México, D.F. | 17 diciembre de 2015
Tribuna Libre.- En el Instituto
Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (INNN, hasta 500
pacientes fueron utilizados como conejillos de indias para probar un implante
intracerebral que estaba en fase experimental.
Rodolfo Ondarza
Rovira, neurocirujano subespecialista en neurocirugía estereotáctica y funcional,
afirmó que el implante del dispositivo denominado por su inventor, Julio
Sotelo, exdirector del Instituto, como un “sistema de derivación
ventrículo-peritoneal de flujo continuo”, ha sido relacionado con la muerte de
pacientes a quienes se les sometió al procedimiento experimental, además de lesiones neurológicas
permanentes e incapacitantes en enfermos víctimas del experimento.
