¿Quién engañó a Héctor Yunes?
* La intención de voto nunca fue
suya * El embuste de las encuestas * Una victoria que se esfumó * Y el PRI anuncia que impugnará * Morena arrebata el sur al PRI * Cierra el PREP: Yunes Linares, 945 mil 560
votos; Héctor Yunes, 839 mil 127; Cuitláhuac García, 721 mil 427 * Ricardo Orozco cae en Minatitlán
Mussio Cárdenas Arellano | 08 junio de 2016
Tribuna Libre.- Alguien mueve a
Héctor Yunes para mal. Lo engaña y zarandea, lo encumbra en el sueño de ser
gobernador y lo desploma en el abismo del fracaso electoral. Lo hace admitir
una derrota y horas después el PRI sostiene que impugnaría la elección en
Veracruz.
Es un caos la mente
del candidato al microgobierno de Veracruz. Y siempre lo fue. Desde los días en
que Javier Duarte lo llevaba y lo traía, jugaba con sus afanes de ser el
sucesor y el cómplice.
Decía Javier Duarte
que frente al entonces senador, le había expresado su enfado por los sueños de
hacer justicia. No sabía, no entendía, cómo alguien pretende ser candidato
cuando le pega al gobernador. Es agredir a su partido, explicaba en su lógica
torcida el filósofo duartista.
Lo trajo así
siempre. A sus pies, el líder de Alianza Generacional profería elogios
inmerecidos, hallaba virtudes inexistentes, en el nuevo gobernador. Era Héctor
Yunes servil a cambio de la presidencia del PRI en Veracruz.
De ahí saltó a la
senaduría, prometiendo hasta luna y las estrellas, el discurso del engaño a los
electores, medicinas gratuitas que otorgaría Enrique Peña Nieto de llegar a la
presidencia de México, sin una crítica, sin un reclamo al duartismo que
comenzaba a comerse a Veracruz.
“Javier Duarte es
mi jefe político”, decía con orgullo Héctor Yunes.
Senador de quinta,
logró lo que nadie, ningún veracruzano antes: situarse en el top 5, entre los
peores cinco senadores del país, sin trabajo relevante, sin compromiso real,
avalando cuanto fuera para darle aire al fallido proyecto de nación de Peña
Nieto.
Tres años después,
en 2015, Javier Duarte hizo con él lo que quiso. Si Héctor Yunes apretaba, lo
atraía, lo llevaba a Casa Veracruz, lo endulzaba, le concedía la Secretaría de
Protección Civil para su comadre Yolanda Gutiérrez Carlín y más cargos para su
pandilla.
Y al salir de Casa
Veracruz, era Javier Duarte quien filtraba el contenido de los acuerdos
“secretos” y lo evidenciaba, exhibido en columnas periodísticas, expuesto a la
burla y repudio del priismo y del segmento de la sociedad que en las urnas lo
habría de destrozar.
Bipolar político,
un día elogiaba y otro endurecía el discurso. Se unió al argumento de Yunes
azul, cárcel para los delincuentes de palacio, el ajuste de cuentas, la
devolución de lo robado.
Auguraba Héctor
Yunes que iba a atrapar “peces gordos” y a cambio, con escarnio y burla, le
obsequió Javier Duarte una caña de pescar para que fuera por sus parientes del
Estero, en Alvarado, los Yunes azules. Y así se lo dijo ante los campesinos del
PRI.
No se tiene claro
cuantas veces acudió a Casa Veracruz o si de plano ya vivía ahí, pero en la
víspera del cónclave de San Julián, el rancho de la familia de Pepe Yunes, hubo
otro encuentro con el gobernador. Y lo negó.
Javier Duarte lo
evidenció al relatarlo a un grupo de periodistas. Le había expresado que no se
llega a una gubernatura con la fórmula del pesebre pateado. Criticar al
gobernador es criticar al PRI. Otro engaño.
Llegó la precampaña
y todo fue igual. Héctor Yunes inflado por el efecto de las encuestas o los
sondeos, confeccionados para imaginarse en la cima de la intención de voto.
Presumía 15 puntos
de ventaja sobre cualquier rival, dentro y fuera del PRI, por encima incluso
del senador José Francisco Yunes Zorrilla, muy por delante de los duartistas
que le disputaban la nominación, allá en el fondo su primo Miguel Ángel Yunes
Linares, quien a la postre sería su adversario en la lucha por el gobierno de
Veracruz.
Nunca fue puntero,
como decían las encuestas. Ni las que esgrimió al inicio de la campaña, ni las
que usó tras los debates de candidatos.
