*Yunes
vs. Yunes y sus armas secretas
*Cuitláhuac,
el gran perdedor
Marco Antonio Aguirre Rodríguez | 19
abril de 2016
Tribuna Libre.- Y el primer debate se dio.
Y cada quien dijo que ganó el que quiere que
gane la elección.
Pero hubo uno que perdió, y mucho, pues
desaprovechó una muy buena oportunidad de mostrarse, de incrustarse y de
mostrar que puede lidiar con los obuses y reclamos como los que se lanzaron
Héctor Yunes Landa y Miguel Ángel Yunes Linares.
La atención estuvo sobre ellos.
Los demás aspirantes al gobierno del estado
poco repercutieron en el público.
¿Cómo se midió esto?, con los impactos que se
dieron al momento en las redes sociales.
En el foro de televisión del Grupo Olmeca, el
organizador de este primer debate, todo era efervescencia.
Y sí, entre Miguel Ángel Yunes y Héctor Yunes
estuvo lo más intenso del debate.
¿Qué se dijeron?.
Muchas cosas.
Por ejemplo Miguel Ángel Yunes abrió el
bombardeó recuperando una acusación en contra de Fidel Herrera hecha en la
corte oeste de Austin, el 18 de abril de 2013, donde un testigo protegido,
miembro del Cartel del Golfo, dijo que le dio a Fidel Herrera, “jefe de Héctor
Yunes” -puntualizó Miguel Ángel- 12 millones de pesos para su campaña a cambio
de mantener el control de la plaza de Veracruz; “por eso hoy la policía estatal
está controlada por la delincuencia organizada; por eso hoy la policía puede
levantar a 5 jóvenes y desaparecerlos sin que haya consecuencia”, reclamó.
Y luego Héctor Yunes (que sacó una imagen de
fajador verbal que poco muestra) le respondió:
“Miguel yo te pregunto que autoridad moral
tienes para hablar de seguridad cuando en tu ultimo año como secretario de
gobierno se cuadruplicaron los homicidios, de 1,100 a 4,400”, el dato no fue
desvirtuado.
(¿Cachetada con guante blanco?)
Héctor siguió: Quirino Meraz, fue el primer
jefe de cartel del narcotráfico que entro a Veracruz, a quien tú trajiste; a tu
equipo que dejaste en la Secretaría de Gobernación se le fugo el Chapo Guzmán.
Voy a traer la gendarmería nacional y voy a pedir que se incremente el numero
de soldados, de marinos y además vamos a exigir lo hagan desde ahora; vamos a
crear un comando tecnológico policial, para que tenga como armas la tecnología
y la inteligencia policial, para combatir delitos de alto impacto, como
extorsiones, ejecuciones, trata de personas; vamos a formar una fuerza policial
antisecuestros para que no solo negocien el regresen de los ciudadanos, si no
que eviten el secuestro.
Y aprovechando que estaba en Coatzacoalcos
ofreció: “Voy a hacer un compromiso concreto con los veracruzanos del sur de
Veracruz: voy a liberarlos de la inseguridad que los tiene secuestrados, voy a
hacer que vuelvan a ser dueños de sus calles, de sus carreteras, de sus
negocios, de sus casas”.
Y lanzó el puyazo contra Miguel Ángel: “Yo si
les voy a cumplir, no tengo ningún cuestionamiento cumpliendo como funcionario
público, como Miguel Ángel Yunes Linares”.
El primer round entre ellos, ya estaba
puesto.
Luego Miguel Ángel Yunes curriculum en alto
se ponderó: “Yo soy el único que ha tenido tareas de seguridad pública bajo su
responsabilidad y las desempeñó eficientemente.
Y presumió: cuando fui secretario de gobierno
Veracruz vivió tranquilo”.
Y con ese mismo le dijo a Héctor: Eres muy
ignorante en cuestiones de seguridad, no se llama Quirino Meraz, se llama
Albino Quintero Meraz y vivía junto a la casa de Miguel Álemán, que fue tu
jefe.
Y el señalamiento muy reiterado de que se le
fugó el Chapo Guzmán lo reviró asegurando que fue a Enrique Peña Nieto a quien
se le huyó y que hasta le hicieron un hueco al sistema penitenciario del país.
El escudo del manejo de los tiempos fue
puesto en acción.
Héctor Yunes reconoció su error: “Perdóname
Miguel que no me sabia bien el nombre de tu cómplice, a quien le diste la
recepción para venir a hacer negocio en Veracruz; aquí empezó el problema de la
inseguridad, y del narcotráfico, contigo” y por un hueco abierto en el mismo
escudo le dejo ir la cita histórica.
