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Pancho Colorado, personaje clave * Los
narcos y el estudio de la Universidad de Texas
* Cuatro bajas en la banda del H *
Los que el juez Reyes soltó * Agandalle
en el Congreso * El espurio y sus
cómplices * Yunes reestructura la deuda * Olmeca TV cambia de casa * Carlos y Nathaly, sólo un susto
Mussio
Cárdenas Arellano
| 11 noviembre de 2017
Tribuna Libre.- A lomo de caballo, Fidel grabó su imagen junto
a Pancho Colorado, el empresario de inmensa figura, el que lavando dinero para
los Zetas terminó en prisión, el de los contratos del fidelismo y las tierras
en Coatzacoalcos, el del soborno en campaña con el que el crimen organizado
entró a Veracruz.
Y Fidel cuenta que nada es ilegal.
Aquel día, en la célebre cabalgata de
Ozuluama, un click y ya. Fidel Herrera fundía su historia a la del
narcoempresario que lo mismo le trabaja a Pemex que al gobierno de Veracruz y
al de Coahuila, o adquiere caballos cuarto de milla en EU, obligado —se
justifica— por la banda de Los Zetas.
Aquella fotografía persigue a Fidel y lo
incrimina. Y hay huella en otras operaciones de rastro público: obras,
servicios, pagos millonarios y compra de predios a costo ínfimo en el sur. Así
de generoso fue el ex gobernador.
Su amigo, Francisco Antonio Colorado Cessa,
dueño de ADT Petroservicios, el que purga 20 años en la cárcel de Bastrop,
Texas, por la compra de caballos para el grupo criminal, el que llegó a pagar
dos millones de dólares por un par de equinos, el que en conversaciones
telefónicas con su hijo instruye a llevarle “hieleras” al senador Héctor Yunes
Landa, es citado una decena de veces en el informe de la Clínica de Derechos
Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas.
Ahí detona, una vez más, la relación
Fidel-Zetas, los 12 millones en campaña que luego se tradujeron en la entrega
de Veracruz a la banda criminal, el santuario Zeta, tierra sin ley donde la
impunidad del crimen organizado permeó en el aparato judicial.
Toca el informe el nexo de los Zetas con los
hermanos Moreira, Humberto y Rubén, uno ex gobernador y otro gobernador de
Coahuila, y con Fidel Herrera y Javier Duarte, ex gobernadores de Veracruz.
Son las voces de zetas bajo condena y zetas
convertidos en testigos protegidos, que terminaron colaborando con el gobierno
de Estados Unidos. Sus testimonios se alojan en expedientes de juicios contra
la banda criminal, y en ellos la protección oficial comprada, el soborno en
campaña, el lavado de dinero en el que Pancho Colorado fue clave.
“Entre el 2013 y el 2016 —define el informe—,
integrantes del cártel de Los Zetas fueron juzgados en tribunales en Austin,
San Antonio y Del Río, Texas, por asesinato, conspiración para importar drogas
y armas y lavado de dinero. Estos juicios dieron a conocer nueva información y
corroboraron información que ya había sido documentada sobre las operaciones de
Los Zetas y abusos a derechos humanos cometidos por el cártel”.
Y ahí el caso Veracruz.
Y ahí Pancho Colorado, al que Fidel Herrera
le prodigó contratos en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca
del gobierno de Veracruz. Fueron 22 contratos con un monto de 20 millones 554
mil pesos para la perforación de pozos para uso agrícola.
Y su ADT Petroservicios, en cuyos cuadros
directivos se mueve Francisco Silva Ramos, el representante legal, hermano del
ex vocero de Javier Duarte, hoy diputado federal, Alberto Silva, alias “El
Cisne” o “El Pato de Tuxpan”.
Refiere el informe de la Clínica de Derechos
Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas que es la voz de
zetas y testigos. Aquí algunos fragmentos:
“Una de estas compañías, ADT Petroservicios,
fue un activo importante en las operaciones de lavado de dinero de Los Zetas.
Francisco Colorado Cessa, el acusado en los Juicios de Austin, fundó la
compañía.
“Ese mismo año, Los Zetas comenzaron a
expandir su influencia en la esfera política. “Efraín Torres, uno de los
fundadores de Los Zetas, proporcionó grandes cantidades de dinero a un
candidato a la gubernatura del Estado de Veracruz. Según la declaración bajo
protesta de un agente del FBI, este candidato fue Fidel Herrera, quien ocupó el
cargo de gobernador de Veracruz del 2004 al 2010. Durante los Juicios de
Austin, varios testigos también mencionaron pagos a la campaña electoral de
Fidel Herrera en el 2004”.
Efraín Torres, alias Z-14, murió en un
enfrentamiento en Villarín, a kilómetros del puerto de Veracruz, en una carrera
de caballos que congregó a políticos fidelistas, empresarios y narcos.
Prosigue el informe:
“Según las declaraciones de Hinojosa (José
Carlos, ex contador del Cártel del Golfo antes de la escisión de su brazo
armado, Los Zetas), además de estos pequeños negocios, Los Zetas, a través de
Francisco Colorado Cesa y su compañía, ADT Petroservicios, también llevaron a
cabo operaciones de lavado de dinero a una mucha mayor escala.
