Ciudad de México. | 12 octubre de
2016
Tribuna Libre.- Es conveniente
recordar que hace cuatro años, el Ministro de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, José Ramón Cossío, realizó una exposición del porque los militares
no deberían realizar funciones de seguridad pública en la discusión sobre la
competencia de los juzgados militares y civiles: “en tiempos de guerra existe
esta posibilidad de movilización de las fuerzas armadas, pero a mi parecer, en
tiempos de paz, conforme al artículo 129, los militares no pueden realizar más
funciones que las que tengan exacta conexión con la disciplina militar, número
uno; y dos, dentro de los espacios a que se refiere la segunda parte del
artículo 129: Fuertes, cuarteles, comandancias y demás establecimientos que les
permitan este asentamiento”, por lo que concluyó que, “como no estamos en
tiempos de guerra, la presencia del Ejército en las calles es
anticonstitucional”.
Sin embargo, el
titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), general secretario,
Salvador Cienfuegos Zepeda, informó que los militares vienen realizando
funciones de “policia militar” en los estados de Nuevo León, Tamaulipas,
Coahuila, Durango y Michoacán, por lo que puso en marcha un proyecto para que
la Policía Militar (PM) asuma un papel predominante en el apoyo a los estados y
a la Federación.
Indicó que en ese
contexto, dio la orden para que en el término del presente sexenio cada una de
las 12 regiones militares cuente con un batallón de este agrupamiento capaz de
responder a cualquier emergencia en materia de seguridad interior.
En respuesta a una
solicitud de información, la Sedena indicó que actualmente existen mil 824
policías militares desplegados en los estados de Durango, Nuevo León y
Michoacán, en ‘‘apoyo a la estructura de la seguridad pública’’. Lo que
representa casi el 10 por ciento de los elementos que conforman dicha
agrupación.
Además, señaló, el
Heroico Colegio Militar impartirá, por vez primera, la especialización de
Policía Militar a sus cadetes, con lo que prácticamente el mando la ubicó como
un ‘‘arma’’ más.
De acuerdo a lo
que establece el Ejército Mexicano en cuanto a ‘‘armas’’, la especialización de
los futuros oficiales se presenta en: infantería, caballería, artillería, arma
blindada e ingenieros militares.
También se informó
que construiran, en los estados de Nuevo León, Tamaulipas y Cohuila, cuarteles
para los elementos de la Policia Militar, con la participación de la iniciativa
pública y privada. El general Cienfuegos encabezó la firma del convenio para la
construcción de un cuartel destinado a una brigada de Policía Militar en San
Pedro de las Colonias, Coahuila, el cual tendrá un costo de más de 500 millones
de pesos.
También en febrero
pasado fueron inauguradas instalaciones para la Policía Militar en el municipio
de Escobedo, Nuevo León, con un esquema de inversión similar.
Para el personal
militar que ocupará estas instalaciones la Sedena inició en la presente
administración un proyecto de profesionalización, adiestramiento y equipamiento
de los policías militares, los cuales recibieron capacitación especializada en
materia policiaca y respeto a los derechos humanos.
Dicha instrucción
fue impartida en el Campo Militar 37-C, de San Miguel de los Jagüeyes, en
Huehuetoca, estado de México, para afrontar estas nuevas responsabilidades de
las fuerzas armadas.
Esta formación
tiene como finalidad, explicaron mandos castrenses, sacar de los operativos de
seguridad pública a elementos de élite (paracaidistas y fuerzas especiales) y a
otros agrupamientos (personal de artillería, blindados, caballería e ingenieros
zapadores).
De acuerdo a
fuentes militares, reconocen que era necesario replantear la participación del
ejército en funciones de seguridad pública y, en menor medida, en contra del
crimen organizado. http://www.revistarepublica.com.mx/
