* Revienta grupo priista reunión con alcaldes * Armados con palos, lo hacen correr * Otro signo de ingobernabilidad * Liberan parte de los recursos * Entrega-recepción, este viernes * Bermúdez se ampara *
Política de aldea en Coatza *
Otra universitaria levantada en Boca del Río
Mussio Cárdenas Arellano | 12 noviembre de
2016
Tribuna Libre.- Agobiado, en tropel, Flavino
Ríos huye del caos, no sólo el financiero sino hasta de una turba de padres y
maestros armados con palos, presos de ira por el engaño, burlados con la compra
de un terreno para la construcción de escuelas. Y si no corre lo linchan.
Huye el falso gobernador al
sentir al grupo violento, llamado Progresa México, que reclaman que Flavino
Ríos, como Javier Duarte, su antecesor, sólo saben mentir.
Le revientan la reunión con
los alcaldes panistas y perredistas que tomaron el palacio de gobierno y Casa
Veracruz, la sede oficial y la residencia del gobernador interino, en su
exigencia de que les sean trasladadas sus partidas federales, retenidas
ilegalmente y desviadas para financiar el gasto corriente del gobierno estatal.
Dialogaba Flavino Ríos con
los ediles en uno de los salones de hotel Xalapa, este jueves 10, cuando el
grupo irrumpió, arrasando con lo tenía a su alcance, increpando con gritos e
insultos, instándolo a dar la cara.
Van entre el grupo, padres y
maestros, alumnos que visten uniforme escolar y otros de civil, la mochila en
la espalda. Son estudiantes del centro escolar Las Maravillas. Los encabeza
Orfilio García Ortiz, líder de Progresa México, agrupación priista.
En decenas de videos se
registra el episodio y se viraliza en las redes sociales, en los portales de
los medios de comunicación, en Youtube donde una imagen se potencia por mil.
En el exterior del hotel
Xalapa llaman la atención de los medios por el tono del reclamo, agresivas sus
voces, punzantes, amenazantes. Luego abren una de las puertas y avanzan hacia
el interior.
Destacan los palos que
varias de las mujeres llevan en sus manos. Y sus gritos airados. Traslucen
indignación. Exigen que Flavino dé la cara. Lo retan y lo insultan.
“Por qué corres, pendejo,
por qué corres”, se escucha una voz femenina.
“Poco hombre, cobarde”, dice
otra.
“¿Dónde estás, maldito?”,
profiere una más.
“No te escondas”, le grita
otra mujer.
Y a coro reclaman: “Que
salga Flavino, que salga Flavino”.
Y Flavino ni las ve ni las
oye. Sus guaruras le franquean el paso. Lo conducen por los pasillos del hotel
Xalapa. Lo llevan hasta el exterior donde aborda la camioneta en que se aleja
del lugar.
A los guardias que intentan
frenarlas, les responden con la misma fuerza. Forcejean y los repliegan. En su
trayecto, rompen macetas y las estrellan contra el suelo. Luego van contra las
mesas de registro de los asistentes a la reunión con el gobernador interino.
Alertado sobre el altercado,
la intención de increparlo, Flavino Ríos suspende la reunión. Aduce que no hay
condiciones para continuar. Se pone de pie y es sacado a toda velocidad del
lugar.
Se percibe en los videos la
confusión del grupo inconforme. No atinan a dar con el gobernador interino de
Veracruz. A la distancia, mientras son contenidas por elementos de Seguridad
Pública, alcanzan a ver cómo huye el gobernador en su camioneta.
Deplorable, el episodio
pinta y dibuja la ingobernabilidad que devora a Veracruz, su gobernador
interino asediado por padres de familia, alumnos y el líder de Progresa México,
que lo increpan empuñando palos para aporrearlo o para enfrentar a su cuerpo de
seguridad.
