Ciudad de México. | 10 septiembre de 2016
Tribuna Libre.- Andrés Manuel
López Obrador planteó que “es necesario que se termine el gobierno de Enrique
Peña Nieto para que se terminen los gasolinazos, no hay sinceramente otra
opción. Pero ya falta poco, sólo 21 meses y se puede acabar con esta
pesadilla”, dijo.
“No veo que las
cosas mejoren. Creo que ayudaría que se detuviera la degradación, es decir, que
no se agravie la crisis y que entreguen de manera ordenada el gobierno, que
Peña entregue en orden, hasta donde se pueda, el gobierno para iniciar una
etapa nueva”, expresó.
Expresó que con la
aplicación de la reforma energética “los mexicanos sufrieron un doble agravio:
primero les aumentan los precios de los energéticos y segundo se burlan de la
gente. Por eso hay mucho descontento, mucha inconformidad y tienen razón las
personas”.
Recordó que las
personas están enojadas “porque fueron engañadas; se dijo que si se aprobaba la
reforma energética iba a bajar el precio de las gasolinas, el gas y la luz,
pero fue todo lo contrario”.
Subrayó que es
necesario revisar las reformas: “energética, fiscal, educativa, laboral, pero
primero se tiene que informar a la ciudadanía sobre ellas, ya después se tienen
que consultar”, dijo. “Ese es el método democrático, hacerle caso al pueblo, no
imponer las cosas, es decir, como dicen los abogados se tiene que reponer el
procedimiento”.
López Obrador
expresó que el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez, no pudo con el
paquete de la seguridad en la entidad, “no actúa Rodríguez de manera distinta,
es como los ex gobernadores Natividad González Parás o Medina, es lo mismo”,
dijo.
“Los de la mafia
del poder”, añadió, “se burlan de Enrique Peña, ya convirtieron a Peña como el
payaso de las cachetadas, hasta los que le hacían la barba, periodistas que
hace seis años lo alababan, le quemaban incienso, ahora ningunean a Peña”,
opinó.
Recordó la
entrevista que Peña Nieto dio a Carlos Marín para Milenio: “el conductor
regañando a Peña, cuando antes obedecía y callaba, ahora muy gallito,
ensañándose. Ya lo convirtieron en chivo expiatorio”.
Desde Linares, Nuevo
León, Andrés Manuel López Obrador expresó que recibió la noticia del
fallecimiento de Alejandro Esquer Camacho, “hijo de un amigo queridísimo;
Alejandro Esquer”, y manifestó su dolor. “Era joven, tenía 32 años”, concluyó. www.revistarepublica.com
