Ciudad de México. | 23 julio de 2016
Tribuna Libre.- El presupuesto de
egresos destina cada año 40 millones de pesos al pago de pensiones y personal
de apoyo y seguridad de los ex presidentes, desde Luis Echevería a Felipe
Calderón Hinojosa –Ernesto Zedillo renunció expresamente a ese beneficio–,
quien ahora es empleado de una filial de la trasnacional Iberdrola, empresa con
la que tuvo su primer acercamiento cuando fue secretario de Energía, y a la que
lo acercó Juan Camilio Mouriño en el sexenio de Vicente Fox.
Pese a que
distintas fuerzas políticas han presentado iniciativas para suprimir esta
prestación o bien regularla, éstas continúan congeladas en comisiones.
En el desglose
presentado por los legisladores, se explica que 5 millones de pesos se refieren
sólo a seguridad, que es proporcionada por el Estado Mayor Presidencial.
Pero los apoyos a
los ex presidentes, gracias a un decreto de Miguel de la Madrid Hurtado al
final de su mandato, son amplios y los recibe la llamada pareja presidencial de
Vicente Fox y Martha Sahagún, que además solían cobrar 100 mil pesos cada uno
por conferencias en el extranjero, y Calderón hasta 150 mil.
Esos apoyos, según
las distintas iniciativas, incluyen pago de bonos, aguinaldos, compensaciones,
salarios de escoltas y personal de ayudantía; pago de servicio telefónico
local, larga distancia y celular; compra de automóviles para el ex presidente,
esposa, hijos y sus respectivos escoltas, e incluso el pago de tenencia,
verificación y mantenimiento, así como predial, agua, luz, jardinería…
En el caso de
Zedillo, empleado de la Union Pacific, sólo tiene asignada la seguridad y el
pago de los servicios en México.
Tan sólo en la
actual legislatura, tres grupos parlamentarios han presentado iniciativas para
eliminar esos gastos, que consideran un privilegio en contraste con una mayoría
de la población pobre y sin derecho a una pensión.
El 3 de septiembre
de 2015, como parte de su iniciativa de ley de austeridad republicana, Morena
planteó prohibir pensiones vitalicias, distintas a las establecidas en las
leyes de seguridad social, a los ex presidentes de la República, ministros de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación y otros servidores públicos
federales.
Se trata, señaló
entonces la diputada Araceli Damián en tribuna, de hacer caso a un reclamo de
la sociedad. Es posible y necesario ajustar los salarios de los altos
funcionarios: el seguro de separación individualizada, los gastos de
representación y las millonarias pensiones de los ex presidentes.
Cinco días
después, el coordinador del PRD, Francisco Martínez Neri, presentó iniciativa
de ley de retiro para los ex presidentes, que considera pagarles sólo el
equivalente a 25 salarios mínimos cada mes, y en la que señala que el Congreso
no ha aprobado una legislación que justifique los beneficios para ellos, sus
cónyuges, viudas o hijos.
Beneficios para
las viudas
Además, las
pensiones se extienden a las viudas: Paloma Cordero, de Miguel de la Madrid,
quien recibe 50 mil 829 pesos mensuales, y Alexandra Acimovic Popovic, mejor
conocida como Sasha Montenegro, de José López Portillo, se le entregan 40 mil
747 pesos mensuales.
En marzo, los
diputados Clemente Castañeda y Verónica Delgadillo, de Movimiento Ciudadano,
presentaron una iniciativa para adicionar un segundo párrafo al artículo 83 de
la Constitución con la finalidad de suprimir la pensión y beneficios a los ex
presidentes.
En su propuesta,
los legisladores resaltaron que esos beneficios no tienen sustento legal,
porque incluso los acuerdos existentes no tienen la firma del titular del
Ejecutivo, y los reglamentos en que se pretenden justificar esos privilegios
pueden ser considerados inconstitucionales, ya que el artículo 89 de la
Constitución –que se refiere a las facultades y obligaciones de los
presidentes– no considera apoyos, pensiones o compensaciones a los ex
mandatarios.
