
terrenos.
Mussio Cárdenas Arellano | 17 marzo de 2015
Tribuna Libre.- Incómoda,
beligerante, sobre todo libre, Carmen Aristegui irritó al presidente por la
Casa Blanca de La Gaviota, la mansión de Luis Videgaray, los contratos de Higa,
los 43 de Ayotzinapa, el desastre de gobierno y la explosión social. Lo llevó
al borde. Lo desquició. Y le hizo mostrar que el puño de Enrique Peña Nieto es
el puño de un fascista.
MexicoLeaks, como
dice la empresa Multivisión, no es el problema. No lo es, tampoco, el uso de la
marca indebidamente, como atribuye a dos reporteros, Daniel Lizárraga e Irving
Huerta, al dar a conocer que el espacio Noticias MVS formarían parte de la
nueva plataforma de información altamente documentada.
MexicoLeaks no es
el problema. Por supuesto, MexicoLeaks es el pretexto.
Se trata de un conflicto
artificial, creado por el gobierno de Peña Nieto, aplicado por Joaquín Vargas
Guajardo, un lacayo del sistema, propietario de MVS, para cerrar la puerta al
espacio de Carmen Aristegui por sus contenidos, su crítica contundente, su
libertad en el manejo de la información y por la profundidad de los temas que
abordaba.
Estalló la guerra
el miércoles 11. Ese día, MVS publicó desplegados en los principales periódicos
del país para fijar su postura respecto al surgimiento de MexicoLeaks y el uso
de la marca de manera indebida, atribuida a los dos reporteros de Carmen
Aristegui.
Dos días después
—viernes 13—, la posición de Carmen Aristegui se radicalizó. Tácitamente exigió
la recontratación de Daniel Lizárraga e Irving Huerta por parte de MVS como
condición para continuar con su espacio en MVS.
Le respondió MVS
—domingo 15— con un revire final:
“Lamentamos la
posición de la conductora, pero como empresa no podemos aceptar
condicionamientos y ultimatos de nuestros colaboradores. El diálogo, no se
atiende imponiendo condiciones, sino escuchando a las partes y tratando de
alcanzar acuerdos”.
Diría también:
“En MVS Radio,
trabajamos en equipo. La cultura de nuestra organización gira en torno a ese
concepto, por lo que las actitudes individualistas no tienen cabida en nuestro
proyecto. No podemos permitir que alguno de nuestros colaboradores pretenda
privilegios en menoscabo de sus compañeros y mucho menos que pretenda imponer a
la administración condiciones y ultimatos.
“Por las
anteriores razones, la administración de MVS Radio decidió dar por terminada la
relación con la señora Carmen Aristegui”.
Cierra Carmen
Aristegui un ciclo en MVS, el espacio que por más de 15 años alojó su voz, sus
reflexiones, un cúmulo de investigaciones que retrataban los excesos del poder,
la desigualdad social, la corrupción en todos las esferas de poder.
Tocó temas
relativos a Veracruz: las implicaciones del narcoempresario Francisco Colorado
Cessa, lavador de dinero de Los Zetas en Estados Unidos, con el ex gobernador
Fidel Herrera Beltrán, según documentos del juicio que se le siguió en Austin,
Texas, y el caso Moisés Sánchez Cerezo, periodista levantado y asesinado en El
Tejar, congregación de Medellín de Bravo, al que el gobierno de Javier Duarte
pretendía sepultar y dejar en el olvido.
Logró el boom
informativo con el caso de la Casa Blanca, propiedad de la esposa del
presidente Enrique Peña Nieto, en una operación inmobiliaria que evidencia que
a cambio de recibir mansiones, el presidente nutre de contratos
multimillonarios al consorcio Higa, de su amigo Juan Armando Hinojosa Cantú.
Carmen Aristegui
evidenció también al secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, por su
mansión de Malinalco.
Reveló el viernes
13 que eran Daniel Lizárraga e Irving Huerta quienes realizaban una
investigación acerca de la mansión del titular de la SHCP cuando se produjo el
diferendo con MVS que provocó el conflicto y el despido de ambos reporteros.
Finalmente ocurrió la rescisión del contrato y su salida de la empresa.
