* Secuestro y silencio * Triquiñuelas del C-4 * El fiscal agazapado * En Veracruz no se tiene derecho a ser
joven: Solecito * Confirmado: se arrugó
CFE * Saúl Wade: más hígado que
seso * La demanda que lo tiene loco * El secuestro del sobrino del líder * Ejecutan al “Caballero” * Narcomensaje que presagia más violencia
Mussio Cárdenas Arellano | 07 octubre
de 2016
Tribuna Libre.- De un hilo pende
la vida de Génesis, y la de Octavio, y la de Alan, y la de Leo, los cuatro
jóvenes levantados en Veracruz-Boca del Río, sustraídos por la fuerza, borrados
del mundo visible, sobre los que la muerte acecha.
Maniobra el C-4,
el centro de información del gobierno de Veracruz. Se agazapa la Fiscalía.
Ocultan ambos pistas clave para desentrañar el caso, los rostros y los rasgos,
la identidad de los plagiarios, el modus operandi, el número de un taxi
implicado en el plagio.
Una semana
después, todo es incierto. Nada avanza, ni las acciones de la Fiscalía de
Veracruz —evasivo el fiscal Luis Ángel Bravo— ni la voluntad para dar con
ellos.
Génesis Deyanira
Urrutia Ramírez, Octavio García Baruch, Alan Arroyo Prado y Leo Arano fueron
plagiados el 29 de septiembre en la conurbación Veracruz-Boca del Río.
Presuntamente levantaron a tres de ellos al abordar un taxi, y al cuarto joven
lo persiguieron sobre la avenida Salvador Díaz Mirón en el puerto y se lo
llevaron. Otra versión sostiene que los sacaron de un domicilio.
Su caso atiza la
debacle duartista, los pasos perdidos del gobernador Javier Duarte, la
inseguridad que campea en Veracruz, la impunidad de los cárteles.
Describe el caos
de la violencia, el riesgo que enfrenta la juventud y la muerte que ronda sus
vidas.
Una semana después
sólo hay incógnitas, sin avances ni pistas, sin rumbo y sin brújula la
investigación.
Vuelve a las
andadas el fiscal. Y el C-4. Niegan videos a los familiares de los jóvenes
levantados, ahí los indicios, la pista que pudiera explicar qué sucedió.
De nueve videos,
sólo uno aportó el Centro de Control, Comando y Comunicaciones del gobierno de
Veracruz, mejor abreviado como C-4.
Lo expone Edgar
Urrutia, padre de Génesis Deyanira, en su lucha infinita por dar con el
paradero de su hija.
Un solo video y no
sirve. Por su orientación, “no permite ver el momento del ataque”.
Hay un punto clave
en la pesquisa: un testigo anónimo, temeroso y cauto, sostiene cómo fue
levantado uno de los jóvenes, la persecución en avenida Díaz Mirón, en el
puerto de Veracruz, correteado por dos individuos armados con el apoyo de un
taxi.
¿Qué pretende el
C-4, el fiscal Bravo Contreras, el gobernador Javier Duarte? ¿Acaso el empeño
por ocultar rostros, rasgos, pistas, el número del taxi, las placas del
vehículo?
Son clave los
videos y no los suelta el gobierno duartista. Y es que “ahí está las
características físicas de los perseguidores, así como el número económico y
placas del taxi”.
Se lava las manos
“Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo, deslizándose hacia la salida del
caso, dejando todo en manos de la Procuraduría General de la República porque
hay —sostiene— vinculación con el crimen organizado. Así, la PGR podría atraer
el caso.
Lo dice en un boletín.
Afirma que ya solicitó la intervención de la PGR “pues existen pistas que
indican la presencia de algún grupo del crimen organizado en el caso”.
E insiste Bravo
Contreras en que secuestro no es. No piden dinero a cambio de sus vidas, y
entonces secuestro no es.
“De acuerdo con
los indicios localizados, el fiscal investigador hará el desglose
correspondiente a la Procuraduría General de la República (PGR) por existir
elementos posiblemente vinculados con delincuencia organizada”, señala el
comunicado.
Y así evade el
caso. Y ya no protagoniza. No se apropia del atril, las cámaras sobre él, los
reflectores sobre él, los micrófonos sobre él. Esta vez no.
Por algo quiere
lejos, fuera de la Fiscalía, el levantón de Génesis, Octavio, Alan y Leo. Lo
turna a la PGR porque no es secuestro, enfatiza, y allá que los fiscales
federales desentrañen el misterio, los traigan con bien, o los hallen como sea,
y den con los culpables o no los atrapen nunca.