Huye Flavino Ríos ante el
temor a ser linchado. Huye de una turba cuya ira se dibuja en los rostros, en
sus gritos, en su empuje para replegar a la cuerpos de seguridad hasta que una
hilera de antimotines los encapsulan, sus escudos al frente, la mirada impávida
y el silencio ante el reclamo.
Es otra de las facetas de la
ingobernabilidad que protagoniza Flavino Ríos, sin rumbo Veracruz en lo
financiero, sin autoridad moral, sin argumento para abordar la quiebra del
gobierno por ser un elemento clave en la pandilla que saqueó las arcas y
provocó el caos, así finja ignorancia el gobernador espurio, así diga que de
haber sabido qué tan larga era la uña de Javier Duarte, menor no lo hubiera
relevado en el cargo.
Progresa México reclama el
cumplimiento de una promesa a un gobierno que no cesa de mentir. Le requiere
que cumpla en el pago de un predio de 7 millones de pesos para construir aulas
en la escuela Las Maravillas.
A Flavino lo ven huir los
alcaldes panistas y perredistas, Miguel Ángel Yunes Márquez, de Boca del Río,
entre ellos, y los líderes estatales del PRD y PAN, Rogelio Franco Castán, y
Jesús Mancha Alarcón. Y con él se marcha el secretario de Finanzas y
Planeación, Antonio Gómez Pelegrín, el que admitiera en Casa Veracruz que las
partidas federales de los municipios fueron desviadas para financiar el gasto
corriente del gobierno estatal. Delito a la vista.
En la última escena se
observa a las mujeres contenidas por los antimotines de Seguridad Pública.
“Suéltenlas, cobardes —grita
una de ellas—. ¿Por qué defienden a esas putas ratas?”.
Otra los increpa:
“Traidores. Déjennos pasar”.
Los policías mantienen la
formación. Sus escudos al frente hacen una barrera infranqueable.
“Déjennos salir. Los voy a
acusar de secuestro si no nos dejan salir”, grita una más que se acerca,
manotea, golpea los escudos. Y ante lo que dice, se abre la formación y pueden
pasar.
Una más alude de nuevo al
gobernador interino. “Pendejo”, “vendido”, “maldito” le grita una vez más. “Él
fue el que dejó escapar a Duarte”.
Horas después cedía el
gobierno de Veracruz. Admitía contar con una parte de los recursos retenidos y
ofrecía entregarlos.
A los alcaldes del PAN y PRD
les reveló que cuenta con 586 millones de pesos a repartir entre los 212
municipios de Veracruz y que la negociación con la Secretaría de Hacienda
permitirá que el próximo gobierno estatal cuente con 50 millones de pesos
adicionales por mes.
Son recursos del Fortamun
(Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento Municipal) correspondiente a
septiembre y octubre.
Lo detalla el portal Al
Calor Político:
“Puntualizó que 350 millones
de pesos provienen de la negociación realizada en estos días con los bancos que
administran los títulos de deuda y explicó que se logró disminuir el monto de
las retenciones, al pasar el total afectado de participaciones federales de
80.49 a 64.39 por ciento.
“Abundó que del
‘complemento’ de 236 millones de pesos, corresponde a la recaudación estatal,
entre participaciones de gasolina y diésel, Fondo de Contribuyentes Pequeños e
Intermedios e Impuesto Sobre la Renta Participable.
“Enfatizó que la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estuvo al tanto de las negociaciones y
subrayó que no aportó recurso adicional alguno”.
Día crucial para Flavino
Ríos. Lo único que le faltaba era ser perseguido por una turba y le ocurrió.
Es gobernador espurio,
ilegal e ilegítimo. Lo echan del palacio de gobierno. Lo echan de Casa
Veracruz. Lo exhiben desviando las partidas federales. Proporcionó el
helicóptero de gobierno en el que escapó Javier Duarte, su antecesor, acusado
de malversar miles de millones, evadir al fisco, lavar dinero, robarse los
dineros de Veracruz.
Y ahora, entre gritos e
insultos, palos en mano, la ira desbordada, lo persiguen, so pena de ser
linchado, y lo hacen correr.
