*Habían
acordado reunirse con el Secretario de Gobierno, la presidenta de Derechos
Humano y el alcalde de Orizaba, y ninguno llegó a la cita.
Xalapa, Ver. | 23 mayo de 2016
Tribuna Libre.- Ante la nula respuesta por parte de las
autoridades del gobierno estatal de intervenir y buscar solución al problema de
mujeres indígenas que fueron desalojadas violentamente del centro de la ciudad
de Orizaba por dedicarse al comercio informal, la dirigencia de la Organización
de Mujeres Indígenas Vendedoras, que encabeza Antelma Maricela Hernández
Rosales, junto con el presidente del Comité Directivo Estatal del Partido
Cardenista, Antonio Luna Andrade, determinaron ponerse en huelga de hambre.
La decisión fue adoptada luego de que la
comisión de la citada organización no fueron recibidas por ningún funcionario
del gobierno estatal, a pesar que la reunión estaba agendada para este día.
A ella no llegó ni el secretario general
Flavino Ríos Alvarado ni la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos
Humanos, Namiko Matsumoto Benítez, ni el alcalde de Orizaba, Juan Manuel Diez
Franco, como estaba previsto de antemano.
Luego de esperar por cerca de dos horas para
ser recibidos y al no encontrar eco en sus demandas, la comisión de mujeres
indígenas, que representa a cuatrocientas vendedoras informales del municipio
de Ixhuatlancillo, las cuales son militantes del Partido Estatal Cardenista,
decidieron irse a la huelga de hambre para ser atendidas por las autoridades estatales.
Nosotros lo que estamos demandando, dijo
Hernández Rosales es que pare el hostigamiento a los indígenas de
Ixhuatlancillo, que por la falta de oportunidades laborales en su municipio
tienen que salir a otros lugares para comercializar sus productos artesanales,
en este caso la ciudad de Orizaba.
Como se recordará, el pasado 7 de abril del
año en curso, mujeres indígenas artesanales fueron desalojadas con lujo de
violencia del centro histórico y de las plazas comerciales de la ciudad de
Orizaba, de las cuales quince de ellas fueron encarceladas por ejercer su
actividad del comercio informal en las calles de esa ciudad.
Al conocer de esta situación, Antonio Luna
Andrade, dirigente estatal del Partido Cardenista, inició las gestiones para
que la ombusman veracruzana interviniera e hiciera recomendaciones al edil de
Pluviosilla, acordándose que este día se reunirían con el secretario de
gobierno para lograr una solución al conflicto.
Luna Andrade comentó que los que habían sido
detenidos ya fueron puestos en libertad, después de solicitar la intervención
del gobernador Javier Duarte de Ochoa, al saber que era una arbitrariedad, sin
embargo el asunto debe resolverse, ya que si no se les dan garantías a estas
personas, corren el riesgo de volver a sufrir los abusos de la policía.
“Fue una grata sorpresa ver en Orizaba, que
cientos de ciudadanos, desde maestros, estudiantes, amas de casa, sociedad en
general, se sumaron a la marcha que realizamos por las principales calles de
esa ciudad para exigir respeto a los indígenas que nada malo hacen, ya que si
no quieren que vendan en la vía pública, pues que les generen oportunidades
laborales, porque sólo quieren ganarse la vida de manera lícita”, añadió.
Las representantes indígenas, acompañados de
la dirigencia estatal cardenista acudieron puntualmente a la cita, sin embargo,
no fue así quienes les darían solución al problema, lo cual fue considerado una
falta de derecho y desatención a las garantías individuales, por lo que
decidieron iniciar la huelga de hambre.