Otro enfoque tiene
el Colectivo Solecito sobre la suerte de los jóvenes y el escenario en que se
mueve la juventud en Veracruz. Su visión es profunda, dramática, porque los
sienten como suyos, porque su razón de ser es la búsqueda de sus familiares, la
mayoría jóvenes, que un día sufrieron el levantón y no se les volvió a ver.
Lo expone el blog
Expediente.MX bajo la firma del periodista Miguel Ángel León Carmona:
“En Veracruz no se
tiene derecho a ser joven. Ya no pueden divertirse, tener una vida social o
incluso a cometer errores. ¿Qué experiencias van a contar los muchachos en su
futuro?, ¿que estuvieron encerrados porque la inseguridad no los dejó salir?,
¿que a sus amigos se los llevaron?
“Opina Lucía Díaz
Henao, líder del colectivo Solecito Veracruz, sobre el secuestro de los jóvenes Génesis Deyanira Urrutia Ramírez,
Octavio García Baruch y Leobardo Arroyo Arano (luego se sabría que Leo Arano es
uno y Alan Arroyo Prado es otro), de quienes sus vidas penden del hilo de
justicia de la Fiscalía General del Estado. Al día de hoy, se cumplen 144 horas
sin noticias de los estudiantes veracruzanos.
“Para la madre de
Guillermo Lagunes Díaz, desaparecido desde el 28 de junio de 2013, la zona
conurbada Veracruz-Boca del Río, ha dejado de ser un recinto para las letras y
la superación profesional, se trata más bien, ‘de un lugar atroz para los
estudiantes donde los derechos humanos escasean’.
“La buscadora de
fosas clandestinas aprovecha la entrevista para dirigirse al gobernador Javier
Duarte de Ochoa y el Fiscal General, Luis Ángel Bravo Contreras: ‘Ellos, en el
caso de estos tres chicos, como en el de tantos otros, son culpables por su
silencio, por su insensibilidad. Ellos no provén la seguridad y peor aún, se olvidan
de rendirnos cuentas’.
“A la madre se le
exponen los casos de los tres estudiantes desaparecidos y de inmediato se
solidariza con los hechos, pues a su hijo Guillermo Lagunes Díaz, lo
secuestraron hace tres años, cuando se perfilaba como el DJ más famoso del
Golfo de México.
“Primero, Génesis
Deyanira Urrutia Ramírez, de 22 años, una estudiante que combina sus estudios,
enfilados al periodismo, con el mayor de sus pasatiempos, las pasarelas. “Como
alumna de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación, fue
seleccionada en 2015 por la Dirección General de Relaciones Internacionales de
la Universidad Veracruzana para estudiar un semestre, en la Universidad
Particular de Loja, en Ecuador.
“Sobre Leobardo
Arroyo Arano, uno de sus compañeros que temeroso pide el anonimato, lo refiere
como ‘un chavo súper tranquilo, un tanto inocente de vez en cuando. Pero era un
buen cuate. Cada que me lo encontraba en la calle no dudaba en sacarme una
sonrisa con cualquiera de sus babosadas’.
“ ‘No te niego que
vivía en su mundo, porque detrás de todas las carcajadas ocultaba un Leo
misterioso, un Leo al que pocas personas entendían de vez en cuando’ son las
referencias sobre el estudiante de Contaduría de la UV, próximo a titularse.
“Por último,
Octavio García Baruch, quien de acuerdo con registros en medios sureños fue
detenido en el año de 2012 con una banda de jóvenes secuestradores.
“Presuntamente, les fue decomisado, 191 unidades de crack y 341 unidades de
cocaína, así como un arma de fuego modelo HKMP–5, calibre 9 milímetros,
propiedad de la dirección general de la Policía Municipal de Acayucan.
“Aunado a lo
anterior, el 12 de octubre del 2015, el hermano del hoy desaparecido, también
fue privado de su libertad en el Fraccionamiento Floresta, Veracruz. Desde
entonces ha pasado casi un año y su paradero sigue siendo incierto.
“ ‘¿Qué tipo de
estado es éste?, acaso los jóvenes ya no pueden divertirse como las personas de
su edad, no están exentos de cometer errores, tampoco pueden sacar buenas
calificaciones, preparase para servir a la sociedad. ¿Por qué ahora su libertad
está en un peligro latente?’ se cuestiona la Lucía Díaz Henao.
“ ‘Yo hago un
llamado a Veracruz, ¿realmente en este estado queremos vivir?, donde abundan
las fosas clandestinas, los asesinatos, las tomas ilegales de combustible,
donde te secuestran hasta de una iglesia mientras asistes a la confirmación de
tu hijo’, refiere la también buscadora de fosas en el estado.