“Esta empresa es especialmente importante por
sus supuestas transacciones con el Estado, particularmente con gobernadores.
Como se abundará con mayor detalle más adelante, los testigos declararon que
Los Zetas pagaron grandes cantidades de dinero a candidatos durante sus
campañas para gobernador. Había un entendimiento entre el cártel y los
candidatos que si ganaban las elecciones, una vez en el poder, los candidatos
usarían su influencia para que se asignaran contratos federales relacionados
con proyectos de limpieza de PEMEX a ADT Petroservicios. Gracias al
financiamiento intensivo de Los Zetas y a los contratos públicos que se le asignaron,
ADT Petroservicios creció y se expandió hasta, eventualmente, convertirse en
una de las piezas clave para las operaciones de lavado de dinero del cártel”.
Cita el informe a José Guillermo Herrera,
funcionario duartista:
“José Guillermo Herrera Mendoza, un político
del estado de Veracruz, fue implicado en el secuestro y extorsión de Alfonso
del Rayo, un empresario de bienes raíces de Veracruz. Herrera Mendoza era el
Subsecretario de Turismo para el estado de Veracruz durante esta conspiración
la cual empezó en diciembre del 2010. A principios de diciembre, del Rayo fue
secuestrado, privado de su libertad y torturado por Los Zetas durante 9 días.
Los Zetas le exigían que pagara $50 millones de pesos a cambio de su libertad.
Sin embargo, del Rayo fue liberado sin pagar el rescate después de que Herrera
Mendoza intercedió por él ante Carlos Nayen, quien lavaba dinero para Los
Zetas. Después de ser liberado, del Rayo fue obligado a comprar un caballo de
carreras para regresarle el favor que Nayen le había hecho a Herrera Mendoza”.
José Guillermo Herrera fue subsecretario de
Turismo y más tarde secretario de Comunicaciones, una de las áreas donde
corrieron más recursos federal durante el gobierno duartista.
Y refiere el caso del crimen de una contadora
en casa de Javier Duarte, de la que no se aporta el nombre:
“Uribe (Mauricio) describió una reunión que
él tuvo con Lazcano (Heriberto, el máximo líder zeta, muerto en un operativo),
Cien, Daniel Menera y una contadora en una casa que le pertenecía a Javier
Duarte, el gobernador de Veracruz del 2010 al 2016. Según Uribe, Lazcano mató a
la contadora después de esta reunión justo en el jardín de esta casa.
“En otra ocasión, Efraín Torres, un líder de
Los Zetas, le dio $12 millones de dólares a Colorado Cessa para apoyar la
campaña electoral de Fidel Herrera para gobernador de Veracruz en el 2004”.
Pancho Colorado sería propietario de parte de
la reserva territorial de Coatzacoalcos, vendida a precio de ganga, luego
reintegrada al gobierno de Veracruz en una maniobra fraudulenta, evitando el
embargo, buscando Fidel ocultar esa liga. Fallido intento, las escrituras lo
hunden.
Refuta Fidel como aquel que se cree aún con
capacidad de engañar. Dice que los que hablan, los que acusan, son criminales y
nada más.
Pancho Colorado, su amigo, es algo más. Fue
contratista de su gobierno, amigo de Javier Duarte, amigo de fidelistas y
duartistas, señalado de ser el canal con el que los Zetas financiaron las
campañas del PRI en 2004 y 2010.
A partir de ahí, el crimen organizado hizo
suyo a Veracruz.
Lo que siguió fue la violencia, el santuario
de los Zetas, el fidelismo y el duartismo otorgando impunidad a la banda
criminal, sus policías coludidas, su aparato judicial entre la espada y la
espada, su prensa amordazada sin poder decir que Veracruz quedó en poder de los
zetas.
A lomo de caballo, Fidel grabó su imagen
junto a Pancho Colorado. Un click y ya. Hoy uno en el deslinde y el otro en
prisión. Y a la luz el soborno de campaña, las obras y los contratos, las
tierras en Coatza, el trasiego sin freno, la violencia y el baño de sangre, el
Veracruz donde el miedo manda.
A lomo de caballo se coludieron.
Archivo muerto
Cuatro bajas más a la pandilla del H. Dos de
ellas, Abigail Roxana Sagrero Wilson y Dana Paula Sánchez Sagrero, fueron
ejecutadas simultáneamente, el viernes 3, en la colonia Benito Juárez Norte, un
sector violento de Coatzacoalcos donde se tejen historia de muerte y sangre.
