*Yunes Linares preveía reducir el gasto ocasionado
para su mantenimiento.
*Se ha dejado de pensar en los veracruzanos y se
fomenta el odio político.
*Se usan los bienes, propiedad de los veracruzanos
para poner trabas al próximo gobierno.
Xalapa, Ver. | 02 julio de 2016
Tribuna Libre.- La donación que
intenta hacer el gobernador Javier Duarte de Ochoa, de Casa Veracruz a la
Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), se reduce a un mero acto de
venganza política y un intento de boicotear la próxima administración, aseveró
el Coordinador del Grupo Legislativo del Partido Acción Nacional (GLPAN),
Joaquín Rosendo Guzmán Avilés.
Recordó que una de
las promesas de campaña del Gobernador Electo, Miguel Ángel Yunes Linares fue
reducir el exceso de gasto por casi 60 mdp al año, que se fuga para dar
mantenimiento al inmueble y así cumplir con el plan de austeridad que tanto
requiere Veracruz.
Citó que esos 60
millones se podrían destinar a infraestructura, medicina, a mejorar la calidad
de la educación, a apoyar a los veracruzanos evitando así un lujo y un gasto
innecesario, demasiado ostentoso para la crisis financiera por la que se ha
dejado al Estado con una deuda por más de 45 mil 879 mdp.
El legislador
señaló que durante la sesión de este jueves, también se turnó a la Comisión de
Hacienda del Estado un predio para la Comisión Estatal para la Atención y
Protección de los Periodistas (CEAPP).
Y otro más para la
Comisión Ejecutiva para la Atención
Integral a Víctimas del Delito en el Estado, todos ubicados en la misma Colonia
“2 de Abril” de la capital veracruzana y conjunta a la Casa Veracruz.
Enfatizó que no
están en desacuerdo con la donación de bienes a favor de los organismos, no
obstante lo cuestionable es el momento y el modo en que se realiza, existiendo
otros edificios que podrían otorgarse sin que se afecte a terceros y al propio
patrimonio de la Entidad.
Guzmán Avilés
lamentó la actitud del Ejecutivo, “de tener a la CEDH, la CEAPP y a la Comisión
de Víctimas juntos, pero no revueltos” con la única pretensión de no ceder el
inmueble, donde por seis años fue una casa de reunión y operación política.
Pareciera que la
lógica es reventar el proceso de transición, que vendría a tener una afectación
social fuerte en dado caso de seguir en la misma tónica, además de visualizarse
una inacción deliberada por parte del gobierno federal para intervenir en Veracruz,
finalizó el líder panista.