No fue la primera
vez que Vargas Guajardo pretendía deshacerse de Carmen Aristegui. En 2011 el
conflicto lo provocó la difusión de las imágenes en que aparecían mantas
expuestas por legisladores de izquierda en la Cámara de Diputados, en las que
acusaban al entonces presidente, Felipe Calderón Hinojosa, de tener serios
problemas con su manera de beber, sabido su alcoholismo, sabido que así
gobernaba.
Aquel episodio
prácticamente la colocó fuera de MVS. Vargas Guajardo cuestionaba la ética de
Carmen Aristegui. Finalmente dialogaron y se arreglaron.
Su salida de MVS
coincide con la llegada de Eduardo Sánchez a la Coordinación de Comunicación
Social de la Presidencia de la República. Eduardo Sánchez había sido abogado
general de MVS.
Incómoda, Carmen
Aristegui tenía el mérito de tocar temas que la prensa oficialista no trataba.
Denunciaba con sustento. Abría el micrófono y dejaba hablar.
Tocaba así las
fibras dolorosas del presidente y la pandilla en el poder, los Salinas, los
Beltrones, los Hank, los Gamboa, Murat, Fidel.
Ahora exhibe Peña
Nieto un puño que corresponde a otros tiempos. Echeverría lo hizo con el Excélsior
de Julio Scherer, igual el conflicto artificial, el pleito por los terrenos de
Taxqueña, la rebeldía de un sector de los cooperativistas, y el golpe final.
Había en
Echeverría una fijación demencial. Aquella fotografía con las huellas de la
pedrada recibida en la frente, asestada por su imprudente visita a la UNAM.
Scherer la publicó. Echeverría lo asedió y finalmente le dio el golpe a
Excélsior.
De nada sirvió la
canallada. Surgió Proceso, Unomasuno, Vuelta. Luego vendría La Jornada, Letras
Libres, Reforma.
López Portillo
también quiso parar a Scherer. Le suprimió la publicidad oficial. Sacudió a
Proceso pero sólo lo fortaleció, radicalizada su línea. Pasó el presidente a la
historia por su intolerancia, el puño que golpea pero no destruye. Lo único que
se recuerda es al tirano en el cesto de la basura.
Peña Nieto no
aprende de la historia porque no conoce la historia. Cuadrado, soldado del PRI,
sabe reprimir, como en Atenco, y luego la avalancha lo sepulta.
La Casa Blanca,
Malinalco, Tlatlaya, Ayotzinapa, la crisis económica, la explosión social, son
los puntos flacos del presidente, a flote la incapacidad para gobernador, el
desastre moral.
Golpea, vía MVS, a
Carmen Aristegui por ejercer su derecho a hablar, por revelar la podredumbre de
su gobierno, la corrupción, la implicación de la primera dama, La Gaviota, en
el tráfico de contratos a los amigos de Peña Nieto.
Su puño, pues, es
el puño de un facista.
Archivo muerto
Le brincaron con
cartulinas, con pancartas y voz en cuello. Lo tildaban de mentiroso, de
incumplido, de falso y de hablador. Cuenta un testigo que Marcelo Montiel
traslucía ira, fallida su visita a la zona de Las Barrillas. Tenía frente a sí
a un grupo de promotoras. Las encaró y aclaró que él no prometió nada de lo que
reclamaban y ahí las dejó. En una lista aparecen los nombres de las promotoras:
Apolonia Gutiérrez Martínez, Juanita López Velázquez, Fabiola Rafaela Salomón
Tadeo, Teresa Anota Obil, Juana Martínez Morales, Deisy del Socorro López
Cervantes y Carolina Morales Cruz, todas identificadas con su operador Jesús
Moreno Delgado, director del DIF municipal. Eso dice el testigo. Horas después,
el delegado de la Sedesol federal en Veracruz acudió a la colonia Francisco
Villa. Echó a andar un comedor comunitario. Ahí lo vio Jesús Moreno. Quiso
saludarlo. Se encontró con una frialdad que trasluce tormenta... María Paula
regresó al hogar. Ya la tiene consigo Maryjose Gamboa Torales, la periodista
encarcelada injustamente ocho meses por el desgobernador Javier Duarte de
Ochoa, su presa política, reprimida por hablar con libertad, por ejercer su
derecho constitucional a la crítica, por formular el relato diario del desastre
en que el gordobés ha convertido a Veracruz. Un juez de Puebla le preguntó a
María Paula con quién quería vivir: con su padre o con su madre. Y María Paula
actuó una lógica de amor: con Maryjose. Regresó a Veracruz, al puerto, la tarde
del 11 de marzo, ocho meses después de estar separadas, tras el accidente en
que murió José Luis Burela López, sujeta la columnista autora de Al Aire, que
se publica en Notiver, a un juicio en que demostrará que no fue responsable del
percance. “La mitad de mi alma”, le llama Maryjose Gamboa a María Paula y hoy
ya la tiene a su lado, suya la patria potestad por decisión de un juez...
