La
historia de Carmela Opoch Melchor
Claudia Guerrero Martínez |
17 septiembre
de 2016
Tribuna Libre.- Nos buscaban por varios días. Raquel Guzmán, presidenta de Alas Rotas de
Xalapa, Ayúdame a volver a volar AC,
organismo que ayuda a internos del CERESO Pacho Viejo, cercano a la
capital del Estado... Y por ellos, conocimos
la historia de Carmela Opoch Melchor. Una de tantas vidas, en las cuales,
impera la pobreza, abandono, la tragedia, además de la injusticia...
Carmela no sabe leer, ni escribir. Ser
analfabeta la ha convertido en una estadística de miles de veracruzanos que no
pueden estudiar la primaria, por la necesidad de trabajar para mantener la casa
y darle de comer a sus seis hijos. Ella, quizá no quiso llenarse de chiquillos
y ahora, su esposo está recluido en el Penal de Pacho Viejo, por los delitos de
robo y lesiones, mismos, aseguran ser falsos... Lleva más de un año recluido,
en un proceso lento y con tintes de omisión,
por parte de las autoridades judiciales...
Su vivienda, ubicada en el cinturón de
miseria en Xalapa, en la Colonia Gobernadores, la mitad perteneciente a la
demarcación capitalina y la otra a Coatepec. Está tan olvidada esta colonia,
que no cuenta con nombres de calles, ni nomenclatura y son domicilios
conocidos. Su casa se limita a tablas de madera y láminas, con un piso de tierra insalubre. Y ahí, no llegan
los recursos, ni tampoco los apoyos gubernamentales, que pregonan las
autoridades estatales y federales...
Y la tragedia persigue a esta familia,
invadida por la pobreza y marginación,
en la Colonia Gobernadores, localizada a un lado del Panteón Bosques del
Recuerdo y cerca de la Colonia Margaritas. Ante la detención de su esposo,
Carmela se vio en la necesidad de limpiar casas para mantener a sus seis hijos, quienes no van a
la escuela, pues la más cercana, aunque está nueva y muy bonita, no asisten
maestros para impartir clases y sus puertas están cerradas con candados. Hasta
nuevo aviso, aun cuando ya inició el nuevo ciclo escolar...
La misma historia se repite en muchas
colonias pobres en nuestro estado...Tratando de atender a los hijos, ella se
ausentaba para trabajar en la limpieza y el 23 de febrero del 2016 fue acusada
por su propia concuña de descuido u omisión de cuidados, misma, quien cuidaba a
los menores cuando Carmela se ausentaba para trabajar. Y sin notificación,
visita, documento o nota, el DIF Estatal
le quitó a cuatro de sus seis hijos, a cargo de la Lic. Adelina Trujillo
Landa, quien le ordenó al Lic. Iván X se apersonara a la vivienda y la concuña
entregó a las niñas Karla de 11 años;
Aidé, de 10 años; Rosa Isela, de seis años y al bebé varón, Wilber Ernesto, de un año y tres meses, quien aún lo estaba
amamantando Carmela...
A la mamá le dijeron que le quitarían sus
cuatro hijos, porque su delito es ser pobre, no saber leer, ni escribir y le
dejarían dos niñas a su cargo. Su desconocimiento de las leyes y además, no ser
notificada de los derechos que le
permite exigir al DIF Estatal el apoyo económico como despensas, medicinas y
atención médica... El DIF Estatal, a su criterio propio, prefirió quitarles
a sus hijos, que darle opciones para poder mantener a sus
pequeños hijos junto con su madre...Peor,
la dependencia estatal no permite que la madre los vea, como si fuese
una delincuente...
Adelina Trujillo Landa ordena quitárselos,
como si fuesen mascotas y si de por sí,
a los infantes ya los marca el encarcelamiento de su padre, ahora, estar
lejos de su madre, repercutirá en la personalidad de cada uno de estos niños.
Lacera y determina el futuro de ellos... Y mientras sigue esta tragicomedia, el
Lic. Gustavo Sánchez Córdoba, funcionario del DIF Estatal le dice tajante
a Carmela Opoch Melchor “No se los vamos
a devolver, por ser pobres, sucios y analfabetos”...