Enseguida la reprochó las 16 recomendaciones
(¿tantas?) que le hizo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos,
precisamente por violaciones a los mismos:
La manera de manejar la seguridad implica también respetar los derechos
humanos, por eso también los 400 Pueblos y Antorcha Campesina, a quienes
metiste a la cárcel, te lo recuerdan a cada rato.
Enseguida lanzó su Propuesta: la mejor manera
de combatir el crimen es previniéndolo, para ello vamos a instalar cámaras
videograbadoras en todas las zonas urbanas, vamos a poner timbres de pánico
sobre todo en las escuelas, en los centros deportivos, para cuidar a nuestros
niños… y también a nuestras niñas.
Eso último lo dijo volteando el cuerpo hacia
su izquierda, donde estaba Miguel Ángel ¿fue con intención oculta o de remarcar
lo de las niñas?
Las cosas se calentaban y en las redes
sociales iban y venían los golpes de los partidarios de uno y de otro,
mezclados con los que lanzaban los simpatizantes de Cuitláhuac, defendiendo a
su candidato ausente y acentuando los ataques de Yunes vs. Yunes.
Miguel Ángel tomó su cubeta de
recriminaciones y le soltó un puyazo de ignorante a Héctor: “Se llaman cámaras
de videovigilancia –y ya están superadas- y botones de pánico”.
Pero no dejó ir el momento para tirar hacia
donde sabe que tiene mayor impacto: “En Veracruz realmente a lo que se le tiene
pánico es a la policía de Duarte, tu jefe y cómplice”.
Héctor Yunes volvió a meter la mano en el
hueco abierto al escudo protector del tiempo: Lo de seguridad lo has de haber
aprendido después de que fuiste Secretario de Gobierno y de Seguridad nacional,
porque en ese tiempo lo menos que hiciste fue demostrar conocimiento del tema,
por eso de 1,100 se fueron a 4,400 los homicidios en tu último año como
secretario de gobierno.
Pero no se detuvo ahí, si no que siguió
tirando del hilo del dato histórico: por eso te mandaron como presidente del
PRI, donde por cierto te sacaron de inmediato porque perdiste prácticamente
todas las elecciones.
Luego Héctor se amortiguó el golpe dirigido
contra sus anterior jefes: Yo no soy un político de enemigos, mi única enemiga
es la impunidad y a esa la voy a exiliar de Veracruz, afortunadamente no tengo
complicidades ni pactos vergonzantes con nadie, porque ese es un acto que hacen
quienes son desleales o tienen mala memoria, quiero decirles que he trabajado
con varios gobernadores y he cumplido institucionalmente.
Encarrerado iba Héctor con el ariete del
ofrecimiento: Y eso no me hace cómplice absolutamente de nadie, tan es así que
al que deba castigar…
Cuando el micrófono se apagó, porque su
tiempo de ese espacio había concluido.
¿Al que deba castigar, qué…?
Fue una respuesta que abrió una duda.
Miguel Ángel en la siguiente ronda tomó su
lanza de la pobreza y la miseria en el estado y la puso en ristre: Veracruz
vive una autentica tragedia social mas del 70 % población está en situación de
pobreza y hay 1 millón 200 mil personas para quienes alimentarse diariamente es
un lujo.
Y acusó con índice de fuego azul: El
responsable de esto es el PRI, hay que decirlo claramente.
Y para darle mayor visualidad una vez más
atacó por el lado más flaco y sacó una fotografía de Javier Duarte y Héctor
Yunes: aquí tenemos a quienes dicen que no son cómplices, aquí tenemos a Javier
Duarte con el candidato del PRI. Está Javierd Duarte, quien utiliza los
recursos públicos para financiera la campaña del PRI, veamos toda la publicidad
que tienen en las calles.
Con la pobreza de los veracruzanos armó una
resortera y lanzó la piedra: En el gobierno de Duarte todos los días,
incluyendo sábados y domingos y días festivos, se han incorporado 675
veracruzanos más a las filas de la pobreza, ¿porque razón?, porque se robaron
absolutamente todo, el dinero de las medicinas, el dinero de la educación, el
dinero de la infraestructura, el dinero de la seguridad… absoutmente todo, y
fueron ellos, fueron los del PRI, los mandaron a la cámara de diputados para
que tuvieran fuero…
Y con ese impulso recriminó: Mientras este
robo se daba desde la época de Fidel Herrera, ¿qué hacia Héctor Yunes? Era
subsecretario de gobierno con Herrera y nunca dijo que se estaba cometiendo
este latrocinio; después fue presidente del congreso y dijo que Fidel Herrera
era un gobernador extraordinario… más tarde dijo que si algo caracterizaba a
Duarte era la transparencia, que invertía los recursos de manera
extraordinaria.
