* Cuestionan en conferencia internacional
reticencia del gobierno mexicano a tipificar la alienación parental como
violencia contra los menores.
Ciudad de México. | 07 septiembre de 2016
Tribuna Libre.- La alienación
parental genera daños psicológicos y de mayor calado en los niños que los
provocados por el abuso sexual y físico, aseguró el agente del Ministerio
Público y especialista en alienación parental, David Suárez Castillo, durante
su participación en la conferencia internacional, "Ayudando a las Familias
a Recuperarse de la Alienación Parental".
El también
supervisor en funciones y responsable de la Tercera Agencia de Procesos de lo
Familiar en la Ciudad de México, cuestionó la negativa estatal a tipificar como
delito grave la alienación parental, aun cuando existen evidencias de los daños
a largo plazo sobre los infantes.
Acompañado por la
psicóloga forense y mediadora española, Asunción Tejedor Huerta, consideraron
que en México el reconocimiento de la Alienación Parental como delito aún está
en pañales, a pesar de las graves huellas psicológicas que provoca la
dominación de un progenitor, controlando la voluntad de sus hijos contra el
otro progenitor.
En la conferencia
celebrada en el Centro Universitario de Estudios Jurídicos (CUEJ), Suárez
Castillo explicó que el problema radica en la persistencia del progenitor
dominante para convencer al niño en contra del otro padre, incluso convenciendo
al infante de la veracidad de fantasías y frases que el niño comienza a
incorporar como ciertas.
"Tenemos
casos de niños tan manipulados que ni siquiera se atreven a decir su nombre si
antes no son autorizados. Un niño abusado sexualmente puede recuperarse con terapia
y el debido tratamiento en vista de que si le sucedió, pero con un niño
alienado esa recuperación se dificulta porque debe validar una mentira. El
abuso emocional que enfrentan estos niños tendrá una repercusión mayor, que lo
va a marcar e incluso puede llevarlos a una depresión grave que culmine en
suicidio", alertó.
Desde esta
perspectiva, el jurista consideró que la alienación parental debe incluirse
como delito de violencia familiar, pues incorpora elementos de tortura y
crueldad, donde el progenitor con poder convierte al niño en rehén del rechazo
contra el otro progenitor.
A diferencia de
otras naciones donde la alienación es considerada delito y cuentan con
instituciones para ayudar a las familias a tratar sus repercusiones, el
especialista destacó que en México aún hay tabúes y temor por parte de los
funcionarios públicos para reconocer el término y mucho más caro para construir
instituciones capaces de atender a las familias que enfrentan estos problemas,
concluyó.
