* Huye en helicóptero: Yunes * Otra felpa con Loret * Mansur revela detalles del saqueo * Video que incrimina a la pandilla * Osorio Chong: “ya pasó el proceso
electoral” * E impone mordaza * Marina desplaza a la Policía Estatal ¿Y del Cártel de Duarte, qué? * Marchan empleados * No les pagan su salario
Mussio Cárdenas Arellano | 19 octubre
de 2016
Tribuna Libre.- Sacude el sistema
a Javier Duarte. Lo asedia y lo destroza, exhibido como un hampón que roba 500
millones de pesos con empresas fantasma, que desvía 35 mil millones más,
huyendo de la ley, con una orden de aprehensión federal.
Vive la desgracia
que se empeñó en forjar, acusado del desfalco a Veracruz, del saqueo y la treta
para hurtar los recursos, con una red empresarial, con una red de
prestanombres, con una mafia que se llevó hasta el último centavo de las arcas.
Habría sido
emitida la orden de aprehensión el sábado 15 por un juez de distrito, a
petición del Servicio de Administración Tributaria, derivada de la investigación
por lavado de dinero y manejo de recursos de procedencia ilícita, cuyo origen
se dio en el reportaje del portal Animal Político, que describía cómo se
conformaron 33 empresas fantasma, usando a ciudadanos pobres que nunca
imaginaron que con su firma en documentos notariales serían accionistas —firmas
obtenidas con engaño— y cuyos pagos por servicios no realizados al gobierno —y
no cobrados por ellos sino por la pandilla duartista— le provocaron daño al
erario de Veracruz.
De la orden de
aprehensión habló la periodista Denise Maerker en su espacio 10 en Punto, el
horario estelar de los noticiarios de Televisa, la noche del lunes 17. Diría
que fue emitida desde el sábado 15 y que no se sabe del paradero del ex
gobernador de Veracruz.
Horas después,
cuando las redes sociales destazaban a Javier Duarte, la Procuraduría General
de la República, vía Ciro Gómez Leyva en la nueva cadena televisiva Imagen,
expresó que ahí no se contaba con ninguna orden de aprehensión. Obvio, y si la
hay no lo va a decir.
Por mañana del
lunes 17, dos golpes recibió el ex gobernador: Carlos Loret de Mola reactivó la
crítica de Televisa y el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, alertó
que Javier Duarte ya había emprendido la huida.
Loret de Mola
difundió un video con la revelación de uno de sus prestanombres, Moisés Mansur
Cisneyros, grabado subrepticiamente en Vancouver, Canadá. Revela que en su
momento expidió una tarjeta bancaria adicional a nombre de la esposa del ex
gobernador, Karine Macías Tubilla.
"La tarjeta
en su momento —dice Moisés Mansur— cuando la usó sí la pagué, porque no había
otra manera porque estaba a mí, a mí, en mi cuenta. Porque no tenía tarjeta.
Entonces fue como: oye necesito una tarjeta no sé qué. Yo le dije, yo te puedo
dar una adicional”.
Meses atrás esa
versión había sido difundida por el periódico Reforma y divulgada por el equipo
yunista azul. Con el video de Moisés Mansur se confirmó.
Mansur Cisneyros
niega ser prestanombres. Se queja que se le mencione a él y no a Jaime Porres
Fernández Cabada ni a Franky García, compañeros de trastadas de Javier Duarte.
De Jaime Porres
señala: “Pareciera que el único que tiene el control de todo (el dinero) soy
yo, y no es así… el que salía ahí después de un tiempo pero que no lo sacan es Porres
(…) ¿Cómo le decía Porres a él (a Javier Duarte)? Socio en frente de todo mundo
eh. Pregúntale, pregúntaselo a quien quieras, ¿qué pasó socio, cómo estás?”
Moisés Mansur
señala en el video que los Mansur Beltrán —José Antonio, ex subsecretario de Ingresos
y ex delegado de la Secretaría de Economía—, su hermano Chara y su padre José
Antonio Mansur Galán, de estar detrás de una casa de Javier Duarte en
Woodlands, Texas. Eso confirma la versión de Miguel Ángel Yunes Linares de la
red de 40 prestanombres para el desvío y adquisición de mansiones en aquel
suburbio de Houston y España.
De Franky García,
cuyo hermano Mariano estuvo implicado en el caso de los 5 millones de pesos en
efectivo hallados en un maleta en el aeropuerto de Toluca, que supuestamente
sería para operaciones relacionadas con su negocio cañero, cuenta Mansur
Cisneyros:
“Yo sé de Franky,
por ejemplo, las cosas que hacía, porque él las agarraba así, pero cuánto
dinero ganó, cómo lo hizo y todo eso, no sé. Tenía unas operaciones fiscales,
que traía una gente, que se supone que arreglaba temas fiscales y entonces
pagaban”.
