*Javier
Duarte, en campaña por Silva
*Y
contra los Yunes rojos
*A la
UV ya casi le deben 3,000 millones de pesos
Marco Antonio Aguirre Rodríguez | 02 diciembre de 2015
Tribuna Libre.- Javier Duarte de Ochoa, el gobernador de
Veracruz anda en campaña intensa para la designación del candidato del PRI para
la gubernatura del estado.
Y la persona a quien apoya es Alberto Silva
Ramos, hoy presidente del PRI estatal.
Silva Ramos, además, aprovecha el cargo y la
cercanía con Javier Duarte, para bloquear y confrontar a los dos senadores del
PRI por Veracruz, Héctor Yunes y José Yunes; o sea, los Yunes rojos.
Vaya, tanto Javier Duarte como Alberto Silva
están en una actividad y en una posición en la que no deberían, porque deberían
ser, como dicen ellos mismos, factor de unidad al interior del PRI, no de
discordia.
Alberto Silva se reunió con un grupo de
columnistas de Xalapa en un restaurante, donde después de una hora llegó
“casualmente” Javier Duarte.
¿Casualmente?.
Bueno, pues en ese “casualmente”, don Javier
aprovecho para hablar de “los otros” aspirantes a la candidatura priista al
gobierno del estado, los Yunes rojos.
Ahí aseguró que Enrique Peña Nieto le dejó la
facultad de elegir a su sucesor.
Nada más que, si esto fuera real (¿lo inventó
conscientemente o en estado de creer lo que veía?), ¿no habría designado ya a
Alberto Silva como el candidato del PRI al gobierno del estado?.
Y en ese ambiente, en donde “golpeó”
periodísticamente a los senadores Yunes, dijo que él era “tolerante y al mismo
tiempo inclusivo”.
¿Tolerante e inclusivo con esas actitudes?.
Vaya, es tan tolerante, que afirma que el
tomar las encuestas para determinar quien será el candidato del PRI, al
gobierno del estado “es una mama…”.
Y en seguida dijo que Pepe está muy por
encima de cualquier otro.
Pero inmediatamente, a tono con eso de la
“mama…”, desechó que por eso vaya a ser el candidato y habló de que se tienen
que tomar en cuenta otros factores, como “quién genera consenso”.
¿Y dónde creé Javier Duarte que está el
consenso?.
Pues precisamente él piensa que está con
Alberto Silva, el dirigente del PRI que en lugar de ser factor de unidad busca
meter cizaña entre los senadores (igual que lo hace Javier Duarte).
Duarte hizo campaña ahí, asegurando que tiene
cercanía con el Presidente, con Luis Videgaray y ahora con Miguel Ángel Osorio
Chong.
Ya no habló de Aurelio Nuño, como antes lo
hacía, ¿será que la cercanía se perdió?.
Y como está en campaña y en defensa de
Alberto Silva, se le fue encima a Héctor Yunes, balconeando que el senador del
PRI le pidió apoyo para ser el candidato a gobernador.
Don Javier afirma que le dijo que él –Duarte-
es “línea de flotación del partido”.
Esa frase de la “línea de flotación del
partido” va muy acorde con otra que dijo previamente “el PRI soy yo”.
Y ese “el PRI soy yo” refuerza a la otra
mostrando el carácter autoritario y absolutista de Javier Duarte, por el origen
de la misma “El estado soy yo”, expresada por Luis XIV de Francia, dicha con
toda la fuerza de que nadie le podía hacer ni decir nada sobre como gobernar.
Así Javier Duarte cuando se asume como “línea
de flotación del partido” y como “el PRI soy yo” crea una simbiosis impositiva
que a la vez reclama que nada se le haga, porque afectarlo a él es dañar al
partido.
Y esa imagen se refuerza cuando dicen que
dijo que le había dicho a Héctor Yunes que al “madrearlo” estaba “escupiendo
para arriba”.
Sin embargo también afirmó que le pidió a
Héctor Yunes que le baje dos rayitas a su discurso agresivo.
Por cierto, y para demeritar la versión que
Héctor Yunes dejo correr en el sentido de que Manlio Fabio Altamirano le dijo
en Perote, antes de retirarse “Felicidades”, llegó a esa comida diciéndole a
Alberto Silva la misma palabra.
Actos de campaña ante periodistas.
La carrera por la candidatura del PRI al
gobierno del estado todavía le falta mucho trecho por recorrer.