Dentro del bar La Changada quedó el cuerpo de Dana Paula; su madre, en el
exterior, sobre la banqueta. Ambas fueron detenidas el 8 de agosto en una
redada de fuerzas federales y del estado contra la banda de secuestradores a la
que pertenecían, vinculadas con Hernán Martínez Zavaleta, el H o Comandante H,
líder zeta en el sur de Veracruz, también preso. Ese viernes 3 fueron hallados
dos embolsados. Según el reportero Rafael León Segovia, se trata de José
Alberto Ramón Elvira y un sujeto apodado “La Jaiba”, integrantes de la misma
banda. A Abigail Rosana y Dana Paula, junto con Zeferino Almendra Delgado, los
había dejado libres el juez Rubén Reyes Rodríguez con una fianza. Se les
imputaba posesión de droga y de arma de fuego. Zeferino, alias “El Sicario”,
fue ejecutado 20 minutos después de abandonar el reclusorio Duport Ostión.
Gracias al juez Reyes, el H perdió a tres de su célula dedicada al secuestro,
tres de los cuatro que hoy ya no circulan. ¡Qué juez!… Agandalle vil en el
Congreso estatal entre PRI, PAN, PRD y hasta los legisladores duartistas que
cuando el yunismo los requiere muestran que lo suyo, lo suyo, es violar la ley.
Primero fue la Junta de Coordinación Política, que en justicia correspondía a
Morena por ser segunda fuerza en el Congreso, y que con maniobras y tretas, la
jugada de Sergio Hernández, el coordinador panista, para entronizarse, le fue
negada. Jalaron de todo los panistas, a sus acérrimos rivales del duartismo, a
priistas, a uno verde y a uno de Morena, Sebastián Reyes Arellano, para que la
pandilla creciera en número. Así, alegando que ya tenían mayoría, el yunismo asestó
el golpe. Eran los días en que PRI y Juntos por Veracruz, la minifracción
parlamentaria de priistas disfrazados, alegaban que el orden legal se había
quebrantado y que a Morena le correspondía presidir la Jucopo. Se fueron, pues,
a los tribunales, que es territorio de la mafia en el poder. Hoy el conflicto
es por la mesa directiva del Congreso. Y hoy la treta la consuman la pandilla
PRI-PAN-PRD-Juntos por Veracruz, marginando de nuevo a Morena. Por algo Sergio
Hernández, alias Sergio el Bailador, o Sergio el Bebedor, como se le conoce a
partir de aquel explosivo reclamo de la diputada panista Cinthya Lobato
Calderón, consignado en un audio, se ganó el mote de espurio. Sea legal o no,
el despojo es inmoral. Así se construye el camino al fracaso, el repudio
social. Si por acuerdo de inicio de Congreso, Morena debía ocupar la
presidencia de la Junta de Coordinación Política, mínimo se le dio respetar.
Más atraco, menos votos en 2018… Mal día para el duartismo. Logra el gober
Yunes la reestructuración de la descomunal deuda que heredara Javier Duarte. Se
alarga el plazo de pago y disminuye el pago de intereses. A la convocatoria
lanzada por Miguel Ángel Yunes Linares
respondieron 13 bancos; 10 avanzaron en el proceso; 8 presentaron propuestas;
ofrecieron 60 mil millones de pesos cuando sólo se requerían 38 mil millones,
que es la cifra renegociada. En 2018 disminuirá en 2 mil millones de pesos el
pago de intereses. Para fin del gobierno de Miyuli las finanzas estarán
estables. Por ahí la libró. Queda pendiente el tema de la violencia, el festín
de sangre, las ejecuciones y secuestros. Ahí, la respuesta pasa por el golpe a
las estructuras financieras de los cárteles y la acción legal contra dos entes
clave: los capos y sus cómplices en el poder, lo que le toca a Fidel Herrera y
a Javier Duarte, y a sus respectivas pandillas… Leydi Susana Castillo Montero
dejó el área comercial de la Gerencia de Contratos y Servicios del Padrón de
Usuarios de CAEV. Era el brazo derecho de Félix López Ramón, subdirector Comercial.
Era quien resolvía todo. Era los ojos y los oídos del ex titular, Rafael Abreu.
A su cargo llega —regresa— Rosa Alicia García Bielma, separada de esa función
cuando se instaló en CAEV el yunismo, bajo el señalamiento de “habérsele
detectado pasivos del flujo de efectivo”. O sea, que la cuentas no cuadraban.
Se ve, pues, que las infanterías de Tony Macías, el Comandante Tony, están de
regreso. Y Yunes azul ni en cuenta… Olmeca TV con todo el dineral que acumula,
cambia de casa y deja a parte de su equipo humano sin empleo. Abandonó las
instalaciones de Galena, la vieja planta de agua de Marco Antonio Anaya Huerta,
y se fue a Notisur, el rotativo de la colonia Guadalupe Victoria. Con Anaya
hubo encontronazo por el tema financiero, un pasivo fiscal inmenso, negocios en
las sombras y diferencias irreconciliables con sus “socios”. De ahí que Olmeca
TV se mudara. A los empleados que despidió aún no les da lo justo y de ahí las
quejas, protestas y una que otra demanda laboral… Fuera del susto, todo está
bien. Carlos y Nathaly sufrieron aparatoso accidente hará tres semanas. Ocurrió
cerca del Teatro de la Ciudad, tarde, muy tarde. Del vehículo, pérdida total.
De ellos, ni un rasguño, sólo la autopromesa de cuidar su vida. Y no tomar la
curva a tanta velocidad…
