* San Andrés Tuxtla, a revisión * Gastó el doble del techo financiero * Se persigue de oficio: Sigala * Todo para anular la elección * El Financiero exhibe a Duarte * Se encrespa el gobernador * La ponzoña de Marcelo * Acusado de delito fiscal por el cobro a
petroquímicas.
Mussio Cárdenas Arellano | 20 julio de 2016
Tribuna Libre.- Peor imposible. Va
la justicia por Vicente Benítez, sus manos en el saqueo a descomunal, tesorero
de la mafia duartista, y va el Tribunal Electoral de Veracruz tras sus pasos,
por el derroche en campaña, por violar el tope financiero, por aportar datos falsos
a la autoridad.
Mal y de malas,
Vicente Benítez González no sólo es el eslabón clave en la cadena de corrupción
del duartismo, manoseando los recursos, los retiros y los traslados en
efectivo, transgrediendo la normatividad contable, sino por su papel en el
Congreso de Veracruz, al que llegaría por la vía de la diputación, con perfil
para la Comisión de Vigilancia y desde ahí ser la tapadera de su mentor, Javier
Duarte.
Llegaría, porque
su desaseo lo trabó. Llegaría, porque el exceso de gastos, la violación al
techo financiero establecido por el Instituto Nacional Electoral, el reporte
falseando información, está ya en manos del Tribunal Electoral de Veracruz
(TEV).
Su caso es el boom
de la elección de diputados. Por violaciones a la ley, el rebase del tope de
campaña, su elección se halla en el umbral de la anulación.
Lo advierte el
presidente del TEV, Roberto Sigala Aguilar, quien revela que tácitamente el
caso San Andrés Tuxtla se frenó al conocerse la resolución del INE sobre
violación al techo financiero en campaña.
Sería de trámite
la sesión del domingo 17. Sería analizado un recurso de inconformidad y se
calificaría la elección en el distrito donde Vicente Benítez ganó aplastando a
Morena, ni qué decir a la coalición PAN-PRD.
Pero llegó la notificación
del INE que revelaba que Vicente Benítez, candidato de Nueva Alianza (Panal)
rebasó el tope de campaña y falseó información de lo erogado en la búsqueda del
voto que lo lleve al Congreso estatal. De ahí que su resolución quedara
pendiente.
Se trata de un
tema que se persigue de oficio. “No se requiere que haya un promovente para
poder discutirlo y debatirlo”, dice Sigala Aguilar.
En la sesión se
determinó posponer la resolución a fin de contar con un criterio más amplio,
“para no emitir sentencias contradictorias”.
Vicente Benítez
sólo podía invertir en su campaña un millón 107 mil 403.88 pesos, y debía
emitir un reporte ajustado a las normas que rigen los procesos electorales.
Pero se excedió y para subsanarlo falseó datos, citó INFORME ROJO en entrega
anterior.
Veamos:
Según el informe
del Sistema Integral de Fiscalización (SIF), Vicente Benítez reportó gastos por
688 mil 457.69 pesos con los que buscó el voto de los sanandrescanos, postulado
por el Partido Nueva Alianza, coligado al PRI.
Sin embargo, el
SIF logró acreditar que el ex tesorero del gobierno duartista gastó 2 millones
390 mil 436.31 pesos. O sea, triplicó la cifra que reportó ante la autoridad
electoral y duplicó el tope de campaña, al que según sus cifras ni se acercó.
Benítez rebasó el
tope de campaña en casi un millón 400 mil pesos y eso es causa de nulidad de la
elección.
De acuerdo con la
legislación electoral, basta con que un candidato rebase el tope de gastos de
campaña en un 5 por ciento para que la elección sea anulada.
Hay dos casos
semejantes: Córdoba y Veracruz. Sólo que en ambos casos los candidatos priistas
no ganaron la elección.
“Sí sé que tres de
los asuntos estaban pendientes porque solicitaron este rebase de topes de
campaña y apenas el INE nos notificó ayer al mediodía”, apuntó Sigala.
