Ciudad de México. | 12 octubre de
2016
Tribuna Libre.- De los cuatro
jóvenes levantados en Veracruz el pasado 29 de septiembre, tres no tenían
antecedentes delictivos ni se les conocía evidencia alguna que los relacionara
con grupos delincuenciales o de la delincuencia organizada, pero uno de ellos
no solo tiene un amplio historial de ilegalidades, sino que de acuerdo con
investigaciones del prestigiado diario MILENIO este estaba involucrado en
disputas del crimen organizado y eso habría provocado su levantón y asesinato
junto con dos de sus amigos que se encontraban con él en el momento y hora
inadecuada.
Se trata de
Octavio García Baruch, a quien buscaban miembros del cártel de Los Zetas por un
supuesto adeudo económico que también tendría que ver con una invasión a una
zona prohibida para él del mercado de drogas al menudeo.
Hay evidencias
claras y contundentes de que el muchacho vendía drogas, así de crudo y claro es
el dato, ya que en su domicilio fueron encontrados enervantes envueltos listos
para su venta (3 kilos de yerba, una onza de cocaína en piedra y una planilla
de ácidos, entre otras sustancias). Ahí mismo fue hallada una libretita con
pedidos que diversos consumidores le hacían a García Baruch, que era su dealer,
su narcomenudista, según expedientes consultados por este diario.
No era la primera
vez que le encontraban droga al joven Baruch, pero, ¿Por que lo mataron?
Un sujeto
identificado como Alberto Armas es señalado como el que habría delatado a
García Baruch para que lo ejecutaran. Y no solo a él: también a su hermano
Gustavo García Baruch, desaparecido desde el 12 de octubre de 2015.
Gustavo fue
levantado junto con otros dos jóvenes (su paradero sigue sin conocerse) y su
caso saltó a la vista de nuevo hace cuatro días, cuando apareció un
narcomensaje afuera de la Universidad Cristóbal Colón, en la que se leía:
“Este es un aviso
para el puto de Alberto Armas. Aún nos debes. Danos la dirección para dar con
Tavo Baruch el año pasado y su hermano no nos basta. Cumple el resto o te vemos
en Galeana. Atentamente, tus amigoZ (así, con la letra tan temida en
Veracruz)”.
De Alberto Armas
se sabe que es de la ciudad de Minatitlán, Veracruz, y que se ostentaba en
redes sociales con armas y frases elocuentes: “Miedo a morir. A LA VERGA. Si
para morir nacimos”, se aprecia en un post que puso con la imagen dibujada a
color de un sujeto con un cuerno de chivo.
Pero, ¿quiénes
pusieron la cartulina? A las 1:40 horas del 6 de octubre se reportó que cuatro
sujetos con armas largas a bordo de una camioneta gris o café claro Yukon
descendieron en la Universidad Cristóbal Colón, ubicada en la carretera
Veracruz-Medellín. Pegaron el cartel, se subieron al vehículo y se dirigieron
al municipio colindante de Medellín, que forma parte de la zona conurbada del
puerto, área expulsora de gente por la violencia que se padece ahí.
El día del
levantón, de acuerdo con las indagatorias, cuatro narcomenudistas, apoyados por
al menos un taxista, decidieron ajustar cuentas con García Baruch y lo
interceptaron en avenida Díaz Mirón de Boca del Río, a la altura de la Plaza
Cristal. Se lo llevaron junto con Génesis Deyanira Urrutia y Leobardo Arroyo.
Fueron al departamento donde García Baruch y la joven vivían con otra persona,
pareja de Génesis, donde sustrajeron algunos objetos. Por alguna razón no se
llevaron la droga reseñada.
Los tres
aparecieron muertos junto con una cuarta persona, Andrés García, quien fue
levantado el mismo día por la mañana, cuando se dirigía al Tecnológico donde
estudiaba. Hasta el momento no quedó clara la relación con García Baruch o los
demás jóvenes. Su cuerpo no ha sido reclamado.
Pero está la
historia de García Baruch, que fatalmente habría dañado a sus amigos sin
antecedentes.
Octavio García
Baruch, que tenía un tatuaje en el pecho con una leyenda (“No temas donde
vayas, que has de morir donde debes”, narcoletra sobre gente de Tamaulipas de
la canción “El Tigre”, del Cártel de Santa) y un logo de químico en la espalda
(estudió ingeniería química) fue detenido el 12 de diciembre de 2012 junto con
otras siete personas (dos mujeres) con 191 bolsitas de crack, 341 de coca, una
pistola y cuatro vehículos, uno con reporte de robo.
Quedó libre tiempo
después. En 2014 el MP obtuvo un mandamiento judicial para detenerlo por
delitos contra la salud, pero obtuvo un amparo.
El año pasado fue
detenido por el delito de robo a negocio con violencia y posesión de mariguana.
La libró de nuevo. También en 2015 se abrió un expediente por el delito de
lesiones culposas. Y uno más por robo a negocio.
A este hombre se
le relacionaba con una banda dedicada al robo de comercios, encabezada por una
mujer más grande, de 31 años, conocida como La Wera y otros dos sujetos, cuyas
identidades también se omiten, de apodos El Goro y El Papi, que usaban a
menores de edad para delinquir.
A La Wera la
levantaron y sus restos fueron encontrados desmembrados… cinco días antes de
que García Baruch desapareciera. Junto con la mujer fueron hallados tres
cuerpos más, dos de hombres y uno de una mujer, que siguen sin ser
identificados.
Así pues poco a
poco comenzamos a ver cuales fueron las verdaderas razones del levantamiento y
artero crimen de estos jovenes universitarios, y justamente como lo declaró en
días pasado el Papá de la jóven Génesis, Edgar Urrutia, vemos que la razón no
le fallaba por mucho:
“Génesis confió en quien no debía, y tal vez estuvo
en el momento y lugar equivocados”. http://www.revistarepublica.com.mx/
