*
Mandos de la policía, involucrados *
Carta del gobernador electo a EPN *
Yunes Linares, encañonado por la policía
* Acción en un retén de Xalapa *
Palo de la SCJN a Duarte *
Inconstitucional, el blindaje anticorrupción
* Juan Carrera al DIF de Coatza *
Después que un juez federal lo congeló por desacato
Mussio Cárdenas Arellano |
07 septiembre de 2016
Tribuna Libre.- Delinquen los malosos y también la cúpula
policíaca, los mandos de seguridad del duartismo, los que otorgan protección,
quienes los alejan de rendirse a la ley y los preservan de la justicia. Sólo
así se entiende cómo Veracruz llegó a ser el infierno que es.
Mejor aliado que Javier Duarte no hay. A los
malosos, por ejemplo, los protegen desde el seno de las áreas de seguridad,
implicados quienes debieran seguirles la pista y someterlos al imperio de la
ley.
Crucial el rol de la policía del gobernador
en el baño de sangre, su mano en los levantones, en el secuestro, en la
desaparición forzada, en las fosas clandestinas, en los entierros sin
identificar a las víctimas.
Vuelve a la carga el gobernador electo. Dice
Miguel Ángel Yunes Linares que la realidad veracruzana es insostenible. Se
duplican los homicidios. Se percibe el miedo y se vive el horror.
Un apunte:
“Mandos importantes —acusa— de distintas
corporaciones están al servicio de la delincuencia organizada y líderes de
bandas operan con la protección de personas cercanas al Gobernador Javier
Duarte de Ochoa”.
Otro:
“Miles de veracruzanas y veracruzanos han
sido víctimas de desaparición forzada y las autoridades estatales han
encubierto estos graves hechos negando lo sucedido. Han procedido también a
sepultar un número indeterminado de cuerpos en fosas comunes sin seguir ningún
procedimiento legal, lo que ha provocado que las propias familias de los
desaparecidos hoy se encuentren en búsqueda de fosas clandestinas, varias de
las cuales ya han sido localizadas”.
Exhibe Yunes azul el lado criminal del
duartismo, usada la policía para cubrir las huellas de quienes violan la ley y
siembran horror, los que asaltan y roban, los que secuestran y asesinan.
Se lo esboza al presidente Enrique Peña
Nieto. Le remite una carta, el lunes 5, en que formula el diagnóstico del caos
veracruzano, agobiado por la inseguridad, por el crecimiento de la
delincuencia.
Dice la carta:
“Es el caso de Veracruz que usted conoce y
que de manera breve me permito enunciar.
“Vivimos una situación literalmente de emergencia
en materia de seguridad pública, con un avance y accionar cotidiano de la
delincuencia, nunca antes visto en nuestro Estado.
“Basta mencionar que —de mantenerse la
situación actual— el número de homicidios en 2016 será un 100% superior a los
cometidos en el año 2015.
“Lo mismo sucede con el secuestro y otros
delitos de alto impacto.
“En las últimas semanas la situación se ha
vuelto insostenible. La población está realmente alarmada y tiene razones
suficientes para estarlo.
“El Gobierno del Estado no atiende con
responsabilidad y eficacia este problema, por el contrario, es evidente que
mandos importantes de distintas corporaciones están al servicio de la
delincuencia organizada y que líderes de bandas operan con la protección de
personas cercanas al Gobernador Javier Duarte de Ochoa.
“Por ello es urgente que el Gobierno Federal
tome la determinación de asumir el control de todas las corporaciones de
seguridad pública en estos 86 días que faltan para el cambio de gobierno en
Veracruz.
“Se requiere una mayor presencia del Ejército
Mexicano, la Marina Armada de México y la Policía Federal.
“Hago el compromiso de que a partir de que
asuma la titularidad del Poder Ejecutivo del Estado de Veracruz tomaré las
decisiones que se requieran para fortalecer las corporaciones locales, porque
coincido con usted en que es indispensable hacerlo para combatir con eficacia a
la delincuencia.
