* Facilitó el helicóptero a Javier Duarte * Finge no saber sobre el saqueo * Que el gobierno federal lo impuso como
sucesor * Lo devoran las redes
sociales * Yuribia: saboteando la
presa * Morena y PRD: conflicto por un
negocio * La renuncia de Pepe
Tubilla * Jaime Ruiz: delito electoral
Mussio Cárdenas Arellano | 10 noviembre de 2016
Tribuna Libre.- Mano cómplice la
de Flavino Ríos. Le dio a Javier Duarte la llave para fugarse, un helicóptero
oficial y las “atenciones” de los pilotos que merecía el “gobernador” para
evadir la ley.
Miente mal el
gobernador interino, enredado en una treta para justificar por qué ayudó a su
antecesor a dejar Xalapa apenas supo el gordobés que sobre él pesaba ya una
orden de aprehensión.
“Ya siendo yo
gobernador —le dice a la periodista Adela Micha— pedí a los trabajadores del
aeropuerto que le dieran todas las atenciones a un gobernador, porque era
gobernador. Nosotros no sabíamos en esos momentos que ya tenía orden de
aprehensión”.
Ni mentir sabe
Flavino Ríos. Negó antes que hubiera ayudado a escapar a Javier Duarte y admite
ahora que le allegó el helicóptero que lo sacó de Xalapa y lo llevó a
Coatzacoalcos, ahí donde se perdió la serpiente.
Admite Flavino Ríos:
“Él (Javier
Duarte) pidió un helicóptero que lo trasladó a la ciudad de Coatzacoalcos. No
recuerdo la matrícula, pero ya la PGR tiene toda la información. Lo pidió
directamente al aeropuerto. Ya siendo yo gobernador le pedí a la gente del
aeropuerto que le dieran las atenciones de un gobernador porque yo no sabía en
ese momento que existía una orden de aprehensión. Tampoco tenía por qué
saberlo. La PGR no nos informa y no tiene por qué informarnos. Entonces él
habló al aeropuerto, pidió un helicóptero y se lo proporcionaron, de ahí ya no
supe nada, yo me enteré después”.
Falsa, su
declaración choca con la que emitió horas después de asumir el interinato.
Acusaba el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, que Javier Duarte
había escapado en un helicóptero del gobierno de Veracruz. Y respondía Flavino
Ríos que no había tal.
Javier Duarte
solicitó licencia al Congreso de Veracruz, el miércoles 12 de octubre. Huyó el
sábado 15 con la venia de su sucesor. Yunes azul detalló:
“La información
extraoficial que tengo es que huyó el sábado en un helicóptero que le
proporcionó Flavino Ríos. Él sigue teniendo todo. Huyó el sábado y por esa
razón no se presentó al programa de Loret de Mola”.
Luego precisó:
“Sabemos que salió
de Xalapa el sábado pero no sabemos a dónde fue. Yo creo que si la Procuraduría
General de la República (PGR) llama a los pilotos, los pilotos tendrán que
confesar a dónde lo llevaron. Se dice en principio que fue a Puebla pero pudo
haberse quedado ahí o irse a algún otro lugar”.
Insistió Yunes
azul. Diría entonces que bastaba que la PGR interrogara a los pilotos y
exigiera la bitácora de vuelo para confirmar que una nave oficial había sido
usada para facilitar la huida de ex gobernador.
Días después,
quizá confrontado con la solidez de esa pista, pillado en el enredo, Flavino
Ríos varió la versión. Él no había ordenado que Javier Duarte fuera sacado de
Xalapa, presuntamente de Veracruz, en un helicóptero del gobierno estatal, pero
habría que interrogar en todo caso a los pilotos. Y agregó que la aeronave pudo
ser usada sin enterarlo.
Categórico, el 18
de octubre negaba que él hubiera autorizado el uso de helicópteros del gobierno
de Veracruz por parte de Javier Duarte.
“Que pongan a
disposición todas las bitácoras de los vuelos, a disposición de la autoridad
competente, y si alguien hizo algo debido o algo irregular o alguna acción
ilegal pues que sean las autoridades competentes den con los responsables”.
