* Se
exponen 52 obras del pintor cordobés Ramón Sánchez Méndez, en La Capilla.
Córdoba, Ver. | 18 noviembre de 2015
Tribuna Libre.- Un paseo por el Córdoba antiguo, sus calles,
su gente y sus edificios emblemáticos, son las principales motivos en la obra
“50 Años de Acuarela”, del reconocido pintor cordobés Ramón Sánchez Méndez,
quien expone 52 cuadros en el Centro Cultural La Capilla, de esta ciudad.
El presidente Tomás Ríos Bernal, reconoció
que artistas cordobeses como Ramón Sánchez Méndez dejan un legado a la ciudad
con sus excelentes obras, plasmando el lado humano y social de la historia de
Córdoba, como es el patio de la Estrella, el palacio municipal, el Cristo de la
Catedral, el barrio de Las Pitayitas, entre otras calles emblemáticas que
remontan a las personas a épocas pasadas.
Ríos Bernal, durante la inauguración de la
exposición “50 años de acuarela”, expresó que es un gran orgullo tener a un
cordobés tan valioso, que a lo largo de
50 años de trabajo ha plasmado su corazón en acuarela, una de las
técnicas más difíciles en la pintura.
“Hay muchos cordobeses de quienes tenemos sus
cuadros en nuestros hogares, allí queda su espíritu, parte de lo que usted nos
regala hoy; siga pintando, siga regalando su arte a los cordobeses”, expresó
Ríos Bernal.
La exposición permanecerá hasta el 20 de
diciembre, por lo que los cordobeses podrán disfrutar de las obras del acuarelista
Ramón Sánchez, quien muestra el amor que tiene por su ciudad, plasmando en cada
cuadro el sentimiento por la historia de Córdoba.
Entre sus cuadros destacan: “Esquina
florida”, “La abuelita”, “Ofrenda Día de Muertos”, “Casona de los Marenco”,
“Cristo y Córdoba”, “Casa de Pedro De Alvarado”, “Puente Viejo”, “Mi Barrio”,
entre otras obras, que el público podrá disfrutar en el Centro Cultural La
Capilla, de 10:00 a 18:00 horas.
Ramón Sánchez Méndez agradeció el apoyo de
sus amigos, familiares y al presidente Tomás Ríos Bernal por acompañarlo en
este camino del arte, señalando que su trabajo basado en lugares de Córdoba, lo
han hecho acreedor de premios y reconocimientos, el primero de ellos, en 1975
ganando el diploma del Instituto de Protección a la Infancia (IMPI); la presea
“30 Caballeros”, otorgada por el Ayuntamiento, además, de un reconocimiento y
mención honorifica por parte del Museo de la Acuarela Mexicana y la
Sociedad Mexicana de Acuarelistas