* Duarte, aproximación a su perfil psicológico
* Narcisista, terco, dogmático, analítico y
hedonista
Marco Antonio Aguirre
Rodríguez | 20 julio de 2016
Tribuna Libre.- ¿Cuál es la
personalidad de Javier Duarte?
Una “aproximación
a su perfil psicológico”, lo muestra:
Narcisista,
hedonista, extremadamente terco y dogmático, pero también analítico y posee un
coeficiente intelectual por arriba del promedio.
El análisis lo
hace el doctor en psicología, Héctor Cerezo Huerta, destacado profesional de la
ciencia de la conducta en México, profesor-Investigador del Instituto Carl
Rogers, en Puebla, y exinvestigador del ITESM.
Analizando los
tres tuits que el mandatario veracruzano publicó el miércoles 6 de julio, así
como otros materiales incluyendo el contenido de sus discursos y textos,
mediante estrategias cualitativas, de análisis de protocolos verbales,
recurrencia de patrones, identificación de temas, indicadores y categorías,
triangulándolo con técnicas de psicología clínica, teorías de la personalidad y
psicodiagnóstico.
Ese 6 de julio
Miguel ángel Yunes presentó dos denuncias penales en contra de Javier Duarte de
Ochoa, y otros miembros de su “estructura delictiva” en la Fiscalía General del
Estado y en la Procuraduría General de la República.
Después de los
actos, Miguel Ángel Yunes deploró que Javier Duarte impida que se de una
transición “racional” y que en cambio estuviese más preocupado por construir su
“red de impunidad” y por llevar a Veracruz a la insolvencia financiera.
Ante esto el
gobernador de Veracruz respondió con tres tuits, que son su forma ahora de
comunicarse.
El primero decía:
“El pleito y el enfrentamiento pueden servir en la coyuntura a un gobernante
para ganar simpatías pero al final la que pierde es la sociedad”.
El segundo de los
tuits ya hizo referencia directa a las denuncias presentadas: “Respeto la
decisión de M. Yunes de continuar su campaña de odio, puede denunciar todo lo
que quiera, sin embargo sus denuncias son puro show”.
Y el tercero lo
mostró en todo su esplendor (probablemente brotó muy del fondo de su
subconsciente): “Mi postura personal siempre será firme, seria y sin titubeos,
en todo momento en favor del respeto, la legalidad y el bien común”.
Con estos tres
escritos cortos, hechos al bote pronto, tomando en cuenta el contexto del
momento, más los otros elementos que el Doctor Cerezo se allegó, es que elaboró
esta “apreciación o aproximación a su perfil psicológico”, porque para hacer
“un diagnóstico como tal, pues para ello se requeriría entrevistarlo y
evaluarlo de modo completo”, especificó.
Así, refirió que
Duarte de Ochoa, es un tipo narcisista, extremadamente terco, y en este
sentido, hasta dogmático, pero también es perseverante y –paradójicamente-
analítico; sus rasgos de personalidad igualmente incluyen el ser un sujeto
extremadamente hedonista (el hedonista es aquel que sólo se preocupa por las
situaciones que le produzcan placer) “y esa será su perdición pues no maneja
límites propios.
Héctor Cerezo
mencionó que también identificó grafológicamente un coeficiente intelectual por
arriba del promedio.
Dijo que Javier
Duarte actúa por deseo y necesidad de control e impulso y solo después de ver
las consecuencias corrige, “por eso en su texto se aprecia temor y miedo”.
Del primero de los
tuits de Javier Duarte (El pleito y el enfrentamiento pueden servir en la
coyuntura a un gobernante para ganar simpatías pero al final la que pierde es
la sociedad), Cerezo Huerta apuntó: “es obvio una actitud primitiva, infantil y
descontextualizada, se siente en franco peligro y por eso sus respuestas son
incongruentes e inmaduras, es decir oculta con aparente calma su miedo a
privarlo de la libertad”.
De hecho
–prosiguió- sus mensajes pueden catalogarse como pasivos-agresivos es decir
violencia disfrazada de calma, pretende calmar las aguas para calmarse él.
En ese sentido,
refirió que es muy probable que incluso lo estén asesorando “no sólo
políticamente sino incluso psicológicamente para contener las denuncias, para
sentirse protegido y tener seguridad”: “lo que nunca hizo lo desea concretar
ahora ante la urgencia y posibilidad de tener responsabilidad penal”.
El segundo de los
tuits de Javier Duarte del 6 julio, fue el que más llamó la atención del Doctor
Cerezo (Respeto la decisión de M. Yunes de continuar su campaña de odio, puede
denunciar todo lo que quiera, sin embargo sus denuncias son puro show). El
especialista refirió que Javier Duarte reconoce perfectamente la diferencia
moral entre lo correcto y lo incorrecto, “solo que el poder lo desbordó; es
decir esos rasgos latentes psicopatológicos se volvieron manifiestos”.
Hoy, agrega,
pretende usar sus mecanismos de defensa, suponiendo que eso va a disminuir las
reacciones políticas. Esta es es una forma primitiva de defensa, y además
regresiva, aunque así ha reaccionado siempre, “solo que ahora ya se volvió una
forma rígida de pensar y ser”
“Así mantiene
estable a su yo, pero lo único que hace es compensarse”, señaló.
Ante las
limitantes para el análisis, Héctor Cerezo refirió que “algunos rasgos pueden
corresponder y otros no, lo que sí es indudable es que en lo personal es
político, sus rasgos han guiado la forma en como hace política”.
