* Auto de libertad a electricistas * El caso
del Pastor Claudio * Y quiere encarcelarlos de nuevo * Defensor de
delincuentes * Pemex y la explosión * Juan Tomás Palma García, en
conflicto con Ibarra * Aguas negras en la playa de Coatza *
Irritación por los boletos de la Expo Feria * Los ponys y la violación a
la ley.
Mussio Cárdenas Arellano | 06 abril de 2015
Tribuna Libre.- De entrada,
“Culín” es un perdedor. Bajo la coraza de ego, los aires de suficiencia, el
alarde en la palabra, el uso de la ley como látigo de la justicia, Luis Ángel
Bravo Contreras trasluce el miedo al fracaso, sus taras judiciales, la
manipulación de la realidad y la obsesión por encarcelar.
Un caso lo exhibe:
el asesinato del pastor evangélico Claudio Martínez Morales.
Otro caso lo
ridiculiza: el crimen del periodista José Moisés Sánchez Cerezo.
Otros casos más lo
balconean: las desapariciones a lo largo y ancho de Veracruz.
Unos más lo
pulverizan: la oleada de secuestros y ejecuciones.
Otro lo cuestiona:
el levantón y asesinato del reportero Gregorio Jiménez de la Cruz.
Uno lo coloca al
borde del escándalo: la manipulación del secuestro y crimen de la niña Karime
Alejandra Cruz Reyes.
Pero hay uno que
lo sepulta: el encarcelamiento de la periodista Maryjose Gamboa Torales.
Su andar en la
Fiscalía General de Veracruz ha sido perverso. Manipula a discreción, falsea la
verdad, oculta hechos, exacerba lo que le conviene, juega con la suerte
judicial y especula con la libertad de inocentes y culpables, de ángeles y
demonios.
Abogado con pasado
cuestionable, en sus días de litigante no siempre defendía al inocente. Por su
despacho pasaban lo malo y lo peor, el asaltante y el criminal. Y Luis Ángel
Bravo Contreras se aprestaba a lograr la libertad de quien fuera, así se
tratara de un delincuente.
Sobre esa base
construyó el hoy fiscal de Veracruz su fama de abogado sin escrúpulos, que no
sirve a la justicia sino al que le cubre sus honorarios.
Labró fama en sus
días de estudiante. Aventajado, destacaba en la teoría y cumplía en la
práctica. Sobresalía, sin embargo, en la imagen personal. De ahí le viene el
mote de “Culín”, el más prendido, el más planchado, el más estirado, el más
pulcro, el más apuesto, según él y según quienes le seguían el juego.
“Culín” es hoy un
fiscal que tiene la justicia a sus pies. Y con ello hace de cada caso judicial
un espectáculo de luz y sonido, frases rimbombantes, su figura en el centro de
la conferencia de prensa, su voz, la única que se debe escuchar.
Protagonista,
obsesivo acaparador de reflectores, Luis Ángel Bravo va haciendo de la
procuración de justicia en Veracruz un reto personal, perseguidor de inocentes,
a quienes encarcela, enloda, desata sobre ellos pasiones vengativas con tintes
de paranoia.
Uno así es el caso
de los electricistas acusados del crimen del pastor evangélico Claudio Martínez
Morales, líder de la Comunidad de Dios, ocurrido el 17 de junio de 2013, en
Coatzacoalcos. Liberados ahora por haberse incriminado con una confesión
obtenida mediante tortura, les promete “Culín” que los va a encarcelar de
nuevo.
No han sido
exonerados, dice el fiscal Luis Ángel Bravo. Salieron porque la confesión donde
aceptaban su culpabilidad fue obtenida vía prácticas de tortura que ejerció un
grupo de agentes ministeriales. Pero contra los torturadores no aplica la ley
“Culín”. Los ignora. Centra su discurso en que los cuatro trabajadores de
Comisión Federal de Electricidad no son inocentes. Y dice que les tiene
preparada una sorpresa. ¿Obsesión? Sí.
Luis Ángel Bravo
se patinó en el caso del levantón y asesinato del periodista José Moisés
Sánchez Cerezo, ocurrido el 2 de enero de 2015. Mentía y mentía. Ocultaba la
verdad. Desdeñó líneas de investigación, incluida la del crimen organizado como
autor del plagio, mientras centraba sus empeños en encarcelar al alcalde de
Medellín, Omar Cruz Reyes, con quien el editor del semanario “La Unión” había
tenido encuentros y desencuentros.