“La inseguridad ha provocado también una
crisis humanitaria. Miles de veracruzanas y veracruzanos han sido víctimas de
desaparición forzada y las autoridades estatales han encubierto estos graves
hechos negando lo sucedido. Han procedido también a sepultar un número
indeterminado de cuerpos en fosas comunes sin seguir ningún procedimiento
legal, lo que ha provocado que las propias familias de los desaparecidos hoy se
encuentren en búsqueda de fosas clandestinas, varias de las cuales ya han sido
localizadas.
“Nuestra Constitución señala que ‘La
seguridad pública es una función a cargo de la federación, las entidades
federativas y los municipios, que comprende la prevención de los delitos; la
investigación y persecución para hacerla efectiva, así como la sanción de las
infracciones administrativas, en los términos de la Ley’. Es con base a esta
norma superior que le solicito gire instrucciones a los titulares de las áreas
correspondientes para que de inmediato se intervenga en Veracruz, de tal manera
que puede frenarse la ola delictiva que nos afecta”.
De la crisis financiera, también
responsabiliza a Javier Duarte. Sus actuaciones no sólo son torpes; son dolosas
y perversas.
“Veracruz —agrega el ex “presunto” gobernador
electo— vive también una emergencia en materia financiera, derivada de la grave
corrupción de quienes han tenido a su cargo el Gobierno del Estado. Miles de
millones de pesos han sido desviados de acuerdo a datos oficiales de la
Auditoría Superior de la Federación.
“Esta crisis tiende a agudizarse y amenaza
con paralizar al Estado. No hay recursos ni para satisfacer necesidades
urgentes que tienen que ver con la atención a la salud de los veracruzanos.
“Las últimas decisiones tomadas por el
Gobernador Javier Duarte de Ochoa, han provocado que tres agencias
calificadoras de clase mundial hayan bajado la calificación crediticia de
Veracruz y advertido el riesgo de incremento en las tasas de interés de los
créditos e incluso de vencimientos anticipados, lo que nos llevaría a una
crisis de consecuencias impredecibles.
“Mientras todo esto sucede la corrupción en
el Gobierno del Estado continúa y no hay autoridad que pueda frenarla, toda vez
que cuenta con la complicidad del grupo mayoritario en el Congreso del Estado.
“La Secretaría de Hacienda y Crédito Público
tiene facultades para intervenir y exigir que los fondos federales se apliquen
debidamente, pero también para revisar la situación financiera en coordinación
con las autoridades locales.
“Por todo lo anterior, le solicito muy
atentamente su intervención urgente para que —con la colaboración de su
Gobierno— pueda frenarse la crisis que amenaza con poner en riesgo la
estabilidad política y social del Estado de Veracruz”.
Horas después, en Veracruz, decía Yunes
Linares a la estación radiofónica XEU que hay responsabilidad del sistema, del
PRI, del presidente Enrique Peña Nieto en el actuar impune de Javier Duarte:
Responsabilidad “moral porque Javier Duarte
salió del mismo partido que el Presidente de la República, es su compañero, es
un una persona a la que durante todo este tiempo ha protegido, ha cobijado y
hoy deben responderle a los veracruzanos por lo que Duarte hizo”.
Son 56 denuncias en la PGR —señala— contra el
gobierno de Veracruz por parte de la Auditoría Superior de la Federación por
manejo irregular de recursos de origen federal.
Sabe Yunes Linares que la complicidad de
“Culín”, el fiscal de Veracruz Luis Ángel Bravo Contreras, que no es autónomo,
que es un empleado del gobernador.
“He pedido —advierte— que la próxima
Legislatura revise la permanencia del fiscal no solo por encubrir la corrupción
sino por el drama humanitario que se vive en Veracruz con el tema de las
desaparecidos y fosas clandestinas, donde ha quedado más que manifestado que el
Gobierno del Estado no ha querido investigar sino ocultar los hechos sepultando
los cadáveres en cualquier lugar”.
De la resolución de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación que declaró violatorias de la Constitución el blindaje
anticorrupción —leyes, fiscal y sala—, dice Yunes azul:
“A pesar de saberlo Duarte, envió las
iniciativas y el grupo de diputados serviles que tiene la Cámara de Diputados
encabezados por Juan Nicolás Callejas, de quien he dicho que es una rémora,
aprobaron las reformas a sabiendas de que podían ser combatidas”.
Sin el blindaje de sus lacayos en la fiscalía
y la sala anticorrupción, asegura que se impedirá que Javier Duarte construya
su blindaje anticorrupción.