Pero Héctor no se dejó y también sacó su
resortera (¿más grande que la anterior?). Sí, mucho más grande:
Mira Miguel, a ti que te gustan las fotos te
enseño ésta, a ver si lo reconoces, es Jean Succar Kuri, el pederasta que está
en la cárcel, con el que apareces en el libro Los Demonios del Edén, con él que
hacías fiestas infantiles en tu yate, pero en la que no había ni payasos ni
piñatas.
Héctor no se conformó con lanzar la roca, si
no que hasta la empujó buscando enterrarla más: Acuérdate que a ti te acusan de
pederasta, además de corrupto.
En el mismo envío armó otra andanada y acusó
a Miguel Ángel de “critico selectivo”, pero no de ahora, si no que “ya lo traes
de antes”, todo porque “ahorita que paso lo de Tierra Blanca te le fuiste
encima a la policía, pero cuando paso lo de Papantla, que es un ayuntamiento
perredista, te quedaste calladito-calladito”.
Miguel Ángel volvió a sacar su garrote más
utilizado, la crítica contra Duarte y acusó: Seguramente ya vieron que Héctor
no critica para nada a Duarte, toda la guerra sucia está dirigida contra mi
persona, en contra de Miguel Ángel Yunes, porque es quien va a ganar la
elección.
Luego lanzó su reto: Que contraten al mejor
poligrafista, el mejor detector de mentiras, para que me pregunten si soy
responsable de algún acto ilícito en contra de algún niño. No lo soy, soy un
hombre responsable.
Pero además acusó a Héctor de protector de
violadores, por su vinculo con Edgar Cinta Pagola, defensor los Porkys, “eso es
ser cómplice”, remarcó.
Héctor tomó una daga lanzada al viento por
Alba Leonila, la candidata del PT a la gubernatura: Escuche a Alba Leonila que
no tubo medicamentos para curarse, seguramente fue cuando Miguel Ángel Yunes
fue director del ISSSTE, en donde cometió un fraude de 67.3 millones de pesos.
Y se cubrió contra el reclamó: No lo digo yo,
lo dice el Proceso (mientras mostraba la portada de la revista donde se había
publicado eso)… y miren la expresión que tiene Miguelito, no está muy contento.
Luego volteó de nuevo a ver a Miguel y le
dijo: Fíjate que no pensé tener una coincidencia contigo, pero sí, Yunes va a
ganar, Héctor Yunes va a ganar.
Utilizó una expresión lanzada por Miguel
Ángel en su anterior intervención.
Y otra vez agarra el arma nada secreta de la
acusación de pederastia y reviró: yo no dije de niños, dije de niñas Miguel
Ángel.
También tomó la acusación de protector de
violadores y le recordó a Miguel Ángel Yunes que Edgar Cinta declaró que
trabajo en su campaña para diputado federal, “así que no me eches el bulto de
algo que tú también andas cargando”.
Luego prosiguió: a Edgar lo conozco, yo no
dejo de reconocer a quienes he tratado, además él es abogado, no es mi
colaborador, yo no mando en su despacho.
Siguiente vuelta.
Miguel Ángel una vez más saca la espada de
que Héctor no ataca a Javier Duarte: Héctor sigue sin referirse a Duarte,
simplemente no lo hace porque papá Duarte le levanta el dinero si lo critica.
Yo le quiero decir a los veracruzanos que cada anuncio del PRI, cada gorra
debería ser una medicina en algún hospital, que no hay infraestructura en las
escuelas porque los recursos van al PRI, que se están robando el dinero de los
veracruzanos para tratar de salvar a un candidato que está totalmente perdido y
lo voy a demostrar al final.
De ahí pasó a defenderse del señalamiento de
fraude contra el ISSSTE: No Héctor no te confundas, en el ISSSTE teníamos el
97% de abasto de medicinas, más que el promedio internacional, que es el 95% y
es el que vamos a tener durante mi gobierno. No Héctor no te confundas en el ISSSTE no cometí ningún
fraude , deje más de 56,000 millones de pesos de reservas liquidas y ahí está
la Secretaría de la Función Pública para desmentir tus tonterías.
Héctor Yunes para entonces ya tenía lista la
ametralladora de los pensionados:
Durante mi gobierno nadie meterá la mano en
los bolsillos de los pensionados, habrá pago puntual y lo que les corresponde
se les entregara.