Ya entró a la historia.
Archivo muerto
Victoria a medias, la de
Miguel Ángel Yunes Linares. Decía que no habría entrega-recepción hasta que el
gobierno duartista liquidara su deuda de corto plazo, el pago a proveedores y a
constructores, a pensionados y maestros, a todo el que se le debe algo. Rechazaba
Miyuli recibir así el gobierno de Veracruz y suspendió la entrega-recepción.
Atizaba el fuego Yunes azul, exigiendo acciones penales contra Javier Duarte y
sus 40 ladrones, mientras la parálisis financiera, la retención de partidas
federales, el desvío de recursos que eran de los municipios, llevó a la toma
del palacio de gobierno y luego la toma de Casa Veracruz a manos de 51 alcaldes
del PAN y PRD. Políticamente, hizo arder el estado. Y lanzó una señal: la
crisis de Veracruz terminaría por arrastrar a otras entidades y al gobierno
federal. Este viernes 11 inicia la entrega-recepción, sin reconocer como suya
la deuda de corto plazo, que no se sabe cómo la saldará Flavino Ríos, el gober
espurio, en los 19 días que le restan a su microgestión y que el 1 de diciembre
se irá quizá para enfrentar un conflicto penal… Poderoso e impune, Arturo
Bermúdez Zurita era el zar del levantón policíaco. Hoy pide amparo para evitar
su detención. En sus días de secretario de Seguridad Pública, su gente se llevó
al cantante Gibrán y lo mató; su gente levantó a los cinco jóvenes de Playa
Vicente a su paso por Tierra Blanca, los entregó al crimen organizado y
presumiblemente el desenlace fue fatal; su gente medio mató a ocho
universitarios, reprimió maestros, hostigó e intimidó al fotoperiodista Rubén
Espinosa Becerril, de Proceso y AVC, hasta enviarlo al exilio, en la Ciudad de
México, donde semanas después fue ejecutado. Bermúdez, el falso general, se
enriqueció gracias a la violencia e inseguridad pues su negocio fue la
seguridad privada, incluso pirateando contratos que antes tenía el Instituto de
la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial (IPAX). Bermúdez, con su familia,
posee casi una veintena de casas en Woodlands, Texas, por lo que está la mira
de la Procuraduría General de la República. Hoy tramita un amparo para evitar
su detención y, obvio, para saber qué áreas del aparato de justicia van por él…
Política de aldea, la de Coatzacoalcos. Con memes se promueven para la
alcaldía, lanzándose lodo, denostando al rival, exhibiendo debilidades y
flaquezas, provocando el escarnio de la sociedad. Ventilan amoríos y
corruptelas, viajes y fortuna, viejas y viejos. Que si Jesús Moreno y la chica
de Allende, que si Víctor Rodríguez y su harem, que si Mónica Robles y su fanatismo
pejista, vestida en color Morena. Es la vitrina del marcelismo. Otros sitios
son para proyectar a la caballada, que por ahora es famélica. No hay rasgos de
ideología, ni discurso que emocione, ni compromiso social. De aldea la política
que distingue a Coatzacoalcos… Otra chica levantada en Boca del Río, y es
universitaria. Se trata de Sarai Reyes Campos, alumna de la Universidad
Veracruzana, en la zona conurbada, quien a eso de las 7 de la mañana del jueves
10, mientras se hallaba acompañada de su mamá, fue abordada por varios sujetos
armados, subida a un vehículo Chevy color gris y llevada con rumbo desconocido.
Su madre se halla en buen estado de salud pero de Sarai Reyes no se sabe nada.
Ahí, en la conturbación Veracruz-Boca del Río, fue levantada Génesis Urrutia,
estudiante de Comunicación, y la asesinaron; ahí fue levantada Columba Campillo
y horas después su cuerpo apareció en un terreno baldío. Ahora es Sarai Reyes y
ojalá vuelva con vida…
