* Para
el sismo de Juchitán, los memes * Para
el sismo del DF, el respeto * Hasta ahí
hay desigualdad * Urzúa en otra empresa
de Abreu * ¿Será proveedora del
gobierno? * CAEV: el negocio de la renta
de maquinaria * Pluviales: juez federal
atropella la ley * Clama el jet-set
porque el H sea liberado
Mussio Cárdenas
Arellano |
22 septiembre de
2017
Tribuna Libre.- Un sismo, el de Juchitán y el sur, motivó
burlas y memes que agravian, hurgando en la herida del que ha sido tocado por
la muerte. Otro sismo, el de la Ciudad de México, también duele y ahí sí hay
que compartir la tragedia.
Duermen en la calles los del istmo, a los que
golpeó el terremoto del 7 de septiembre, la noche en que se cimbraron los pisos
y los techos, cuarteando paredes y desplomando centenares de viviendas hasta
dejar sin nada a sus moradores.
Tres minutos y todo acabó. Llegó la tragedia
con su 8.2 en la escala de Richter y la certeza de haber perdido todo. Se
esfumaron los sueños, y los planes, y la esperanza, diluido el futuro en un
instante cuando el patrimonio personal, la herencia o aquello por lo que tanto
se luchó, terminó a ras de tierra.
Son imágenes que desgarran: el hombre que es
visto a través del boquete de lo que fue la pared de su hogar; la anciana que
mira con tristeza lo poco que quedó en pie; el joven que mueve piedras y más
piedras tratando de hallar algo entre los escombros.
Aquel 7 de septiembre, casi a la medianoche,
se sacudió el sur. Pijijiapan, en Chiapas, fue el epicentro, y golpeó a Tonalá
y Cintalapa. Provocó muerte y desolación. Alcanzó a Tabasco con su cuota de
daños, clínicas ladeadas, paredes con fisuras y las imágenes de plafones que se
mueven y se azotan, el personal médico, doctoras y enfermeras que rezan y
lloran, que lloran y gritan, que gritan y llaman a recobrar la calma. “Ya pasó,
ya pasó”, se dicen unas otras en un video cuando todas saben que el efecto del
sismo no pasa aún. Y siguen llorando.
Al caos y el dolor le dedican los medios,
desde aquella noche del 7 de septiembre, el tiempo que amerita un siniestro de
tal dimensión. No más.
Hay tiempo para Juchitán, y para todo aquel
sitio donde se registran daños, mientras sea en el horario convencional de los
espacios noticiosos. Para ellos, para las víctimas, la crónica de Loret de
Mola, las notas de Denise, los reportajes de Alatorre y el equipo de TV Azteca.
A ellos, tiempo y más tiempo de noticias en Milenio, Excélsior, Imagen.
Pero todo en el horario de los notis.
Le dan planas El Universal, Excélsior, La
Jornada, Milenio impreso, la portada de Proceso, que son generosos al describir
la tragedia e invocar que hablen los deudos, los desposeídos que hoy están peor
que siempre.
Y luego lo repudiable.
Irrumpen en escena los descastados que se
gozan en el luto de los que han perdido todo. Son los imbéciles que producen
memes y otros imbéciles que los comparten y hacen mofa del luto y la tristeza.
A la tragedia se le trata mal y se le
trivializa en las redes sociales. Sirve el dolor para la burla y el escarnio,
para reír cuando los deudos aún llevan a sus muertos en hombros y los entregan
a la tierra en que habrán de morar por siempre.
Son los memes una expresión de infames cuando
el tema es el dolor ajeno, cuando lo inexplicable se torna en realidad, cuando
tres minutos de ajetreo, de pisos que crujen y techos que caen, diezman
familias y provocan una herida tan profunda que no habrá de cerrar jamás.
A Juchitán no le dedican horas y horas de
transmisión. Juchitán no tiene a la niña Frida Sofía —supuestamente ese es su
nombre— bajo los escombros pero aún viva. Juchitán no es la capital del
imperio. Juchitán es sólo un pueblo de Oaxaca. Juchitán es tierra de rebeldes
que desafían al poder.
Si el sur fuera el norte.