La Carpeta de Investigación es la No.
VIPJ/DXI/SF4o/252/2016, en la Fiscalía Coordinadora Especializada en
Investigación de Delitos de Violencia Contra la Familia, Mujeres, Niñas y Niños
y de Trata de Personas, acusando, en
lugar de apoyar a los más pobres y
ha pretendido dañar a los más necesitados y vulnerables...
Le exigen a Carmela Opoch varias peticiones
para el regreso de sus hijos... La primera, que deje de trabajar y si lo hace,
no podrán comer. Tener casa de techo y piso de concreto, no de lámina, cuando
toda la colonia se caracteriza por evidenciar su extrema pobreza y viven con 30
a 50 pesos al día. Que los niños vayan a la escuela, cuando ésta está cerrada y
sin maestros...
Además, que les dé buena alimentación, cuando
apenas les alcanza para un plato de frijoles y tortillas, pues Carmela no puede
aspirar a un buen trabajo por su condición de analfabeta... Otra exigencia es
que todos estén registrados, siendo las dos niñas que se quedaron con ella, quienes sí les realizaron el trámite y los
cuatro ingresados al albergue del DIF Estatal no están en la misma condición, siendo este un delito,
violentando los derechos de los infantes. La justificación de ella, es
no tener el pago para registrarlos y su desconocimiento de obligaciones, de
acuerdo a la Ley...
El tal Lic. Iván X, le aseguró a Carmela
Opoch Melchor que los niños cuando no se
registran, no existen, cuando físicamente y con testigos se puede dar fe de
ellos, aun cuando no están registrados. Ante el apoyo de la Fundación Alas
Rotas de Xalapa ya cuentan con documentos, fotografías y testigos, así como la
declaración de la partera, quien apoyó al nacimiento de las cinco niñas y el
bebé varón, este último nació en el Hospital Luis F. Nachón, ubicado en Xalapa, teniendo constancia de su
pequeño pie...
Cabe mencionar que el Lic. Gustavo Sánchez
Córdoba, Subprocurador del DIF Estatal afirmó cruelmente a la madre de los
niños, que no devolvería a los menores de edad, porque la madre no puede darles
lo que necesitan, sin haberle ofrecido opciones, apoyos o hasta soluciones para
no dividir a la familia.
Debemos reconocer algo, que es el apoyo de la
Fundación Alas Rotas de Xalapa, Ayúdame a Volver a Volar AC a personas
recluidas en el Centro de Readaptación Social (CERESO) de Pacho Viejo,
agrupación que también apoya desde hace siete años a la venta de obras
realizadas por internos y hasta la organización de exposiciones en el Congreso de Veracruz. Los
recursos son utilizados para que los presos subsistan dentro de dicho penal...
Si usted puede apoyar a ésta agrupación y a Carmela, pueden contactar a Raquel
Guzmán Garay, en el celular 044 22 89 79
24 26 quien pide a la ciudadanía
medicamentos, ropa, alimentos y zapatos, entre otros, que se entregan a
las mujeres y hombres internos que más lo necesiten: “Hay quien carece de cosas
elementales”, nos comenta.
La Asociación Alas Rotas de Xalapa está ayudando a Carmela con la renta de una vivienda donde ahora
vive, donándole una cama, sillón, ropero,
bracero, ropa, entre otros y se le está
pagando media beca de curso de belleza para que pueda cuidar a sus hijos y
trabajar en su casa, para apoyar a que el DIF Estatal le devuelva a sus hijos...
Les pedimos a las y los inteligentes lectores
apoyen en la circunstancia de Carmela Opoch Melchor. Y así como ella, existen
miles de casos de pobreza extrema y los apoyos y programas federales no han
solucionado a la disminución de estos, aunado con la falta de empleo y
oportunidades, motivando a fomentar la inseguridad y delitos... Lo más
lamentable, la pobreza es el arma perfecta para la manipulación electoral, por
eso entendemos, que ni el Gobierno
Federal, ni el Estatal quieran cambiar la condición de estas personas
vulnerables, por la malsana intención de tener el poder en sus manos...
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