* Violencia e inseguridad, como al principio
* La evidencia del estado fallido * La presa de Iván * Negocio
desde Conagua * Duarte no conoce a Vicente Alonso * Dipepsa no es
lo que parece * Renato no será candidato por Coatza * Caballero
dice que no dijo lo de los 150 millones * Grupo patito amenizará el
carnaval.
Mussio Cárdenas Arellano | 07 marzo de 2015
Tribuna Libre.- Isabel Miranda de
Wallace lo hizo. Publicó un espectacular. Tenía la imagen de un secuestrador,
responsable de la desaparición y muerte de su hijo. Pedía informes sobre su
paradero y ofrecía una recompensa. Así cimbró las estructuras del poder y
después ya nada fue igual.
Luis Guillermo
Lagunes Díaz aparece en uno igual. Hay, sin embargo, una diferencia. Luis
Guillermo es la víctima, desaparecido hace año y medio, como si la tierra se lo
hubiera tragado.
Por Lagunes Díaz
se ofrece una recompensa, millón y medio de pesos, a cambio de información que
conduzca a su paradero. El dinero lo ofrece la Procuraduría General de la
República.
Uno y otro, el uso
de espectaculares para demandar justicia, son un golpe al aparato judicial.
Involucran a la sociedad en la búsqueda de personas. Son un grito silencioso.
Evidencian la incapacidad de la autoridad, rebasada en toda la línea.
A Luis Guillermo
Lagunes Díaz le llaman “El Patas” y es un DJ muy popular en el puerto de
Veracruz. Se supo de él hasta el 28 de julio de 2013, cuando un comando lo sacó
de su casa mientras dormía y lo secuestró. Nunca más se le volvió a ver.
Su familia lo ha
buscado. Han movido cielo, mar y tierra. Han acudido a instancias judiciales, a
sus amistades, a todas las pistas. Y nada han podido hacer.
Tenía 29 años
cuando ocurrió el secuestro. Aquella noche dormía pues lo habían contratado
para amenizar en algunas presentaciones al día siguiente.
Fue sacado a la
fuerza, obligado a ir con sus captores y nunca más se supo de él.
Su madre, Lucía de
los Ángeles Díaz, dijo a Kraken Media que El Patas era víctima de extorsión.
Una vez tuvo que pagar 45 mil pesos.
“La mamá de DJ
Patas —dice el portal Plumas Libres sobre el caso— recuerda que a su hijo ya lo
habían extorsionando. Eso ya había pasado en dos o tres ocasiones anteriores.
Una vez Luis ‘le pagó 45 mil pesos a un tipo para que lo dejara en paz. Es una
infamia. ¿Cuánto dinero le pudo quedar para él si tenía que pagar 45 mil pesos
para vivir tranquilo?’ ”
Y luego agrega:
“Así pasa en
Veracruz. Puedes tener cualquier trabajo y aún así ellos (los grupos
criminales) quieren que les pagues. Ha habido mucha gente que ha tenido que
cerrar su negocio por todo lo que está sucediendo en esta entidad”.
El anuncio
espectacular se halla sobe la avenida 20 de Noviembre y calle Wido, en el
centro de Xalapa. Destaca el rostro de Luis Guillermo Lagunes Díaz.
Se lee un mensaje
en torno a la recompensa: “A quien o quienes proporcionen información veraz y
útil, que coadyuve eficaz, eficiente, efectiva y oportunamente para la
localización de Luis Guillermo Lagunes Díaz, desaparecido en Veracruz,
Veracruz”.
En el anuncio se
halla impreso un teléfono: 018008313196 y un correo electrónico:denunciapgr@pgr.gob.mx.
Hace 20 meses fue
secuestrado Luis Guillermo Lagunes y nada se sabe de él. Su caso se inscribe en
el sistema de recompensas que ofrece el gobierno federal a quienes aporten
información que permita dar con el paradero de los desaparecidos.
Evidencia un
fracaso. Limitado, a casi dos años, el sistema judicial apela a la sociedad, a
la información que surge de las entrañas del pueblo. Si es necesario, la
delación. Obvio, un fracaso la investigación de las corporaciones responsables
de las pesquisas.
Luis Guillermo
Lagunes es un caso. Veracruz vive una oleada de violencia. Hay secuestros y
extorsiones. El crimen no cesa. Las ejecuciones revelan el nivel de brutalidad
entre las bandas del crimen organizado. No matan sino que destazan a sus
víctimas.
Simultáneamente se
dio el secuestro de cuatro profesores, casi todos en la zona centro de
Veracruz. Una de ellas, Linda Beatriz Sala, plagiada el 19 de febrero en Paso
del Toro, fue rescatada por la Fiscalía General.
Nadie se salva. Ni
los clérigos tienen inmunidad ni la santidad se libra del mal. Lo evidencia el
obispo de Veracruz, Luis Felipe Gallardo, agobiado por una llamada de extorsión
por parte de un individuo que se identificó como miembro de Los Zetas.
“A mí —dice— nunca
me había llegado una llamada así, y hace poco, la semana pasada me llegó una
llamada así, de alguien que me buscaba y me buscaba, finalmente me pasaron una
llamada telefónica y realmente pues no era la persona que se había presentado;
era un extorsionador y esto ya es muy preocupante”.
Otros casos tienen
que ver con las vendettas entre bandas del crimen organizado. Es un festín de
sangre, aparecen cuerpos mutilados, torturados y muchos de ellos en fosas
clandestinas, otros a orilla de carretera, unos más en parajes solitarios.
La violencia sigue.
Javier Duarte se halla como al principio de su gobierno. Lo agobia la
inseguridad, la violencia, la impunidad con que se manejan los criminales.
