*Del 2011 al 2015 presupuesto aumentó a 20 mdp.
*El recurso se usa para maquillar y ocultar
irregularidades de funcionarios.
*Veracruz, ejemplo de complicidad de los tres
poderes del estado.
Xalapa, Ver. | 10 octubre de 2016
Tribuna Libre.- El Órgano de
Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) tiene corresponsabilidad
en el quebranto financiero del estado de Veracruz al que omitió irregularidades
millonarias de la pasada y actual administración estatal, señaló Bingen
Rementería Molina, diputado local electo del Partido Acción Nacional (PAN).
Comentó que el 23
de diciembre del 2015, el Congreso del estado -de mayoría priista- aprobó
al órgano fiscalizador un presupuesto
para el 2016 de 175 millones de pesos,
recursos que salen de los bolsillos de los veracruzanos para transparentar los
recursos públicos, y que paradójicamente sirven para “limpiar, ocultar y
solapar” las arbitrariedades del gobernador y sus secretarios de despacho.
Explicó que desde
su creación al organismo se le dotó de personalidad jurídica y patrimonio
propios, autonomía técnica, presupuestal y de gestión, como apoya al Congreso
estatal para la fiscalización de los recursos estatales y federales, no
obstante su complicidad con el ejecutivo estatal hoy es más que evidente al incumplir con su
carácter de autónomo.
“Tuvo que ser la
Auditoría Superior de la Federación (ASF) la que advirtiera la falta de
comprobación de 35 mil millones de pesos solamente de los recursos federales;
tuvo que ser un trabajo periodístico el que descubriera las empresas fantasmas
con el que se desviaron recursos por 645 millones de pesos defraudando al
Fisco”, mencionó el próximo legislador local.
El ORFIS tiene
como visión: “convalidar la confianza de la Población y de los Entes
Fiscalizables”; y en su misión: “hacer de la Fiscalización Superior el
instrumento eficaz que estimule el control, la transparencia y la rendición de
cuentas en los Entes Fiscalizables”, nada de eso se ha materializado, al
contrario, el órgano le ha quedado a deber a la ciudadanía y hoy es un órgano
de desconfianza más que de certezas.
Rementería Molina
dijo que fueron los mismos sectores de la sociedad quienes comenzaron a
inconformarse por irregularidades de las que el órgano ya tenía conocimiento:
la desaparición del recurso del 3 por ciento a la nómina, la falta de pago de
prestaciones a maestros, el desfalco del Instituto de Pensiones del Estado
(IPE), los recursos federales que no han caído a los municipios, la falta de pago a proveedores, y lo más
lamentable señaló: la deuda pública que podría superar los 100 mil millones de pesos.
“Hay muchos
culpables en la quiebra estatal. Veracruz es el ejemplo claro de la corrupción
cuando se coluden los tres poderes de gobierno: el Ejecutivo para subyugar al
Congreso local en su mayoría priista, y el poder judicial que no tiene tras las
rejas a un solo funcionario después del atraco a las arcas que apenas es la
punta del iceberg”, finalizó.