19 de septiembre. Este día es único. Un
sismo, hace 32 años, impactó a la Ciudad de México y lo marcó para siempre. Se
le categorizó con 8.1 grados en la escala de Richter. Aquel sismo es recordado
con la bandera a media asta en el Zócalo de la capital, con una guardia
encabezaba por el presidente Enrique Peña Nieto, por la seriedad que se refleja
en los rostros, en las alertas sísmicas y el toque de silencio que sintetiza el
duelo. Y tras los simulacros viene el nuevo temblor.
Otra vez es la capital del imperio. Y otra
vez un sismo la golpea, ahora con 7.2 grados Richter. Sólo en la delegación
Benito Juárez hay entre 42 y 45 edificios derrumbados, riesgo de que 32 más se
desplomen, 21 con daños en su estructura, según el reporte del delegado Christian
von Roerich, titular de la delegación a Proceso.
Una franja del DF sufre el mayor impacto. Va
de la Condesa a Xochimilco. Toca la Roma, la Doctores, la Del Valle y la
Narvarte Poniente y Oriente —mis rumbos— Portales, Santa Cruz Atoyac, Plaza
Universidad, Mixcoac, Miravalle, la Plaza de Toros México, el Estadio Azul,
Parque Hundido, Ermita, Nativitas con su legendaria iglesia que fundó Hernán
Cortés, Coyoacán y sus Viveros, Taxqueña, Coapa.
Dice Von Roerich Proceso:
“95% de las estructuras que se vinieron abajo
eran edificios viejos, construidos desde antes de 1985”.
Van fluyendo las cifras y eso se pone peor. A
la medianoche del miércoles 20 —reporte de Sky Alert— iban 225 muertos, 94 en
el DF, 71 en Morelos, 43 en Puebla, uno en el Estado de México, cuatro en
Guerrero y uno en Oaxaca.
Televisa dedica horas a la tragedia, al
rescate de víctimas, la difusión de listas de heridos y fallecidos, a los
albergues instalados por el gobierno de la Ciudad de México, a la ayuda que
controla y opera el Ejército Mexicano para evitar que actos de rapiña o lucro
político o personal.
Televisa hace del caso Frida Sofía un punto
de encuentro mediático. Cada paso, cada voz, cada decisión pasa por las fibras
ópticas de la televisora de los Azcárraga.
Y no está mal. La pequeña, llámese como se
llame, yace atrapada entre los escombros del Colegio Rébsamen. Y con ella,
presuntamente otros cinco menores que aún estarían con vida.
Y Televisa centra todo ahí como no lo hizo
con Juchitán.
Si el sur fuera el norte.
El show sigue. Con poco que informar, la
reportera describe cómo el puño en alto es señal que todos deben callar. Sea
para escuchar la voz de las víctimas, para darles instrucciones, para
comunicarse los topos que se escurren entre los escombros con los que se hallan
afuera de la estructura desplomada, la reportera debe guardar silencio.
Y se callan también los del estudio de
televisión, a miles de metros de distancia, lo que se asemeja a un sketch.
En la pantalla de televisor se observa un
reloj que da cuenta de las horas y minutos que dura el rescate de Frida Sofía.
Que si apuntalan la estructura con colines, que si se desplaza la estructura y
amenaza con colapsar, que si la maestra ya murió, que si la niña ya está
liberada, que si fue falsa alarma y todo sigue igual. Qué insensatez.
De este sismo no hay que hacer memes,
reclaman en las redes. Y está bien. A esta y cualquier otra tragedia se les
debe respeto. Sí, el respeto que no se guardó por los muertos de Juchitán.
Merecen respeto todos, los del sur y los del
norte, o los del centro; los de Juchitán y Unión Hidalgo, los de Ixtaltepec.
También los de Chiapas y Tabasco. Los de Puebla, Morelos y el Estado de México.
Y los de la ciudad de México.
Merecen respeto todos, los que se quedaron al
aire, sin hogar, los que sólo ven sus paredes cuarteadas, inhabitables las que
fueron sus viviendas.
Merecen horas y horas de transmisión todos,
los de Juchitán y los del DF, todos porque la vida vale lo mismo en la
provincia que en la capital.