No actuó hasta que
la prensa crítica de Veracruz motivó a la organización Artículo 19, llevó el
caso al programa de Carmen Aristegui, involucró al entonces procurador general
de la República, Jesús Murillo Karam, y habló con un grupo de embajadores de
países extranjeros en México, que “halló” el cadáver del periodista y procedió
contra el edil a partir de una confesión “de oídas” de uno de los supuestos
sicarios.
En el entorno del
fiscal siguen las desapariciones de personas y a los reclamos de organizaciones
como Colectivo por la Paz, Luis Ángel “Culín” Bravo responde con promesas
huecas, evasivas, falta de resultados, mitomanía, demagogia y engaño.
Tiene para el
fenómeno del secuestro y la extorsión, el abigeato y la violencia, la palabra y
la simulación. Crea unidades antisecuestro que no son más que la
institucionalización de los grupos ministeriales que en el pasado inmediato no
han podido con el impacto de esos delitos, que han motivado el clima de miedo
por el baño de sangre que atrapa a Veracruz.
Cuando Luis Ángel
Bravo llegó a la Procuraduría de Veracruz, el crimen del periodista Gregorio
Jiménez ya era historia. Le tocó seguir las pesquisas, ser incisivo en los
tribunales y demostrar la culpabilidad de los presuntos asesinos, incluida la
autora intelectual, Teresa de Jesús Hernández, en un caso que el gobierno de
Javier Duarte se niega a reconocer que al reportero de Notisur, Liberal y La
Red lo mataron por lo que escribía.
Obtuvieron un
amparo los implicados, pero “Culín” asegura que no saldrán libres. Y para ello
nombró a Samyra del Carmen Khouri Colorado como subprocuradora, emanada de un
juzgado federal, discípula del magistrado Vicente Mariche de la Garza, para que
entre ambos hagan mancuerna y no liberen a quien no le convenga al fiscal de
Veracruz. Vaya caso para la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde creen
que el Poder Judicial Federal es independiente de los cochupos de los
gobernadores.
Otro caso le quema
las manos: el secuestro y asesinato de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes,
plagiada el 7 de julio de 2014. Su muerte fue confirmada por fuentes de la
entonces Procuraduría, pero Luis Ángel Bravo se negó a admitirlo. Su razón
política era que en Boca del Río se habría de celebrar la cumbre de senadores
del PRI y del Partido Verde. Y para no empañar el evento, postergó el anuncio
del desenlace fatal.
Jugaban “Culín y
Javier Duarte con la esperanza de los padres. Aseguraba el gobernador que la
pequeña de cinco años estaba viva y que haría todo por encontrarla. Pasada la
cumbre de los senadores, Luis Ángel Bravo confirmó la muerte y le imputó la
autoría del plagio a la tía de la niña, Mónica Reyes Baruch, también asesinada
por los captores.
Su Waterloo es el
caso Maryjose Gamboa Torales. Faltó a la verdad, fraguó una perversidad,
acomodó las pruebas para mantenerla encarcelada a lo largo de ocho meses,
negándole el derecho de enfrentar una acusación por homicidio imprudencial tras
el accidente en que murió el joven José Luis Burela López, el 12 julio de 2014.
Sus pruebas fueron
derrumbadas mediante juicios de amparo. Torcida la justicia en Veracruz,
“Culín” lograba acciones del Ministerio Público, falsos testimonios de un
médico legista, peritajes a modo, los jueces apabullados por el mesiánico
fiscal del duartismo. La encomienda era mantener a la periodista en la cárcel.
Al final, la justicia federal se impuso y Maryjose Gamboa, autora de la columna
Al Aire, una de las plumas más críticas de Veracruz, que ha exhibido la
podredumbre del gobierno de Javier Duarte, recuperó su libertad.
Vencido por la
razón, “Culín” ha pasado por la Fiscalía sólo para exhibir sus obsesiones. Su
ego lo nubla. La soberbia lo rebasa. Pueden los electricistas del caso Pastor
Claudio haber logrado su libertad por sufrir tortura, pero Luis Ángel Bravo les
promete encarcelarlos.
Aplica, pues, la
justicia sin respeto a la justicia. Encarcela inocentes a sabiendas que son
inocentes. Así trastoca la ley.
Algún día la
justicia lo alcanzará a él. Quienes guillotinaban en la Francia de los Luises,
terminaron viendo rodar su cabeza por la acción de la guillotina.
Que lo tenga
presente el obsesivo “Culín”.
