El reglamento de elecciones evitará el deslinde de responsabilidades de las autoridades administrativas electorales: Córdova Vianello
*El Consejero Presidente del INE señaló que se
busca evitar que se repita el caso Chiapas, en donde se violó la paridad en la
postulación de candidaturas de mujeres.
*El Reglamento inyecta claridad a las reglas, da
certeza a las elecciones y reduce la discrecionalidad.
Ciudad de México. | 13 octubre de
2016
Tribuna Libre.- Lorenzo Córdova
Vianello, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), aseguró
que el Reglamento de Elecciones que regirá los procesos electorales de 2017 y
2018 garantizará que el sistema nacional de elecciones no permita deslindar
responsabilidades de las autoridades administrativas federal y estatales en la
organización de los procesos electorales y la aplicación de la normatividad.
Después de las
elecciones de 2015, precisó, particularmente con lo ocurrido en Chiapas, cuando
se dio la violación a las normas de paridad en la presentación de las
candidaturas avaladas por el Organismo Público Local Electoral (OPLE) del
estado y el fraude que ocurrió en el voto de los chiapanecos radicados en el
extranjero, el INE se planteó que las competencias y atribuciones deberían
quedar definidas.
Al participar en
el programa ¡A Votar!, que se transmite por Plataforma Electoral, el canal de
televisión por Internet del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación (TEPJF), Córdova Vianello explicó que a partir de las elecciones en
Chiapas asumieron que “si algo ocurre mal en el ámbito de responsabilidades de
la autoridad electoral local, esto también afecta el trabajo del INE”.
Explicó que el
Instituto “era responsable de lo que la Constitución le mandataba
específicamente y los OPLEs de lo correspondía, sin más. Dos ámbitos de
responsabilidad deslindadas, y cada una de estas dos instancias era competente
de ver y responsable de lo que ocurriera en cada uno de esos dos ámbitos; en
todo caso lo que había que hacer era afinar los mecanismos de coordinación para
que estuvieran bien definidos”.
Por ello, se
determinó que el INE debería tener presencia de mayor calado en las elecciones,
a partir de tres planos: el primero normativo, por lo que entre agosto del año
pasado y mayo de éste se emitieron 308 acuerdos, muchos de ellos en ejercicio
de la facultad de atracción para fijar las reglas con las que los OPLEs tenían
que hacer las elecciones.
El segundo, que
hubiera un acompañamiento mucho más cercano del INE con los OPLEs, incluso en
términos de presencia física en el ámbito local, para blindar a los organismos
en la construcción y ejercicio de su autonomía frente a los poderes locales
económicos, sociales y, sobre todo, políticos; y en tercer lugar, vigilar y
supervisar el trabajo que realizan esas instancias locales, bajo la premisa de
que si pueden nombrar y remover a los consejeros, tienen la facultad intrínseca
de vigilar que hagan bien su trabajo.
“Entonces el
reglamento sistematiza todas las normas emitidas, pero sobre todo tiene la
intencionalidad de inyectar claridad respecto de las reglas y, por ende,
certeza a nuestra estructura, la del INE y la de los OPLEs, y también a los
partidos políticos y a los ciudadanos. Es decir, claridad respecto de las
normas se traduce en menor discrecionalidad, mayor certidumbre y, al final,
mayor confianza y certeza en torno a las elecciones”, subrayó el Consejero
Presidente.
El INE cuenta con
los elementos para blindar y garantizar elecciones confiables
Córdova Vianello
detalló que con la experiencia alcanzada con los procesos electorales de 2015 y
2016, en los que se realizó una elección en su totalidad, además de ejercer la
facultad de atracción, organizar elecciones extraordinarias locales y federales,
incluyendo una concurrente, se cuenta con los elementos para poder tomar
decisiones e implementar un blindaje que garantice procesos confiables los
próximos años.
“Con estas reglas,
podemos realizar elecciones con un grado de confianza que permita a los
ciudadanos salir y decidir con su voto su futuro político y eventualmente
propiciar alternancias”, destacó durante el programa conducido por Rodrigo
Morales Manzanares, ex consejero electoral, y Pablo Javier Becerra,
investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En este sentido,
continuó, se inscribe la presentación de la Estrategia Nacional de Cultura
Cívica, que tiene como eje troncal construir desde abajo e involucrar a más
actores para crear conciencia de cuál es el rol de los ciudadanos en el
ejercicio responsable de sus derechos y libertades, además de que no sólo sean
meros espectadores de lo que los gobiernos hacen o deciden.
“Puede combatirse
a partir de una generación de contextos de exigencia desde la misma sociedad
hacia la actuación de los órganos electorales, de las instancias de gobierno,
de las decisiones que se toman en el Legislativo. El rol no es nada más ir y
votar, sino asumir que en la construcción de lo público son fundamentales el
debate, el diálogo y la exigencia”, concluyó Córdova Vianello.
