A finales de noviembre la OMC precisará fallo a favor de los ganaderos mexicanos: Oswaldo Cházaro Montalv
*La disminución en el valor de nuestras exportaciones
de ganado hacia Estados Unidos (EE.UU.) es el resultado de los cambios que la
Ley de Etiquetado generó en la industria de la carne de res en ese país.
*Fallo a favor de los productores pecuarios
nacionales es resultado de la reclamación que el Gobierno de México interpuso
ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), con el apoyo de la ganadería
organizada de México.
*La única forma en que Estados Unidos cumplirá con
sus obligaciones internacionales es eliminando la discriminación al ganado
mexicano, lo cual sólo puede suceder eliminando las disposiciones legales que
ordenan el etiquetado actual de la carne de res.
México, D.F. | 17 noviembre de 2015
Tribuna Libre.- El próximo 27 de
noviembre, la Organización Mundial de Comercio precisará el monto por el que
México y Canadá podrán suspender beneficios a las exportaciones procedentes de
EE.UU. , una vez que dicho país incumplió en poner su Ley de Etiquetado en
concordancia con sus obligaciones internacionales en perjuicio de los ganaderos
mexicanos, anunció el Presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones
Ganaderas Oswaldo Cházaro Montalvo.
El también
diputado Presidente de la Comisión de Ganadería en la LXIII Legislatura,
recordó que las disposiciones sobre el Etiquetado de País de Origen de EE.UU.
(COOL) están contenidas en la Ley de Seguridad Agropecuaria e Inversión Rural
(Farm Bill) de 2002, aunque la Regla Final del Departamento de Agricultura se
implementó a partir del 16 de marzo de 2009, aplicándose a ciertos productos
perecederos (cortes frescos o congelados de carne de res, ternera, cordero,
cerdo, pescados, frutas y vegetales frescos y congelados, y cacahuates, entre
otros) comercializados en Estados Unidos, debiendo informar de manera
obligatoria al consumidor, el país de procedencia. “Desde su promulgación, la
Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas identificó riesgos en la
implementación de un complejo sistema que permitiera la identificación y
verificación del origen de los productos cárnicos en las etapas productivas
anteriores al sacrificio (nacimiento y crianza), pues claramente se dejaba ver
una intención proteccionista y discriminatoria en las declaraciones de los
principales promotores del COOL, los cuales buscaban privilegiar el consumo de
carne norteamericana en contrasentido a los acuerdos de comercio internacional
que México y Estados Unidos han celebrado”.
Durante el mes de
diciembre de 2008, México y Canadá solicitaron consultas con EE.UU. al amparo
de las disposiciones de la OMC. En noviembre de 2009 se instaló un Grupo
Especial, comúnmente conocido como Panel, dando inicio al proceso de demanda
ante esa Organización. El Grupo Especial emitió su Reporte Final en julio
de 2011, en el sentido de declarar que el COOL es contrario a los principios de
la OMC. El proceso completo implicó recurrir a distintas instancias dentro
de la propia Organización Mundial del Comercio, las cuales en todo
momento nos dieron la razón; finalmente, el 18 de mayo de 2015, la OMC
confirmó la posición que México ha mantenido respecto al COOL como una medida
discriminatoria, la cual representa una violación a las obligaciones
comerciales internacionales de Estados Unidos.
Como resultado de
la decisión final de la OMC y debido a que esta medida proteccionista continúa
vigente, nuestro gobierno solicitó una reunión extraordinaria del Órgano de
Solución de Diferencias de la OMC con objeto de obtener autorización para
suspender beneficios en contra de Estados Unidos por un monto de 713 millones
de dólares estadounidenses; los árbitros de la OMC emitirán su fallo este 27 de
noviembre con lo cual México impondrá represalias comerciales en contra de las
exportaciones estadounidenses a nuestro país en el monto que autorice la
OMC.
La lista de
productos exportados de ese país incluye a una gran variedad de bienes, y
solicitaremos a nuestro gobierno que la carne de res, los productos lácteos y
la carne de porcino sean los primeros en incluirse, señaló el diputado Oswaldo
Cházaro, quien agregó que se debe hacer uso de todos los instrumentos legales
para que Estado Unidos se apegue a la resolución definitiva de la OMC y cumpla
con sus compromisos internacionaleseliminando las prescripciones
actuales de etiquetado para la carne de bovino en la Ley COOL de aquél país.