Archivo muerto
Luto en el gremio
petrolero. Un estallido en la plataforma Abkatún Alfa-Permanente deja cuatro
obreros muertos, siete heridos y tres desaparecidos. Ocurrió el miércoles 1, en
la Sonda de Campeche. Sirve el accidente para plantear si fue algo fortuito, una
fuga de material flamable, un error humano o el consabido atentado. En vías de
aprobarse la reforma energética del peñismo, se registró la explosión en la
Torre de Pemex, en el DF, sede de sus instalaciones centrales; se habló
entonces de una bomba. Ahora, aunque prematuramente, se habla de nuevo de un
atentado. Tres de los obreros muertos pertenecían a la empresa contratista
Cotemar y el otro a Pemex; de los desaparecidos, dos eran de Cotemar y uno de
Petróleos Mexicanos. Convoca Pemex a los viejos técnicos en seguridad
industrial, los apagafuegos de los 80 y 90, cuya experiencia permitirá vigilar
que la investigación y la auditoría al área siniestrada revelen qué fue lo que
en realidad provocó la fatídica explosión... Que el lío de Guillermo Ibarra
Macías, director de Infraestructura y Servicios Municipales, es con Juan Tomás
Palma García, subdirector de Construcción. Se pelean por los volúmenes de obra
aplicados en la construcción del bulevar a Las Barrillas, primera etapa.
Cuentan los insiders que Ibarra bufa por los números presentados por la empresa
constructora, los detalles técnicos, los materiales empleados y autorizados,
que no cuadran con el negocio proyectado por el jefe de jefes, amigo y socio
del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, el violento Guillermo Ibarra, antiguo
accionista de la compañía Perconsa. La novela sigue... Brotan miles de litros
de aguas negras. Llegan a la playa. Su fetidez genera un efecto nauseabundo. Se
observa en videos que circulan en las redes sociales las descargas de aguas con
heces fecales hacia la zona turística en la playa de Coatzacoalcos. Unas se
hallan a la altura de la avenida Pedro Moreno; otras por la colonia
Petroquímica; unas más en el canal de Playa de Oro. Con procacidad se expresan
los internautas en sus videos. Dialogan con otros turistas que advierten la
salida de aguas negras, vertidas en la playa, contaminando todo (https://www.facebook.com/jgazcac/posts/965510303482997?comment_id=965562330144461&offset=0&total_comments=1¬if_t=mentions_comment)
. El olor es insoportable y acusa un grave daño a los cuerpos de agua. Airada,
justificada reacción de decenas de turistas en las playas de Coatzacoalcos.
Esperaban encontrar la playa paradisíaca que les ofrecían y lo que hallaron fue
el estiércol en la piel. Así recibe Coatzacoalcos a sus visitantes. Destino
turístico, sin duda... Irrita a empleados de todo nivel, los de limpia pública,
los de obras públicas, los de confianza en el ayuntamiento, la discrecionalidad
en el reparto de boletos para la Expo Feria Coatzacoalcos 2015. A ellos no les
tocó nada mientras el grupo joaquinista, la cúpula de oro, distribuyó los que
se les asignó entre familiares y amigos. A las promotoras priístas les tocaba
de a uno por cabeza, sin posibilidad de llevar familiares. Optaban por
venderlos a mitad de precio. Estando en el poder, el joaquinismo se comporta
como si al día siguiente no fuera a haber botín que robar. Son depredadores
cotidianos. Devoran cuanto encuentran, para ellos el disfrute de las mieles del
poder sin calcular que, como dice la sentencia bíblica, luego vendrá el
rechinar de dientes... Y en las redes sociales corre otra denuncia: maltrato
animal en la Expo Feria de Coatzacoalcos. Un carrusel en el área de juegos es
la comidilla de todos. Los caballos no son ornamentales; son de carne y hueso.
Se trata de ponys que atados al mecanismo, dan vuelta llevando a los niños
sobre sí. Deplorable el espectáculo, viola la Ley Federal de Protección Animal,
similar a lo que ocurre en los circos y que ha provocado que muchos de ellos se
extingan por no poder sujetarse a la norma legal. Se está violando la ley
estatal en la materia que prohíbe el uso de animales en ritos y fiestas
tradicionales. ¿Dónde anda Andrés Azuela Berchelman, dueño, perdón, presidente
del comité organizador de la Expo Feria? ¿Dónde están las autoridades
municipales, el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol por delante, y el regidor
José Uribe Pozos, con la comisión de Expo Feria?...
twitter:
@mussiocardenas