Por lo que hace al
INE, ya determinó sanciones para los partidos políticos por exceder los techos
financieros, pero al TEV le corresponde analizar el impacto que pudiera tener
esta infracción a la declaratoria de validez.
“Pero eso se va a
analizar con calma. A nosotros nos compete en ese sentido, de que una vez que
resuelva el INE ya nosotros podemos determinar si se si se actualiza alguna
hipótesis de nulidad de elección”, dice Sigala Aguilar.
No hay mesura en
Vicente Benítez. Lo suyo es el dinero subterráneo, el que no deja huella, el
que se guarda en bóvedas, en el colchón, bajo la tierra, o llevado en aviones
privados fuera de México, a Panamá, Costa Rica o paraísos fiscales, para luego
ser reciclado como inversión en empresas nacionales, ultralavado.
Siendo tesorero en
la Secretaría de Finanzas y Planeación, los dineros comenzaron a desaparecer, o
aparecían en efectivo en maletas, como el caso de la aeronave del gobierno de
Veracruz incautada en el aeropuerto de Toluca. Su contenido: 25 millones de
pesos. Su destino: pago a periodistas nacionales, “chayotes”, pues. Su
coartada: recursos para pagar la promoción de la Cumbre Tajín, las Fiestas de
la Candelaria y el Carnaval de Veracruz. ¿Y por qué en efectivo?
Así describe
INFORME ROJO al tesorero de Javier Duarte:
“De prestigio no
sabe Vicente Benítez. De fama y aprecio, menos. Es un eslabón en la cadena de
corrupción y escándalo duartista, en sus cuentas lo turbio y lo que debe
desaparecer.
“Enfrenta, por
ejemplo, un escándalo en Costa Rica, pillado con una decena de propiedades a
nombre suyo y de su esposa, Mariela de Los Ángeles Núñez Rodríguez, investigado
no sólo por lavado de dinero sino por vínculos con el narcotráfico (La Jornada
Veracruz, 12 julio 2016).
“Uno de los
reportes periodísticos, difundidos por Teletica, refiere que Javier Duarte
viajó a Costa Rica semanas antes de asumir el gobierno de Veracruz, en 2010.
Llegó a las 9:20 del 7 de octubre y al día siguiente, a las 11 de la noche, se
marchó.
“Hoy es objeto de
una investigación para determinar si el gobernador de Veracruz forma parte de
un ‘grupo de mexicanos’ que estarían invirtiendo millonarias cantidades de
dinero en negocios inmobiliarios, si se trata de lavado de dinero y si existen
vínculos con el narcotráfico.
“De acuerdo con la
información del periodista Jair García, la investigación incluye los detalles
de los vuelos realizados por Vicente Benítez, los de carácter privado, los que
pudieran haberse realizado con aeronaves del gobierno de Veracruz y ‘o si las matrículas
de esas aeronaves reportan ingresos con personas distintas y sus
nacionalidades’.
“Vicente Benítez
está señalado en la investigación y ‘advierten que hay más políticos mexicanos,
entre los cuales no se descartó el nombre del gobernador veracruzano’, refiere
la información de La Jornada Veracruz.
“Pasó por la
Secretaría de Desarrollo Social, por la Oficialía Mayor de la Secretaría de
Educación de Veracruz, donde se halla uno de los mayores boquetes financieros
con recursos de origen federal, que en conjunto con otras dependencias, de 2011
a 2014, suma 50 mil millones de pesos que reclama la Auditoría Superior de la
Federación por no haberse demostrado su aplicación, porque no se solventaron
observaciones o porque simulaba la pandilla duartista que devolvía los
recursos, los depositaba en una cuenta y antes que el gobierno federal
dispusiera de ellos, los retiraba de nuevo.
“Benítez González
es pieza de la red de prestanombres de Javier Duarte, denunciado por Miguel
Ángel Yunes, el gobernador electo, en calidad de socio, junto con su esposa, de
la empresa Capital Investment Property Services, con domicilio en Miami,
Florida, Estados Unidos, valuada en una cantidad superior a 100 millones de
dólares que presuntamente se han invertido en bienes muebles e inmuebles”.