Importancia de la
exportación para la ganadería nacional
La exportación de
ganado mexicano a los Estados Unidos se basa en una serie de ventajas comparativas
entre ambos sectores, mercados e industrias. Así, la compra-venta de becerros
mexicanos se sujeta a una serie de factores tales como; producción de forrajes
en los ranchos mexicanos, la disponibilidad de forrajes en las praderas de los
Estados Unidos, precios de granos y forrajes, demanda de carne en el mercado
doméstico de los Estados Unidos y de exportación.
El inventario
ganadero de México es de alrededor de 30 millones de cabezas, activo productivo
con un valor superior a los 250,000 millones de pesos, de los cuales anualmente
se extraen 6 millones de cabezas para el abasto nacional y 1.2 millones, en
promedio, para la exportación como ganado en pie.
La exportación de
ganado mexicano hacia EE.UU. de los estados y regiones autorizados, es
posible gracias al estatus sanitario que se mantiene (esto es, acreditados en
sus etapas de erradicación y control de tuberculosis, brucelosis y garrapata)
con motivo del esfuerzo y organización de los ganaderos de cada estado y región
en particular.
La exportación
resulta importante ya que EE.UU. es el mercado natural para la ganadería
mexicana, la cual se encuentra naturalmente integrada a dicho país, además de
que juega un papel trascendental en la fijación de precios del ganado para el
resto del mercado nacional.
Barreras técnicas
generadas por la Ley de Etiquetado de País de Origen
Con motivo de la
Ley COOL, para el cumplimiento de la identificación del país de origen de cada
uno de los cortes primarios obtenidos de una canal de bovino, las plantas
procesadoras, de sacrificio y empaque norteamericana cambiaron sus políticas de
recepción de ganado mexicano aplicando la medida de “segregación de lotes”, en
donde: 1.- Con motivo de los costos asociados al manejo de ganado mexicano, se
redujeron las plantas de sacrificio y procesamiento dispuestas a aceptar
nuestras exportaciones. 2.- Se estableció un solo día de la semana para
proceso de sacrificio. 3.- Se empezaron a programar los envíos de ganado
de los corrales de engorda con días de anticipación. 4.- Se crean lotes de
ganado a sacrificio del mismo país de origen y el proceso de corte
empaque se realiza en turnos específicos en los cuales se minimiza el
riesgo de mezclar cortes de distinto país de origen. 5.- Por los gastos que
todo lo anterior origina, las exportaciones de ganado mexicano han sufrido una
penalización variable en su precio que ha ido de los $60 a $45 dólares
por cabeza.
Afectación a la ganadería nacional.
1.- Se restringe
la demanda del ganado mexicano porque se descuenta a los ganaderos los
costos implícitos para el cumplimiento de la ley de etiquetado al
incrementarse los costos en las etapas de pastoreo, engorda, sacrificio,
enfriamiento, corte y empaque de la carne procedente de animales nacidos en
México. Ese presunto costo económico NO es trasladado al consumidor
estadounidense -quien sigue pagando los mismos precios antes y después del
COOL-, ni considerado como un costo propio de la operación, sino que se
traslada a los agentes anteriores de la cadena (engordadores, repasteadores e
introductores de ganado mexicano a EE.UU.), los cuales a su vez lo trasladan
-vía precio de compra del ganado-, a los ganaderos mexicanos que son quienes
reciben íntegramente, e incluso magnificado, el descuento en el precio final de
sus animales.
2.- Se
retiró la mayoría de los compradores de ganado mexicano, y aquellos que
se mantienen, lo hacen bajo condiciones de compra que castigan los precios
pagados a nuestros ganaderos, lo cual se traduce en una disminución en su
competitividad respecto al ganado estadounidense al no poder ser
desplazado a regiones en las que no existe instalaciones dispuestas a continuar
con su procesamiento.
3.- Se redujo del
valor del ganado mexicano en relación con el estadounidense en animales de
calidad similar y sin argumento alguno en cuanto a riesgos de salud animal o
humana pues la exportación de ganado mexicano de los estados y regiones
autorizados, es posible gracias al estatus sanitario que mantienen conforme a
los estándares estadounidenses.
4.- Ordinariamente
el ganado mexicano se exporta de 7 a 9 meses, con un peso de 300 a 400 libras;
posteriormente se alimenta en praderas o ranchos de pastoreo norteamericano
durante aproximadamente 5 meses hasta que alcanza un peso de 600-700 libras, y
posteriormente pasa a corrales de engorda por un tiempo aproximado de 6 a 7
meses hasta que alcanza las 1,100-1,200 libras, para después ser sacrificado y
procesado en plantas norteamericanas