“Es urgente que el Presidente responda
—insta—. No puede el Presidente dejar de ver lo que está sucediendo en
Veracruz, porque es una auténtica tragedia, una emergencia social, en empleo,
de finanzas públicas, un problema muy grave’ ”.
Todo un compendio de ilegalidad. Javier
Duarte y su aparato policíaco al servicio de la delincuencia que llena de
sangre Veracruz, y el saqueo a las arcas públicas que han provocado la debacle
financiera del gobierno estatal.
Delinquen los malos y los cubre don Javier.
Archivo
muerto
Insólito: encañonado él, su familia y su
equipo táctico. Miguel Ángel Yunes Linares vuelve a sentir la desproporción de
un loco con poder, Javier Duarte, cuya policía lo rodea en un retén, este lunes
5, alrededor de las 10 de la noche, en el puente de la Central de Abastos, en
Xalapa. Viajaba Yunes azul y su gente en seis camionetas Suburban. Les marcan
el alto y se detienen. Son rodeados por elementos policíacos. Los encañonan,
todos apuntando hacia los vehículos. Aduce la policía que hubo una voz que
alertó que sus ocupantes portaban armas. Obligados a descender de los autos, al
primero que observan es al gobernador electo. Al verlo, los policías reportan
el hecho y piden instrucciones. Los dejan ir. ¿Y si a alguien se le hubiera ido
un tiro? ¿Y si los hubieran rociado de bala? Juega con fuego Javier Duarte, su
mente en otra dimensión, extraviado en su evidente frustración y atrapado en el
pánico que le provoca saber que será enjuiciado por el saqueo a las arcas
públicas. Insólito el episodio, no se sabe que a un gobernador electo de
Veracruz le haya ocurrido algo similar. Lo relata el portal Al Calor Político…
Palo a Javier Duarte, su pandilla y al Congreso lacayo y servil. Resuelve la
Suprema Corte de Justicia de la Nación que su operativo pro-impunidad,
disfrazado de leyes, fiscalía y sala anticorrupción son violatorias de la ley.
Son ilegales. Argumenta la SCJN que el Congreso de Veracruz se excedió en sus
atribuciones aprobando leyes locales sin que hubieran sido promulgadas las
leyes federales anticorrupción. Les da palo y las deja sin efecto. Rompe así el
blindaje de impunidad con el que Javier Duarte pretendía colocar en la Fiscalía
y en la Sala Anticorrupción del Poder Judicial de Veracruz a serviles incondicionales
para evitar que la ley lo alcance. Doble descontón: primero la SCJN echa por
tierra las leyes para usar recursos del 3 por ciento a la nómina para saldar
adeudos con acreedores —que resultaron ser empresas de la runfla duartista—,
dándole la razón al alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, que
promovió el recurso, y ahora el descalabro con las leyes anticorrupción. Sigue
el recurso contra la basificación de la pandilla de Javier Duarte, los
“aviadores”, los entenados del desgobernador, la escoria de su gobierno que con
base laboral pretende seguir para reventar al yunismo azul… ¿Puede Juan Carrera
Molina ser director del DIF de Coatzacoalcos? Suena su nombre para relevar a
Lezek Lira, encargado de despacho tras la salida de su gurú político, Jesús
Moreno Delgado, a quien se sacudió el alcalde Joaquín Caballero remitiéndolo a
promover el voto priista en el distrito 30, donde el descalabro del candidato a
gobernador, Héctor Yunes Landa fue de antología. ¿Puede Juan Carrera asumir la dirección
del DIF cuando semanas atrás dejó la Dirección de Desarrollo Urbano en la
Secretaría de Obras Públicas por desacato a una orden de un juez federal? No
lee Joaquín Caballero el alcance de su decisión. Equivale a burlarse del Poder
Judicial Federal, así éste no haya emitido inhabilitación para volver a ocupar
cargo público. Es cuestión de ética política. Es cuestión de sensatez. ¿O es el
pago de una factura histórica, alguna denuncia en los días en que Caballero era
director de Desarrollo Urbano de Coatzacoalcos, en los días de Marcelo Montiel
en su primera alcaldía? ¿Será eso?…