Veracruz no ha
superado ese reto. El crimen organizado es semejante al problema financiero:
cada vez es mayor y no tiene solución.
Fallidos, los
operativos policíacos no han podido contener el embate de los grupos
delincuenciales, mientras el gobernador se mueve en una burbuja de seguridad,
al amparo de su escolta, protegido él, protegida su familia, protegidos sus
amigos.
Su sistema de
recompensas tampoco funciona. Carece de un fondo la Fiscalía General para
ofrecer recursos a cambio de información. O sea, ni pistas ni resultados.
Va Javier Duarte
en su quinto año de gobierno. La deuda social sigue intacta. Veracruz vive
entre la incertidumbre por los secuestros y el baño de sangre por las acciones
violentas de los grupos que retan al estado y agravian a la sociedad.
Luis Guillermo
Lagunes aparece en un espectacular. Hace casi dos años lo secuestraron. Se requiere
información. Se ofrece una recompensa. Es la evidencia del estado fallido.
Archivo muerto
¿Compromiso
social? ¿Generosidad institucional? ¿Qué hay detrás del anuncio de que habrá
una nueva presa para abastecer de agua a Coatzacoalcos? El proyecto ha sido
largamente acariciado, concebido y fraguado por el clan de los Hillman y sus
aliados. En los días de Iván Hillman en la alcaldía de Coatzacoalcos, CMAS a
sus pies, pretendía realizar la protección catódica de las líneas de conducción
desde la presa Yuribia, enclavada en la sierra de Soteapan, hasta
Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque; una millonada que finalmente se
frustró. Dirigía la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento, Alberto Mijangos
Martínez, y el consejo de administración, Giorgio Stevanato, dos de los alfiles
hillmanistas. Hoy el proyecto es la nueva presa de agua. Iván el Terrible es
gerente de la Comisión del Agua en al región Golfo Centro y Alberto Mijangos
Martínez, asesor estrella del director de la Comisión de Aguas del Estado de
Veracruz, Francisco Valencia García, unidos por el trámite de un divorcio con
doble intención para prevenir que alguna acción legal derivada de su paso por
las instituciones públicas, deje en la calle al conocido Pancho Grasa. Conagua
es una mina de oro. A Hillman lo pusieron donde hay. Fluyen ahí los diezmos, el
tráfico de influencias, el contratismo ilegal. Su nuevo proyecto es la presa
para Coatzacoalcos, no por generosidad ni por compromiso social. Es simplemente
un negocio de muchos millones de pesos... No sabe de lo que habla Javier
Duarte, ajeno como siempre a la realidad. Exalta, según la versión de Pulgoso
Lagunes, a Vicente Alonso, abarrotero mayor, propietario de las tiendas
Dipepsa, por su visión empresarial. Insalubres, malolientes, sus establecimientos
son lo contrario a la modernidad. Ahí se conculcan los derechos laborales y se
atropella la dignidad del trabajador. Elogio sin sustento el del gobernador de
Veracruz. Si supiera el origen de los precios bajos, la procedencia de los
productos, qué dependencias son sus mayores clientes. Lo que es hablar y no
saber qué hay detrás de la fachada. Ojalá que pregunte. Sorpresa que se va a
llevar Javier Duarte... Se fue el bufón. No insistió más Renato Tronco Gómez,
en franco conflicto con Dante Delgado, borrado de la lista plurinominal de
Movimiento Ciudadano, aunque dijeran los dantistas, nunca estuvo en los planes
de ser diputado de representación proporcional. Deja la candidatura a diputado
federal por Coatzacoalcos, un distrito en el que no iba a levantar, a excepción
de la zona rural, los ejidos y Agua Dulce donde ya ha caminado. Lo mató su
soberbia, volátil su mente pues creía que Coatzacoalcos era Las Choapas, donde
un día fue el rey y ahora ni poder tiene. Uno menos en el proyecto para atomizar
a la oposición para no inquietar al impopular candidato el PRI, Rafael García
Bringas... Dice Joaquín Caballero que no lo dijo. Niega haber declarado que no
habrá obra pública hasta no saldar el adeudo heredado por Marco César Theurel
Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, como declaró a la prensa el líder de la
Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Antonio Bustos Peter. Eso
dice el alcalde pero el audio de la entrevista a Bustos Peter no miente ni deja
lugar a dudas. El adeudo es de 150 millones de pesos, producto de los pagos
pendientes dejados por Theurel y del primer año del período joaquinista. Se
escucha decir a Bustos Peter que está en comunicación con el alcalde de
Coatzacoalcos, Joaquín Caballero; que le ha expresado que la única obra que se
realizará es la que proviene de fondos aportados por Petróleos Mexicanos. Es un
audio que aun dará de qué hablar... No son el Grupo Niche. Son el grupo
Soberano de la Salsa Grupo Niche. O sea, la versión patito de Grupo Niche. Y se
ha armado el revuelo pues amenizarán el Carnaval Coatza 2015, mientras el
verdadero Grupo Niche advierte que implementará acciones legales por el uso del
nombre. Primero eso, luego el frente frío número 41, nortazo que derribó
cables, inundó de arena el malecón costero e hizo colapsar el domo de la
alberca semiolímpica ubicada en la avenida Llave, oxidado, su estructura
desvencijada, producto de la negligencia oficial, la pasividad ante el
deterioro. La alberca semiolímpica fue construida por Marcelo Montiel, siendo
su secretario de Obras Públicas, Joaquín Caballero Rosiñol. Luego. Cuando llegó
Marco César Theurel a la alcaldía , tuvo especial cuidado dejar en el abandono
las obras de su antecesor. Hoy, la alberca semiolímpica es el más vivo ejemplo
del valemadrismo oficial...
twitter:
@mussiocardenas