Contundente, negó:
“Yo no autoricé
nada. Eso es completamente falso. La Dirección de Aeronáutica Civil, de
transporte aéreo, no depende directamente del gobernador”.
Dos semanas
después, admite y matiza. Sí facilitó la aeronave pero no sabía que sobre
Javier Duarte pesara una orden de aprehensión.
Tiene ya la
Procuraduría General de la República la bitácora de vuelo. Ya no puede mentir.
Decía que Aeronáutica
Civil no depende del gobernador. A Adela Micha le expresa que él le pidió a esa
dependencia “que le dieran todas las atenciones porque era un gobernador. Y
entonces él (Javier Duarte) habló al aeropuerto. un helicóptero se lo
proporcionaron y en ese se trasladó”.
Insólita, su
declaración lo incrimina por acción u omisión, como actor o testigo de la fuga
del ex gobernador.
Su desliz no
termina ahí. A Adela Micha le dice que si hubiera conocido la situación de
crisis por la que atraviesa el gobierno de Veracruz, no habría aceptado ser
gobernador interino.
“¿No sabía?”,
ataja Adela Micha. “Pero si era vox populi”.
Lo que dice es un
auténtico galimatías. Sostiene que se integró al gobierno duartista en 2015, en
la Secretaría de Educación, y de ahí pasó a la Secretaría de Gobierno. Antes
ignoraba todo. Y en ellas no conoció acerca de las finanzas quebradas,
“No estaba
enterado realmente de la crisis financiera tan profunda que tenemos”, agrega.
No sabía pero es
la SEV una de las dependencias con mayores boquetes financieros, producto del
saqueo, y en ella la mano de dos duartistas con tufo a cárcel: Vicente Benítez
y Edgar Spinoso.
Admite Flavino que
llegó al cargo, presuntamente impuesto por el gobierno de Enrique Peña Nieto.
“El gobernador
Duarte me dijo que el gobierno federal le dijo yo fuera quien lo sustituyera”.
¿Sabrá Flavino
Ríos la dimensión de lo que revela? Es intromisión del gobierno federal en la
vida interna de una entidad, violación a su soberanía.
Lo destrozan las
redes sociales. De cínico, cobarde, hipócrita, ladrón, mentiroso, maricón no
bajan al secretario de Gobierno.
“Cómo se atreve a
decir que No sabía! ????, que acaso no era Srio. de Gobernación!, que acaso No
lee los Periódicos, que acaso No es un Profesional del derecho!, Si todo
Veracruz sabía de la situación en todos los aspectos que había en la
Administración de Duarte!, No es sensato que venga ahora con esas
declaraciones, es una ofensa a la inteligencia de todos los Veracruzanos!”, le
dice Cuauhtémoc Rodríguez Celaya.
“Flavino Ríos es
un pendejo ladrón y mentiroso que se acuerde lo que mintió cuando llegó a la
Mag (Secundaria Miguel Alemán, en Coatzacoalcos) y era secretario de educación
dijo que las mejoras de la esc. se harían y no fue así”, le espeta Rosaura
Rueda.
Simultáneamente,
56 alcaldes del PAN y PRD suscribieron un desplegado aparecido en un medio de
comunicación nacional en que plantean la crisis financiera que atraviesa
Veracruz y que requiere la intervención del gobierno federal.
Lo plantearon en
cuatro puntos: que la Secretaría de Hacienda proponga soluciones viables; que
se reintegren los recursos que el gobernador con licencia y prófugo de la
justicia, Javier Duarte, y sus cómplices desviaron; que se aprehendan y se
castigue a quienes saquearon las arcas del estado y que renuncia el actual
gobernador interino Flavino Ríos Alvarado, a quien acusaron de negarse a
responder sus demandas y a escucharlos siquiera.
“La falta de
recursos afecta gravemente la vida social, no podemos cumplir con nuestras
obligaciones en materia de seguridad, servicios urbanos, desarrollo social y,
peor aún, ni siquiera pagar la nómina”, explicaron.