¿Quiénes son esos regidores que todo, absolutamente todo, le aprueban al
alcalde, sin chistar, sin cuestionar, en sesiones de cabildo que en realidad son
sesiones fantasma? Aparece su firma en las actas pero no se sabe cuándo se
realizaron y quiénes intervinieron en las sesiones. Su docilidad tiene un
precio y un premio: a cambio reciben beneficios tangibles, diezmos de obras
millonarias. Dice un insider que van cinco “sesiones de cabildo”, hay cinco
actas de cabildo, pero ninguna se ha realizado. ¿Quién supervisa el contenido
de las “actas”? Son tres funcionarios cuyas narices, por ley, no debieran tener
injerencia en el tema... Rechazo abierto, contundente, a la pretensión de
imponer a Felicia Parra Moguel como candidata plurinominal del Partido
Humanista en la tercera circunscripción, a la que pertenece Veracruz. A horas
de que se dé a conocer la lista definitiva de pluris, los humanistas reiteran
su respaldo a Marisela Acosta Coello y Denisse Aguilar Jacinto, propietaria y
suplente, ambas integrantes de la Junta de Gobierno Municipal de Coatzacoalcos,
y manifiestan sus reservas con relación al intento de asalto de la protegida
del delegado y subdelegado de Sedesol federal en Veracruz, Marcelo Montiel
Montiel y Víctor Rodríguez Gallegos. En la cúpula del Partido Humanista, en el
círculo cercano al coordinador de la Junta de Gobierno Nacional, Ignacio Iris
Salomón, Felicia Parra simplemente no suena... Ni santo ni piadoso. Benito
Cruz, el pastor responsable del albergue “Ríos de Misericordia”, acumula ya un
litigio por un inmueble en la colonia Tierra y Libertad y una invasión en la
colonia Los Almendros. Del inmueble original va a ser lanzado y por ello le fue
a dejar algunos ancianitos al DIF de Coatzacoalcos, según su titular, Jesús
Moreno Delgado. En el predio en disputa, propiedad de Arkitektur, a un costado
de El Tesoro, vendido por el intragable Manuel Bringas Burelos y sus hermanos
en 40 millones de pesos y ahora objeto de una venta fraudulenta a miles de
colonos y hasta gente adinerada, el líder religioso pentecostés ya edifica su
templo y el nuevo refugio para personas de la tercera edad. Y cualquiera se
pregunta, ¿qué hizo el pastor Benito con los 499 mil pesos que obtuvo del
redondeo en las tiendas Oxxo, si sus ancianitos viven en la incertidumbre?
¿Para que sirve que los clientes de la tienda de autoservicio aporten algunos
centavos y pesos, que se traducen en cientos de miles pesos, si el mentado
pastor se dedica a la invasión, en contubernio con el Conde de Bringas,
llevando a sus feligreses a una aventura con visos de fraude, sabedor que la
escritura que usa Manuel Bringas carece de validez pues el título de propiedad
se extinguió el 28 de noviembre de 2011? Benito Cruz es el tío de Yolanda, a
quien en un video un testigo de la operación fraudulenta acusa de ser quien
opera los cobros por los lotes y ser el enlace con el “abogadazo” Samuel
Fernando Muñoz de la Rocha, de quien textualmente “dicen que se la anda echando
al plato”. Vaya pues con el pastor Benito y la sobrina. A lo que se presta el
redondeo en el Oxxo...
twitter:
@mussiocardenas