Indemerc; Mendoza
Blanco y Asociados (Meba); El Financiero; Domínguez, Scheker y Galván;
Demoscopía, Reforma, entre otras, que daban de 4 a 6 puntos de intención de
voto al priista Héctor Yunes. O sea, los mentirosos y el engañado.
Alguien le hizo
creer que la mejor defensa es el ataque. Y así asumió la tesis fidelista que
enarbola la pederastia de Miguel Ángel Yunes Linares, fraguada por un hermano
del ex gobernador de Veracruz, según oficio al entonces procurador Rafael
Macedo de la Concha.
Cuiden a sus niños,
decía Héctor Yunes a repollos priistas a los que hablaba en Lerdo de Tejada.
Miguel es un “enfermo sexual”, es un “violador”, es un “abusivo”.
Hablaba de su
primo, oriundos ambos de Soledad de Doblado, en las cercanías de Veracruz. Y le
imputó la primera fuga del Chapo Guzmán, cuando Yunes azul era subsecretario de
Seguridad en el gobierno de Vicente Fox, y un desfalco al ISSSTE cuando lo
dirigió, y una fortuna inexplicable en el extranjero, tildando de cómplice a su
sobrino Omar, y el involucramiento de éste en el caso Panama Papers, por la
creación de un fideicomiso en Nueva Zelanda que finalmente no se concretó.
Alguien le aseguró
que encabezar la embestida para destrozar moralmente a Miguel Ángel Yunes era
la ruta segura para llegar al gobierno de Veracruz.
Sin ética, sin
escrúpulos, Héctor Yunes mostró que su ambición es infinita.
Nunca se vio al
espejo. Si así arremetía contra su primo, sea verdad o no lo que se le imputa,
si así golpea a su sangre, qué le espera al veracruzano de a pie.
Lunes 6. Retrata el
rostro de Héctor Yunes el efecto de la derrota, el repudio social, el castigo a
un gobierno, el de Javier Duarte, que robó y agravió, que reprimió y alentó la
violencia, que pulverizó las instituciones y sumió a Veracruz en una crisis.
Dice Héctor Yunes
que los números no le favorecen, que hay que leer el mensaje que el pueblo ha
dado en las urnas, la reprobación a una forma de gobierno, el costo de los
errores:
“No hay forma de
malinterpretar el mensaje de las urnas.
“Ha concluido un
proceso electoral que será histórico para Veracruz. La democracia se nutre de
responsabilidades, de consecuencias y de altura de miras. Quienes nos
postulados para gobernar Veracruz debemos mantener una prioridad por encima de
nuestras propias aspiraciones", abundó Yunes Landa.
“Veracruz debe
cerrar una etapa de oscuridad, de rezago y de retraso y de inmoralidad. “Contra
esa corriente luché y seguiré luchando más allá de siglas partidistas, modas y
oportunismos.
“Vigilemos al nuevo
Gobierno. No permitamos el abuso, la represión o las vueltas hacia atrás”.
Y el reconocimiento
de la derrota:
“Con base en el
último corte del PREP, me permito afirmar que la votación en este momento no
nos favorece.
“El líder —agrega—,
debe ser consecuente con su historia de vida y con sus convicciones.
“Existe una
sociedad agraviada, que se manifestó contra una forma de hacer política que se
ha agotado. (...) Veracruz está cansado de su postración, del abuso, del
engaño, por lo mismo no existen cheques en blanco, sino un mandato para
reconstruir el poder público en un instrumento al servicio de los demás.
“En el voto de sus
veracruzanos hay un claro mensaje para el PRI, sobre todo para su gobiernos. Hay
que mejorar y cambiar para seguir a tono con la ciudadanía. Asumamos con
responsabilidad ese mensaje.
“Los ciudadanos con
sus votos no dan lecciones, dan mandatos”
“Ese respaldo me
honra y me alienta para seguir adelante”.
Le faltó decir
“Javier Duarte es mi jefe político”.
A toro pasado sabe
que el pueblo de Veracruz está “cansado del abuso, del engaño”. Cómplice de
Fidel Herrera, del que fue subsecretario y líder del Congreso, y súbdito de
Javier Duarte, quien le dio el PRI estatal y a cambio desde la senaduría solapó
el desastre y el saqueo, dice Héctor Yunes que “Veracruz debe cerrar una etapa
de oscuridad, de rezago, de retraso, de inmoralidad”. Ajá.