“ ‘No hay otra
manera que ejercer presión. Los actores políticos piensan que viven en una isla
y nada pasa. Pero la situación para la juventud en Veracruz es inaudita, sus
padres los mandan a una zona estudiantil, en pro del éxito y que les suceda
esto. Es una atrocidad espantosa’, sentencia Lucía de los Ángeles Henao, buscadora de almas secuestradas en las
tierras Javier Duarte de Ochoa”.
Maniobra el C-4.
Se evade el fiscal. Ocultan videos que contienen la trama del plagio. Guardan
rasgos y rostros, el número y placa del taxi que participó en el levantón. ¿Por
qué?
Pende de un hilo
la vida de Génesis, Octavio, Alan y Leo. Y el duartismo abandona la
investigación.
Una semana y lo
único cierto es que no hay nada.
Archivo muerto
Fuera de sí, Saúl
Wade León embiste con más hígado que seso. Despide el alcalde real de
Minatitlán —su cargo formal es tesorero, pero sólo él manda— a la dirigencia
sindical en pleno de los empleados municipales por no dejarse someter, por no
prestarse a sus trapacerías. Lo ayuda el síndico Martín Gracia, que de leyes
sabe lo que Benito Juárez tenía de astronauta, cosechando derrotas legales y
acumulando desprestigio. En enero, ante el Tribunal Estatal de Conciliación y
Arbitraje promovieron una reducción de salarios frente a las descomunales
deudas que acumula el ayuntamiento de Minatitlán. El 26 de octubre habrá
audiencia, donde será ratificada la demanda y el niño terrible de los Wade no
sabe qué hacer y de que la pierde, la pierde. Y en esas andan, uno presionando
y los líderes sindicales resistiendo las presiones, cuando un sobrino del líder
sindical, Andrés Santos Escandón, fue secuestrado, el 20 de septiembre, cerca
de su casa, en la colonia Insurgentes. Su nombre, Víctor Mena Santos, quien
apareció el sábado 1 de octubre visiblemente golpeado. ¿Casual? Algo peor se espera
de aquí al 26 de octubre cuando se enfrentará Saúl Wade y el alcalde marioneta,
Héctor Cheng Barragán, a otra demanda, la del despido injustificado de toda la
directiva sindical, incluidos los delegados. Y sigue su curso la investigación
contra Saúl Wade —l’enfant terrible— por el engaño a la Auditoría Superior de
la Federación al simular que invirtió 117 millones de pesos de origen federal
en obras, rebasando los tiempos que marca la ley, usando a las empresas
constructoras para el timo, prestándose a la farsa con facturas por
estimaciones de obra no realizada e incurriendo en un fraude descomunal, según
consta en revelador oficio del ex director de Obras Públicas, José Luis Benítez
Parga… Sigue la limpia. Hallan dos cadáveres, el de Julio César Rodríguez
Briones y su escolta, en el camino que comunica los ejidos Guillermo Prieto y
Francisco Villa. Le imputan ser el causante de la ola de secuestros y
asesinatos que llenó de sangre al sur de Veracruz. Sobre un charco de sangre,
yacía el cuerpo de Rodríguez Briones, alias El Caballero o La Moto, y en su
pecho, clavado con un picahielo, un narcomensaje: “Ahí está su mando ‘El
Cabayero’, boi por ustedes Mayo, El Malo, Beji, cuídese cmte (comandante) de la
AVI (Agencia Veracruzana de Investigaciones), sus 35 varos no les van a servir
y tu también Baizabal para que los sigas patrocinando en los secuestros,
cuídate Paulino voy por ti”. Ambos cuerpos presentaban tiro de gracia.
Rodríguez Briones estuvo en el penal federal de Villa Aldama desde 2012,
sentenciado por acopio de armas. Salió en abril y se convirtió en jefe de plaza
de una célula criminal. Su signo fue la saña con que trataba a sus
víctimas. En Acayucan, horas después,
apareció el cadáver de Victoria del Carmen Corzo Morales, madame que regentaba
bares, cantinas y otros giros negros en Minatitlán. Fue plagiada en un supuesto
retén en la carretera 180. Fue golpeada, torturada y murió por asfixia… Y como
aquí se apuntó, alguien doblegó a la Comisión Federal de Electricidad que tras
el conflicto con el ayuntamiento de Coatzacoalcos por el corte del suministro
de energía eléctrica, derivado de un adeudo de 19 millones de pesos, terminó
bajándose la trusa al expresar que privilegia el diálogo. De aquel virulento
documento en que advertía que denunciaría al ayuntamiento joaquinista por “robo
de energía eléctrica, en contra de la riqueza nacional y extorsión”, pasó a la
tersura de la diplomacia, buscando una salida negociada. De risa…