Ojalá que algún día el sur fuera como el
norte.
O que al norte lo trataran como al sur.
Archivo muerto
Otra de Jorge Urzúa. También es comisario de
una segunda sociedad mercantil, la Abreu-Moreno. Parlotea el subdirector
Comercial de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento —CAEV Coatzacoalcos—
que ni idea tiene de las S.A. de su jefe Rafael Abreu, como aquí se reveló en
la entrega de ayer, y así trata de convencer que la liga indisoluble no existe.
Pues en esta y en la de Foro Coatza Comunicaciones es comisario. ¿Qué dirá
Fabiola Dávila, dueña de portal foro Coatza? Van los datos de Abreu-Moreno:
escritura 54,202, bajo la fe del notario Pablo Salas Liaño, de fecha 8 de
agosto de 2017, con un objeto social específico y visionario: compra, venta,
importación, exportación, distribución de productos de nanotecnología,
productos relacionados con la salud, equipos y productos para la esterilización
y protección de la salud (¿acaso proveedores del sector salud en el gobierno
yunista?); compra, venta, diseño, mantenimiento, instalación de todo tipo de
materiales para toda clase de construcciones, obras civiles, edificaciones,
estructuras de concreto, remodelaciones, construcciones eléctricas,
urbanización, terracerías, alcantarillado, puentes, acotamientos, PVC, pavimentaciones
hidráulicas y asfálticas, etecé, etecé y etecé. En otra parte de la escritura
se cita un rubro que a Jorge Urzúa le viene bien: renta de equipos y maquinaria
industrial. Ahí se pinta solo el aún subdirector Comercial de la CAEV Coatza.
Es la renta de maquinaria un filón de oro. Renta de Vactors, renta de autos,
renta de retroexcavadoras, y gran parte de lo que CAEV adquiere se compra en
Monterrey, Nuevo León, la patria real de Jorge Urzúa. Mister ten percent es el
rey como en su momento lo fue Tony Macías, el suegro incómodo, conocido en CAEV
como Tony Mesías o el Comandante Zeus. Que no lo sepa Morena porque capaz que
activa el caso Yúnete… Juez a modo, Juan José Contreras Madero, heredero de las
glorias de Pedro Antonio Rodríguez en el Juzgado 14 de Distrito, que ampara al
ayuntamiento de Coatzacoalcos y le facilita el pago a la empresa Pluvial del
Golfo —Pluviales— no en dinero sino con un terreno municipal. Deja sin efecto
la multa aplicada al ayuntamiento joaquinista por desacato y consiente que el
pago de la construcción de la última etapa del malecón costero, donde hubo
rescisión unilateral de contrato sin notificación en los tiempos en que
desgobernaba Coatzacoalcos Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta
madre”—, se haga en especie. ¿De dónde se habrá chutado semejante chicana legal
el flamante juez federal, si en el contrato de obra no se incluye el pago en
especie? Contreras Madero justifica su desfase legal aduciendo que con el sólo
hecho de que el alcalde Caballero y su pandilla de regidores hayan ofrecido
pagar con terrenos municipales acreditan su disposición a liquidar el adeudo. O
sea, cualquier proveedor, prestador de servicios o constructor se encuentra en
riesgo de que no les paguen con dinero sino en especie. Obvio, el conflicto
legal se traslada a un tribunal de alzada, con su consabida queja contra el
juez Contreras, y así le hereda Joaquín Caballero otra bomba de tiempo —aparte
de la de los pozos de agua con sobreprecio y sin funcionar— a su sucesor, el
alcalde de Morena, Víctor Manuel Carranza Rosaldo, el edil de las tres mujeres…
Le sobran fans al H y lo quieren ver libre. Aclaman al Comandante H, alias
Hernán Martínez Zavaleta, los miembros del jet-set que bebían con él,
empresarios duchos en el lavado, la casta política que llegó a tener enlaces de
prensa que acudían a las encerronas del crimen organizado. Deslizan que el H ya
está libre y que pronto se le verá en el Golden Bull, el gym que funciona en el
edificio Chagra. En la SEIDO responden que no hay tal…