Se queda corto el
INE con los dineros de la campaña de Vicente Benítez. 2 millones 390 mil pesos
es nada para robarse una diputación, la de San Andrés Tuxtla. Esa cifra fue
apenas lo que pudo acreditarse, pero lo invertido es infinitamente mayor, quizá
10 veces más.
Paga Nueva Alianza
por el desaseo financiero de Vicente Benítez. Lo halla el INE responsable de 10
faltas a la legislación, unas de carácter formal, otras de fondo, lo sanciona
con una multa de 530 mil 562.56 pesos y reduce sus ministraciones mensuales en
2 millones 803 mil 792.41 pesos.
Le salió caro al
Panal el candidato duartista. Se le caiga o no la diputación local, el daño es
por 3 millones 334 mil 354.97 pesos.
Transitó Vicente
Benítez del INE al Tribunal Electoral de Veracruz y en cuestión de días su
diputación se esfumará. Si es que se aplica la ley.
Peor imposible.
Archivo muerto
Exhibe El
Financiero a Javier Duarte y respinga el gobernador. Lo balconea el rotativo
con la bienvenida que le dan en el Woodlands Country Club, en Texas, a él y a
su esposa Karime, nuevos socios del lugar. “Prepara Duarte su retiro.. en
Houston”, le dice a ocho columnas en su edición del lunes 18. Brinca y
gobernador y aduce que se trata de sólo una acción del club, que ni él ni su
esposa tienen propiedades en el extranjero, menos prestanombres. “Es increíble
que me golpeen por la compra de una acción en un club deportivo cuando el
supuesto electo (Miguel Ángel Yunes Linares) es dueño de edificios en Nueva
York”. Luego pidió a la Comisión Nacional Bancaria que legitime esa operación,
realizada desde la cuenta en que le depositan el salario, con cargo a Banorte.
Da el dardo donde duele: los bienes de Javier Duarte en el extranjero. Y duele
más cuando se lee en prensa nacional. Dice el desgobernador que no posee bienes
en el extranjero. Falso. Hay documentación de sobra, pruebas, certificados
notariales, inscripciones de registros públicos en México, Estados Unidos y
España con un seguimiento preciso de la ruta del dinero, desde la Secretaría de
Finanzas y Planeación hasta las operaciones compra-venta. Otro mensaje para
Javier Duarte y sigue sin entender… Serpentea, como siempre, Marcelo Montiel.
Rehuye sus conflictos y cuando los toca, lo hace con el veneno de sus entrañas.
Denunciado, acreditada su responsabilidad en el pago a empresas fantasma, el
robo del dinero en cajeros bancarios, el uso de cemento para coaccionar el
voto, violando una tregua electoral, la de 2013, responde con bajeza el ex
delegado de Sedesol federal en Veracruz. Revive acciones legales que datan de
2004, órdenes de aprehensión añejas, que se caen de viejas, que fueron
desestimadas en juicios de amparo, sin efecto legal, a grado tal que la agente
del MP que lleva el caso terminó por desistir. ¿Se trata de desempolvar denuncias
y delitos? Ok. Ahí está la que le interpuso el abogado Rogelio Martínez por
delito fiscal, cuando el entonces presidente municipal de Coatzacoalcos condonó
recargos y accesorios del impuesto de traslación de dominio que pagaron las
petroquímicas Pajaritos, Morelos y Cangrejera. Embargó bienes de las
subsidiarias de Pemex, reclamando el pago de 900 millones de pesos, bajo el
argumento de que ese dinero urgía para realizar obra pública. Luego se dio por
satisfecho con 241 millones, por el que pagó su porcentaje al despacho Abogados
y Asociados Internacionales, de Tony Macías, el suegro incómodo del gobernador
Javier Duarte. O sea, detrás de todo, Fidel Herrera Beltrán. Marcelo estaba
impedido por ley para condonar los recargos, multas y accesorios del impuesto,
y lo hizo. Por eso la denuncia en su contra. ¿Se trata de revivir delitos y
órdenes de aprehensión, historias de abuso y sangre, historias de crimen y
encubrimiento? Sobran las que llevan la marca de Marcelo Montiel…
