*La crisis de salud
que se acrecienta en el Estado es muestra de la falta de visión,
obligación y sensibilidad del gobierno a las demandas de básicas para con los
gobernados.
Xalapa, Ver. | 02 mayo de 2016
Tribuna Libre.- La deuda a
laboratorios que asciende a millones de pesos, el desabasto de medicamentos, el
paro constante en hospitales y varios abandonados e inconclusos son apenas la
punta del iceberg en el que se encuentra sumergido el sistema de salud
veracruzano.
El diputado local,
Joaquín Rosendo Guzmán Avilés precisa, “son alrededor de 800 mdp que no se han
pagado a más de 15 laboratorios que abastecen a la Secretaria de Salud”, no
obstante la crisis va más allá.
Continúa diciendo
que al menos la Asociación Nacional de Distribuidores de Insumos para la
Salud (Andis) ya han iniciado acciones legales por el incumplimiento de
obligaciones del Estado.
Aunque el tema no
es nuevo y se ha denunciado vez tras vez, es lamentable que no se tomen carta
en el asunto, advierte el diputado de extracción panista y quien cataloga la
situación como “grave, muy grave”.
El
también integrante de la Comisión de Salud en el Congreso local, señala
que las constantes que padecen los ciudadanos son la falta de medicamentos y
material básico entre los que se encuentran jeringas, gasas, sueros y en
algunos ni material quirúrgico se tienen.
Hay que sumarle la
reciente denuncia que hiciera su compañera de bancada, Ana Cristina Ledezma
López sobre la retención de 250 mdp a los Centros de Prevención y Atención en
SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (Capacits), lo que ha generado una
atención deficiente a pacientes y portadores del virus.
La falta de
medicamento para los enfermos con cáncer es otra constante, nunca hay y afecta
por igual a niños, adultos y ancianos.
Es ahí donde las
asociaciones sin ánimo de lucro tienen que hacerle el quite al gobierno, “hay
mayor solidaridad por parte de los ciudadanos que por el propio gobierno que es
quien tiene que proveer”, señala.
Sin ir tan atrás,
Guzmán Avilés hace referencia al paro que acaban de terminar residentes del
Hospital Regional de Veracruz ante la falta insumos para laborar, falta
de funcionamiento de los equipos, aires acondicionados, y el pésimo servicio de
comida.
El Seguro Popular,
es otra víctima de la voraz ambición del gobierno estatal con un desvió de
recursos que asciende a más de mil 500 mdp, tan solo en el año de 2013.
Faltando de
observar lo que pudieron haberse realizado en 2014 y 2015, razón por la cual al
día de hoy varios beneficiarios prácticamente son enviados a sus casas sin
recibir atención médica o los que están internados, tienen que gastar miles de
pesos que se supone debería de cubrir dicho programa.
Ir a un hospital o
a un Centro de Salud muchas veces resulta más un viacrucis que una cura para
los padecimientos de los veracruzanos, durante un gobierno que no solo ha
provocado la peor crisis del sistema de salud, sino que además parece no
inmutarse ante la situación, concluye el legislador panista.
