*Tiburones
y Águila ¿los recogerá Mayuli?
*Gobierno
de Veracruz es propietario
*Deporte
no profesional, sin apoyo
Marco Antonio Aguirre Rodríguez | 02 septiembre de 2016
Tribuna Libre.- Durante las consultas para la elaboración del
Plan Veracruzano de Desarrollo, María Fernanda D’Oporto Romero,
ultramartonista, reclamó que el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares suspenda
la entrega de recursos para el sostenimiento de equipos deportivos
profesionales y que se destinen los mismos al apoyo del deporte no profesional.
Cada año el gobierno del estado de Veracruz
eroga cantidades millonarias para sostener a los equipos deportivos
profesionales, que manejan particulares ligados ampliamente al fidelato.
Los dos grandes ejemplos son los Tiburones
Rojos del Veracruz, en manos del diputado priista Fiel Kuri Grajales, y el club
Águila de Veracruz, que maneja el recién renunciado exdelegado de economía,
José Antonio Mansur Beltrán.
Ante esto surge la pregunta ¿Miguel Ángel
Yunes les recogerá los equipos?, ¿negociará con quienes tienen las
concesiones?, ¿disolverá las sociedades?.
El señalado como prestanombres de Javier
Duarte, José Antonio Mansur, en un acto magnánimo, el 30 de agosto, dijo que el
equipo “propiedad de su familia” permanecerá en Veracruz.
Sin embargo, Águilas de Veracruz, es
propiedad también del gobierno del estado y de los ayuntamientos de Veracruz, Boca
del Río y Córdoba.
En la Gaceta Oficial del 24 de agosto de 2005
aparece el Acuerdo mediante el cual se autoriza al gobierno del estado de
Veracruz, encabezado entonces por Fidel Herrera Beltrán, a constituir la
“Sociedad Anónima de Capital Variable “Rojos del Águila de Veracruz”, con 10
millones de pesos y otros 10 millones para las acciones de los ayuntamientos.
Además de que se publicó en la Gaceta
oficial, le pueden preguntar sobre el particular a Atanasio García Durán, padre
de Cuitláhuac García, quien entonces era el diputado presidente, y al panista
de Poza Rica, Daniel Alejandro Vázquez García, que era el diputado secretario.
Igualmente el gobierno del estado de Veracruz
tiene injerencia como propietario sobre los Tiburones Rojos de Veracruz.
El último acto público que demuestra la
propiedad del gobierno del estado sobre los Tiburones Rojos, es el Acuerdo
publicado en la Gaceta Oficial extraordinaria del 24 de diciembre de 2015, para
otorgar en comodato el estadio de fútbol “Luis Pirata de la Fuente” y el centro
de alto rendimiento a la “Promotora deportiva del Valle de Orizaba, a.c.”, a la
cual también se le autoriza la licencia para el usufructo del nombre y el
logotipo de “Tiburones Rojos de Veracruz”.
Fidel Kuri obtuvo así la ampliación del
contrato.
Por eso tuvo que desdecirse de la amenaza de
que se llevaría a los Tiburones si ganaba Miguel Ángel Yunes, porque el equipo
no es suyo.
Esa sociedad, podría ser el justificante de
la entrega de recursos en efectivo a los equipos profesionales.
Pero nunca se ha dado un informe real al
pueblo de Veracruz de cual es la situación de los equipos.
El mismo Daniel Vázquez García el 18 de abril
de 2007 declaró que se entregarían 31 millones de pesos a los Tiburones Rojos.
En el IV Informe de gobierno de Javier
Duarte, se anuncia la entrega de 23 millones al Águila de Veracruz, en la página
278. Ese es un documento oficial, igual que las Gaceta.
Ese el reclamo de María Fernanda D’Oporto
Romero y de muchos otros deportistas no profesionales, incluyendo a algunos de
alto rendimiento.
María Fernanda D’Oporto es ultramartonista,
lo que significa que corre hasta 80 kilómetros, y ha ganado varias distinciones
en su categoría, además de que posee diversas certificaciones como Instructora
de Entrenamiento Funcional y Entrenamiento en Suspensión, entre otras.
En Veracruz los deportistas de alto
rendimiento carecen de instalaciones adecuadas, tanto por su estructura como
por falta de mantenimiento y de seguridad; tampoco tienen apoyos e incentivos
de los organismos públicos responsables de esta actividad, los cuales además
están altamente burocratizados, y donde
los deportistas son minoría ante las instituciones oficiales, lo que
ocasiona –además- que los presidan personas que no son practicantes de algún
deporte y que son designadas por intereses políticos “y quienes lejos de
trabajar por mejorar el deporte, se dedican a usufructuar los presupuestos y a
quejarse de la falta de recursos”, apunta D’Oporto Romero.
La falta de apoyos a los deportistas ha sido
evidente por los reclamos que se han presentado, porque las becas asignadas no
se les entregan, por ejemplo.
En contraste con las cantidades millonarios
que se le otorgan a quienes manejan el Águila de Veracruz y los Tiburones Rojos
(que no son los propietarios, además), contrasta notablemente con el
presupuesto asignado a la promoción del deporte.
En este año, al rubro “Deporte y Recreación”,
lo anotado fueron 180 mil 235 pesos; la Unidad de Género del Instituto
Veracruzano del Deporte, tiene asignados 105 mil pesos.
María Fernanda en su ponencia sobre la
situación del impulso al deporte en Veracruz hace un diagnóstico que incluye un
gran listado de problemas y necesidades, que demuestra el abandono en que el
fomento a la actividad física estuvo durante este sexenio, por lo menos.
Su propuesta, en síntesis, implica “impulsar
la activación física y la promoción del deporte como alternativas para el
cuidado de la salud como prioridad”.
Aunque es una línea de texto, lograr eso
conlleva mucho trabajo, sobre todo porque se partirá de nada y se tendrá que
luchar contra los favoritismos y las acciones oscuras de desvío de recursos
hacia los equipos profesionales de deporte, beneficiando sólo a los
manejadores, ni siquiera a los deportistas y mucho menos a la afición.
La propuesta de María Fernanda D’Oporto debe
ser tomada en cuenta.
Los terrenales que hacen deporte deben ser
tomados en cuenta, además de los místicos de la actividad física.