Quizá sea esa la
revelación crucial: el verdadero prestanombres sería Jaime Porres, amigo
cercano de Javier Duarte, el “socio”, y el que realizaba el maquillaje fiscal y
las operaciones financieras era Franky García, el compadre.
Dice Mansur que no
es prestanombres. Afirma también que al principio varias propiedades las fue
adquiriendo pero luego le dijeron que se hiciera un lado y no lo volvieron a tomar en cuenta.
“No conozco todo.
Solamente conozco las que yo hice. Se lo digo. A ver, este es un plan
importante. Aquí a mí me hicieron a un lado”.
Mansur Cisneyros
habla de José Armando Rodríguez Ayache, concuño del ex gobernador, esposo de
Mónica Ghihan Macías Tubilla, dueños de cuatro departamentos en Torre Pelícano,
en Boca del Río, y vivienda en Woodlands. “Toda la familia tiene casas ahí”,
dijo.
Moisés Mansur
trasluce resentimiento. Lo hicieron a lado. No lo dejaron saquear más. Dialoga
con un interlocutor no identificado, como si estuviera suscribiendo un acuerdo
de impunidad. Información a cambio de libertad.
Es Moisés Mansur
el mismo que a los 30 años de edad nombrara heredero de tres inmuebles en la
ciudad de México Javier Duarte, entonces de 33 años. Eso ocurrió en 2006, según
consta en documento notarial. Uno de los bienes es el edificio ubicado en Prado
Norte 135, en las Lomas de Chapultepec. Es la sede de varias controladores
financieras y desde ahí se realizó la compra de casas en Woodlands.
Cita Loret de Mola
el tema de Maricopa, Arizona, caso que revelara Miguel Ángel Yunes en 2012. En
él, la compra de Javier Duarte a nombre de Karime Macías y posteriormente la
reventa a precio de 10 dólares a favor de su tío Jorge Ramírez Pérez, padre del
ex subsecretario de Ingresos del gobierno duartista, Jorge Fernando Ramírez
Tubilla, primo de Karime.
Ese día —lunes 17—
acudiría Javier Duarte al noticiario Despierta. No lo hizo. Soslayó las
llamadas del personal para confirmar su presencia. El domingo por la noche avisó
que no se presentaría. Eso motivó el endurecimiento de Televisa.
Minutos después de
la nueva embestida, Yunes Linares alertó: Javier Duarte se había fugado. Usó un
helicóptero que le proporcionó el gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado,
para abandonar Veracruz.
“La información
extraoficial que tengo es que huyó el sábado en un helicóptero que le
proporcionó Flavino Ríos. Él sigue teniendo todo, obviamente solapado por el
actual gobernador. Huyó el sábado y por esa razón hoy no se presentó al
programa de Loret de Mola”.
Agregó:
“Si la
Procuraduría General de la República llama a los pilotos, los pilotos tendrán
que confesar a dónde lo llevaron”.
Presuntamente,
añadió el gobernador electo, “su primer destino fue el estado de Puebla junto
con toda su familia, pero ahora no saben con exactitud dónde se ubican”.
Horas más tarde se
filtró que Javier Duarte habría usado el avión privado del diputado federal
Fidel Kuri Grajales, tormentoso y repudiado dueño del equipo de futbol
Tiburones Rojos. Su aeronave había permanecido aparcada en un hangar del
gobierno de Veracruz en el aeropuerto El Lencero.
En medio del show,
al filo del mediodía, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong,
en Coatzacoalcos, lanzó un mensaje sobre seguridad, vinculado al tema político.
Asume la
Secretaría de Marina el control de la seguridad en Veracruz, suyos los
controles, los operativos, vigilando a la policía duartista que es parte del
problema, no la solución. ¿Y?
Es la película de
2011 cuando la delincuencia caló a Javier Duarte, lo amedrentó, le arrojó 35
cadáveres en Boca del Río, comenzó su avance hasta convertir a Veracruz en su
santuario. Cinco años con Veracruz Seguro y con Mando Único Policial, el crimen
organizado sigue sembrando dolor y muerte.
Y tácitamente daba
por cerrado el proceso electoral, lo que se interpretó como reconocimiento del
triunfo del panista Yunes Linares, a contrapelo de los priistas, con el rencor
del duartismo y la frustración de la fidelidad, con la condición del silencio.
Dijo Osorio Chong:
“Sabemos qué
grupos están aquí presentes y quiénes son las cabezas de estos grupos, por
quiénes vamos, quiénes son nuestros objetivos, y que ya a partir de esta mesa
que acabamos de terminar quedó claro quién va por unos, quién va por otros,
para ver los que están lastimando el norte, el centro, el sur del estado de
Veracruz y devolverle la tranquilidad. Sí tenemos claros quiénes están, a
quiénes hemos impactado más y a quiénes menos, quiénes son los líderes, quiénes
ya no están y a quién les han dejado la posición de líder”.