Horas después, el
PRI nacional contradijo a Yunes Landa. Vía un comunicado expresó que valora impugnar
las elecciones en varios estados, entre ellos Veracruz:
Refiere el PRI:
“El Comité
Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional que encabeza el
licenciado Manlio Fabio Beltrones, se encuentra en la valoración técnica y
legal para determinar, conforme a los primeros resultados emitidos por los
órganos electorales en las entidades donde se llevó a cabo el proceso comicial,
la factibilidad de presentar las impugnaciones correspondientes a la elección
de Gobernador.
“Los primeros
análisis arrojan que existen elementos cualitativos y cuantitativos que
legalmente permitirían impugnar entre 5 y 6 elecciones al cargo de Gobernador
en los estados de Aguascalientes, Durango, Chihuahua, Veracruz, Quintana Roo,
Puebla y/o Tamaulipas.
“Atendiendo a cada
supuesto previsto en la ley electoral de las entidades analizadas, se considera
factible -inicialmente- presentar impugnaciones en los estados de
Aguascalientes, Veracruz y en Durango.
“En términos de lo
previsto en los procedimientos de cómputo para las elecciones de Gobernador, el
Partido Revolucionario Institucional agotará las etapas y los supuestos de
desahogo para aquellas votaciones que ameriten el recuento de votos ante los
órganos electorales correspondientes.
“Siendo el Partido
de la legalidad, todas las acciones que emprenda el Revolucionario
Institucional se sujetarán a ley y a las normas que regulan las etapas
post-electorales y será en este marco jurídico en el que se conduzcan nuestros
candidatos, candidatas y militantes”.
¿Qué pasó ahí?
Héctor Yunes es la imagen de la derrota admitida y el PRI nacional sostiene que
cabe la impugnación al proceso electoral de Veracruz.
Alguien sigue
moviendo a Héctor Yunes. Lo encumbra y lo despeña, lo deja al aire.
Héctor declara la
derrota y el PRI nacional no la admite.
¿Quién sigue
engañando a Héctor Yunes?
Archivo muerto
Cae el PRI en el
sur. Morena aventaja en tres de ocho distritos y disputa en dos más. Son para
el partido de López Obrador el Coatzacoalcos Urbano, Coatzacoalcos Rural y
Minatitlán. Pelea por el triunfo en Cosoleacaque, donde Carla Enríquez Merlín,
postulada por Nueva Alianza-PRI, aventaja con mínima diferencia a Morena.
Acayucan es para el tricolor. Santiago Tuxtla se lo lleva el duartista Vicente
Benítez González, tras el favor de Morena al renunciar, a una semana de la
elección, el candidato pejista Filogonio Mortera. Gana Morena en unos y disputa
a muerte otro tanto. Es la clave de la derrota del PRI, la caída Héctor Yunes.
En 2004, fue el sur el bastión de Fidel Herrera Beltrán para llegar al gobierno
de Veracruz. En 2010, fue el sur la plataforma para imponer a Javier Duarte
como gobernador. Craso error, pues, el del gordobés, impulsando a Morena y
fortaleciéndolo donde antes el PRI era el rey… Cifras del PREP al concluir su
función: Miguel Ángel Yunes, 945 mil 560 votos; Héctor Yunes, 839 mil 127, y
Cuitláhuac García, 721 mil 427 votos. Cerró su operación con el 96.54 por
ciento de las actas capturadas. Algo más que eso tendrá que reflejarse en el
cómputo final, este miércoles 8, en los OPLES distritales para finalmente
establecer el resultado total. Mientras, Morena, su candidato Cuitláhuac
García, la diputada Rocío Nahle García, y el dirigente estatal del partido de
AMLO, Manuel Huerta, sostienen que hay irregularidades, presuntamente un
fraude, que no coinciden las cifras del PREP con lo que ellos tienen en actas.
Obvio habrá impugnación… Sucumbe Ricardo Orozco en Minatitlán. Lo barre la
fuerza de Morena —Movimiento de Regeneración Nacional— cuya candidata, July
Sheridan, la que amenaza a ex militantes, obtuvo 32.2 por ciento de los
sufragios; el priista Ricardo Orozco, 30.1, y el candidato de la coalición
PAN-PRD, Javier Soberano, 25.1 por ciento. De nada sirvió regalar
calificaciones a los alumnos a cambio de que promovieran el voto, visitaran
funcionarios de casilla para invitarlos a no acudir a la jornada electoral,
dejando el camino a priistas para controlar las mesas de votación; de
coaccionar a maestros para realizar trabajo electoral si quieren continuar
teniendo horas de clase. Le pega Morena y le pega el repudio social. Le pega a
Ricardo Orozco su conflicto con el gremio petrolero, del que decía el protegido
del secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, que les arrebataría el poder
y lo conservaría. Ajá…