Pero por lo pronto Javier Duarte y Alberto
Silva están en dos posiciones privilegiadas, que deberían de ser para lograr lo
que tanto han reclamado, “la unidad”, y no para crear un mayor divisionismo.
Evidente, más que evidente fue el vacío que
se hizo alrededor de Javier Duarte cuando terminó el Informe legislativo de
José Yunes, el 29 de noviembre, el cual le permitió caminar junto con su
comitiva tranquilamente hasta llegar a sus vehículos en dos minutos, mientras
que el Senador Yunes tardó casi 50 minutos en cubrir esos 300 metros.
¿Cuándo se había visto que nadie tomase en
cuenta al gobernador para irse todos con un aspirante a la candidatura priista.
Ese desapego de los mismos priistas (porque
eran priistas los que estuvieron en el Informe de José Yunes) es más que
evidente muestra de que si Duarte es el PRI, el PRI está muy abandonado… igual
que ocurre con las oficinas de este partido en las cuales casi nadie se para.
De hecho algunos priistas han hecho
prospecciones en tres escenarios, en los cuales el PRI lleva como candidato a
uno de los Senadores o a Silva y el peor de los tres es precisamente en donde
está Alberto Silva como candidato, el cual sería arrasado por completo por
Miguel Ángel Yunes.
La prospección que hacen es:
1.- Héctor Yunes, como candidato de la
coalición PRI/PVEM/AVE/PC/PT y Asociaciones Políticas Estatales. Miguel Ángel
Yunes por el PAN/PRD. Cuitláhuac García por MORENA; Armando Méndez de la Luz
por Movimiento Ciudadano. Gerardo Buganza, como candidato independiente.
Resultado Previsto: Héctor Yunes gana con muy escaso margen.
2.- Pepe Yunes candidato del PRI/PVEM/PC y
solo algunas asociaciones políticas. Miguel Ángel Yunes iría por el PAN/PRD/PT
y algunas asociaciones políticas estatales. Cuitláhuac García iría por MORENA.
Armando Méndez por Movimiento Ciudadano, y Gerardo Buganza como candidato independiente.
Resultado Previsto: Miguel Ángel gana con escaso margen.
3.- Alberto Silva por PRI/PC. Miguel Ángel
Yunes por el PAN/PRD/PT y asociaciones políticas estatales. Cuitláhuac García
por MORENA. Y Gerardo Buganza como independiente. Resultado previsto: Miguel
Ángel gana por amplio margen.
De hecho en el escenario tres propuesto, es
donde existe mayor coincidencia entre todos los que se atreven a aventurar
resultados electorales.
de que eso puede ocurrir.
Pero Javier Duarte y Alberto Silva están en
campaña, bloqueando a los otros aspirantes y demeritándolos, aún cuando lo más
probable es una derrota ampliamente anunciada de ser Silva el candidato.
Si este es el panorama que pinta, porque lo
siguen.
LAS DEUDAS DEL GOBIERNO DEL ESTADO. El
gobierno del estado de Veracruz mantiene deudas por todos lados. La Universidad
Veracruzana generó un nuevo reclamó por los recursos no entregados que ya casi
llegan a 3,000 millones de pesos.
En la Canaco de Xalapa el cálculo es de casi
800 millones de pesos de deuda.
Ahora los pensionados y jubilados del SNTE
reclaman su bono anual 2014 y 2015.
El dirigente de los cafeticultores del
Consejo de Organizaciones y Empresas Campesinas y Cafetaleras reclama que los
recursos correspondientes a 15 proyectos productivos no han sido entregados por
la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del gobierno del estado.
Los burócratas del gobierno del estado están
temerosos de que este año, al igual que el anterior, no les paguen el aguinaldo
al momento.
A los ayuntamientos del deben varios millones
de pesos de participaciones que no les han entregado.
La Secretaría de Salud entró en una crisis
operativa total, al grado de que el Secretario de Salud reconociendo el
desabasto de medicamentos, herramientas, equipos y utensilios para la salud en
los hospitales, con énfasis en los tratamientos contra el SIDA. En el Hospital
General de Veracruz las tomografías y resonancias magnéticas tienen que hacerse
fuera del mismo por carecer de equipo.
Vaya, en el fideicomiso del impuesto a la nómina
están esperando 800 millones de pesos que ya debían de haberles entregado.
Y la lista podría seguir y seguir.