Luego llamó a
dejar la confrontación, el choque del duartismo contra el yunismo, porque, dijo
Osorio Chong, el vacío de autoridad genera falta de coordinación y la
delincuencia se fortalece. Ajá.
“Cuando hay temas
políticos, entonces se transfieren, sin duda, muchas veces, a inseguridad,
porque hay lagunas que ocupan los delincuentes’.
“El problema en
los cambios de administración —y el problema es que se esté dando un conflicto
político— generan poco espacio para la coordinación.
“Por eso nosotros
hemos estado haciendo un llamado a la cordura, a entender que ya pasó el
proceso electoral, a entender que si alguien tiene que ver con algún tema del
ejercicio personal en la administración pública, pues que lo enfrente ante la
autoridad respectiva’.
La ciudadanía “no
puede estar en este enfrentamiento de discursos, de posiciones que no ayudan a
construir. Para eso tenemos instituciones, para que si hay alguna acción
irregular, ahí se enfrenten.
“Lo que tenemos
que ver es que después de la elección hoy se asumen nuevas responsabilidades
por diferentes actores políticos, y unos y otros tienen que estar en las
mejores circunstancias para que se dé una transición en buenos términos y pueda
la Federación seguir apoyando y respaldando estos esfuerzos”.
Nada dijo del
Cártel de Duarte. Nada mencionó de la colusión entre la policía duartista y el
crimen organizado. Nada aludió a los levantones a manos de policías y la
ejecución de las víctimas, al caso Gibrán, al caso Tierra Blanca, al caso Pánuco,
al caso Úrsulo Galván, al caso Cardel.
No tocó la
complicidad de Javier Duarte y Arturo Bermúdez con la delincuencia que ha
provocado el baño de sangre en Veracruz. No describió que un gobierno que
aplica la Ley del Garrote a maestros y pensionados, las golpizas a estudiantes,
a la gente que protesta, a los ambientalistas, a los campesinos, al obrero que
reclama empleo, convierte la represión en política de estado.
Su visión es
miope. Osorio Chong reduce a un conflicto verbal la dramática realidad de Veracruz.
Javier Duarte cogobernó con los cárteles, saqueó las arcas, atropelló la ley, y
desde la perspectiva del secretario de Gobernación lo mejor es callar,
postergar la demanda de de justicia, que los culpables paguen con cárcel y que
devuelvan lo robado. Y eso, los veracruzanos, sean Yunes o no, tienen derecho a
expresarlo.
Sutilmente
represivo, suelta Osorio Chong: “Unos y otros tienen que estar en las mejores
circunstancias para que se dé una transición en buenos términos y pueda la
Federación seguir apoyando y respaldando estos esfuerzos”. ¿Y si no? ¿No habrá
apoyo financiero, no habrá seguridad?
A su lado tenía
Osorio Chong al gobernador interino, el falso gobernador Flavino Ríos, señalado
por Yunes Linares de haber facilitado la huida de Javier Duarte en una aeronave
del gobierno estatal. O sea, el cómplice del fugado como protagonista de la
estrategia para que la ley se cumpla. De risa.
A salto de mata
anda Javier Duarte. Lo alcanza la justicia, no por la acción de los priistas
que siempre lo encubrieron, no por el empeño del SAT que se vio obligado a
actuar.
Lo llevó a su
desgracia Yunes azul, que así despeña al primer gobernador de Veracruz por
actos de corrupción. Fernando Gutiérrez Barrios dejó el cargo cuando Carlos
Salinas lo invitó a ser secretario de Gobernación.
Hay orden de
aprehensión. Hay fuga.
Archivo muerto
“Queremos que nos
paguen la quincena”. Con el puño en alto, el reclamo en los labios, se
expresaban los empleados municipales de Coatzacoalcos, este lunes 17, primero
en una marcha del Hemiciclo a los Niños Héroes, a unos metros de la playa y el
río, hasta el parque Independencia, frente a palacio municipal. Ahí exigían que
el gobierno de Veracruz traslade los recursos retenidos al ayuntamiento de
Coatzacoalcos, participaciones federales por casi 200 millones de pesos con los
que dice podría solventar adeudos y cubrir el pago de nómina. Reclamaba su
líder, Gersaín Hidalgo Cruz, sin mencionar por su nombre a Javier Duarte ni al
secretario de Finanzas y Planeación, Antonio Gómez Pelegrín, por la retención
de los recursos, que de entrada es desvío y es delito. Alzaban el puño y
coreaban que les paguen su quincena, que venció el sábado 15. Había ofrecido el
ayuntamiento que entre lunes y martes regularizaría el adeudo. Son 15 millones
que se requieren para solventar el gasto de nómina y no hay de donde echar
mano. Tardío el reclamo ante una debacle que se veía venir. Tardía la queja de
los alcaldes del sur —Joaquín Caballero, Brenda Manzanilla, Omar Ricárdez,
Marco Estrada—que por temor a Javier Duarte optaron por la ruta del caos…