Más de 30
ayuntamientos han dejado de operar, sin recursos para atender las demandas
ciudadanas, así se les acuse de incumplimiento del deber legal. En cosa de
horas se espera que 40 más bajen la cortina.
“El gobierno
interino ha admitido que los recursos destinados a los municipios se han
destinados a los municipios se han desviado para cubrir adeudos generados por
la corrupción del régimen de Javier Duarte, sin que haya consecuencias
penales”.
Aluden a Flavino
Ríos y a su secretario de Finanzas, Antonio Gómez Pelegrín, quienes el domingo
6 admitieron en Casa Veracruz, residencia oficial del gobernador, que las
partidas federales fueron desviadas y usadas para financiar el gasto corriente
del gobierno de Veracruz.
De ahí que los
alcaldes critiquen que la Secretaría de Hacienda “lo único que responde es que
ya pagó las participaciones y aportaciones, pero que el dinero de los
municipios se lo robaron”.
Y concluyen:
“La SHCP debe
cumplir con la instrucción de apoyar a Veracruz, pero lo único que propone es
que nos endeudemos más, lo cual es improcedente y ofende al pueblo
veracruzano”.
Todo un caos.
Flavino Ríos confeso de dos delitos: la fuga de Javier Duarte, disponiendo de
un helicóptero oficial que lo trasladó a Coatzacoalcos y de ahí desapareció, y el
desvío de partidas federales. A la par, el palacio de Gobierno y Casa Veracruz
sigue tomados.
Es la mano
cómplice, la que le tendió a Javier Duarte, la que le dio la llave para
fugarse, un helicóptero oficial, las “atenciones” que merecía el “gobernador”
para evadir la ley.
Así de chueco anda
Flavino Ríos.
Archivo muerto
Botín millonario,
el sistema Yuribia es tomado por enésima ocasión, saboteado y liberado con una
negociación. Amagaba el alcalde Filogonio Bautista con romper las líneas de
conducción y válvulas —lunes 7— y así dejar sin agua a Coatzacoalcos, parte de
Minatitlán y Cosoleacaque. Y en esas andaba cuando otro sector de los tatahuis,
los de Morena, alzaron la voz y reclamaron que el negocio, o sea el acueducto,
no debía ser tocado. Filogonio, perredista, de la línea del gobernador electo,
Miguel Ángel Yunes Linares, se vio replegado por las huestes lopezobradoristas.
Una versión sostiene que Filogonio, quien no tiene mayoría entre los aferrados
tatahuis, trabó una negociación en la que se reconoció la falta de cumplimiento
de los acuerdos con el gobierno de Veracruz. Otra versa sobre los intereses,
también económicos, de los morenistas, cuyo líder, el profesor Lino Bautista,
replegó al alcalde y sus fans y los obligó a no afectarle el botín. Hay
incumplimiento del gobierno de Veracruz, hay razones genuinas de los tatahuis,
hay ambición de uno y otro lado… Arrastrado por el escándalo, Pepe Tubilla
finalmente se fue. Dejó el ayuntamiento de Coatzacoalcos donde era secretario
de Desarrollo Económico, confirmando que al clan Tubilla lo arrastra Javier
Duarte, unos por pillos y otros por cínicos, trepados mientras pudieron en el
poder que perdió al ex gobernador. Se fue sin méritos y sin logros, como ha
sido su vida empresarial, Fotoluz quebrado, la fama del padre agraviada, los
Tubilla de Karime vilipendiados por el abuso y la ambición que los cegó. Falta
Jaime Ruiz, inútil para el servicio público, secretario de Turismo municipal
que no justifica la paga. Llegó ahí por ser sobrino de Tony Macías Yazegey,
padre de Karime Macías Tubilla, esposa del prófugo de la justicia, Javier
Duarte. En tiempos de campaña, impulsado Joaquín Caballero Rosiñol a ser
alcalde, Jaime Ruiz traía los mesabancos que enviaba Karime para los planteles
escolares. O sea, mesabancos pagados con recursos públicos para una campaña
priista. Y Jaime Ruiz como punta de lanza en ese delito electoral…