Ofreció que junto con los líderes
magisteriales va a diseñar el mejor sistema de pensiones, con la única opción
que no valorará es la individualización de cuentas, como la que hizo Miguel
Ángel, en el ISSSTE.
Luego, un tiro de precisión: Por cierto,
hablando de pensiones, yo no entiendo porque te desgarraste las vestiduras,
cuando en diciembre el gobierno de Javier Duarte (si eso te complace) no les
pago oportunamente y fueron a golpearlos, y mira aquí, en La Jornada publican
cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación estuvo a punto de destituirte
porque no querías pagarle a una pensionada, a una extrabajadora, a una mujer
que lo necesita. Yo no sé cómo vas a hacerle si estás acostumbrado a violar los
derechos de mujeres y de mujeres grandes.
Otra vez arremetió, aprovechando que la
campana le daba turno y le dejó ir un gancho al hígado:
Miguel Ángel coincido nuevamente contigo,
debemos sacar a los corruptos del PRI, afortunadamente ya te fuiste de él, ya
se fue una carga muy pesada de corrupción que militaba en mi partido.
Pero no lo dejó ahí, si no que aprovechó el
tenerlo arrinconado y le dijo que lo tenía muy inquieto, porque Miguel Ángel no
entendía como Héctor puede cumplir el ofrecimiento de generar 90,000 mil
empleos cada año: ya habrá oportunidad de que se tome un Dalai.
Y Héctor se ufanó: Yo si les voy a cumplir,
yo sí sé cómo hacerlo, a mí nunca me han acusado de incumplir mis compromisos.
Miguel Ángel se salió del rincón y con un
golpe que sacó de la experiencia le contestó: La corrupción es demagogia, la
demagogia es corrupción; venir a mentirle a los veracruzanos que se van a hacer
autopistas de 4 carriles, que se van a reparar todo los caminos, eso es
demagogia, porque no hay recursos.
Héctor, como que ya esperaba eso y con un
paso al lado dejo pasar la embestida: Miguel, si bien no sabes de seguridad y
no sabes cómo generar empleos, debo reconocer que de corrupción sabes, y mucho,
y que tienes una casa que –como dice Andrés Manuel- ni Obama la tiene, en la
que se puede llegar por tierra, por helicóptero o por yate, el yate que tienes,
o el departamento que tienes en Nueva York, o en Miami, o como esa cuenta
extraña que está en Panama, que habrá que explicar y dejar en claro.
Sólo quedaba una ronda por cubrir y Miguel
Ángel la aprovechó: El 85% de los veracruzanos quiere que el PRI se vaya del
gobierno y para terminarla de amolar en el PRI, ponen como candidato a uno de
los 5 senadores peor evaluados por la Universidad de Harvard, los otros son
gente muy conocida y seguramente muy apreciada en el PRI, Carlos Romero Deschamps y el Niño Verde.
Miguel Ángel sacó el cañón que tenía
escondido para el final: Nosotros somos la mejor opción para sacar el PRI del
gobierno, dijo y sacó 13 encuestas que lo mostraban en primer lugar en las
preferencias de los votantes. “Esa es la situación, esa es la realidad, por eso
la guerra sucia en mi contra, porque saben que van a perder la elección”.
Héctor ya conocía ese terreno y respondió:
Miguel se te olvido una encuesta, la que te dieron el jueves pasado en el CEN
del PAN, en la que vas 6.7 puntos debajo de mí; además esta es una estrategia
de campaña que diseñaron para poder contrarrestar lo que Jesús Ortega el
expresidente del Comité Nacional del PRD y uno de los principales impulsores de
la alianza, quien reconoció que este año solo van a ganar 5 gubernaturas y
Veracruz no está entre ellas… lo sabes.
Fue el turno de Héctor de sacar su arma
letal: Te la has pasado hablando mal del PRI, de Duarte, de Fidel (expresaba,
mientras sacaba otra de las grandes fotografías que llevaba y la ponía en alto)
… por cierto, aquí estas con Fidel. Que dices que eres de tierra, vas en un
helicóptero comiendo jamoncito español y te ves muy contento. Además, quien va
en la boleta no es Javier, no es Fidel, voy yo, yo soy el que te va a ganar y
eso lo tienes perfectamente claro.
Miguel Ángel ya no pudo contestar porque las
rondas habían terminado.
El primer debate había concluido.
Y en las redes sociales los simpatizantes de
cada quien decían que su candidato había ganado.
Hasta los seguidores de Cuitláhuac decían que
el gran ausente, el gran perdedor, era el que triunfaba por la confrontación de
los Yunes.
Los terrenales, esa gran masa del 75% de los
votantes que aún no decide por quien sufragar, tomaban nota.
