Ciudad de México. | 04 mayo de 2018
Tribuna Libre.- Juárez, nuevo dirigente nacional del
tricolor, es uno de los priistas con más fuerza en su estado, donde en su
gestión impulsó el desarrollo inmobiliario pero también enfrentó polémicas.
René Juárez Cisneros, quien este miércoles
asumió como nuevo dirigente nacional del PRI, es uno de los políticos con más
fuerza en Guerrero, estado donde nació el 8 de junio de 1956 y del que fue
gobernador entre 1999 y 2005.
Dentro del priismo local, encabeza uno de los
tres bloques del partido, el de los renejuaristas, y se reparte posiciones con
los otros dos: el liderado por el exalcalde de Acapulco Manuel Añorve —cercano
al exdirigente partidista Manlio Fabio Beltrones— y el del actual gobernador,
Héctor Astudillo.
Economista, exlegislador federal y
exfuncionario público, ahora encara el reto de llevar las riendas del
Revolucionario Institucional en lo que resta de la actual contienda electoral,
en la que su candidato presidencial, José Antonio Meade, está atorado en el
tercer lugar de las preferencias.
¿Cómo
empezó su carrera política?
El nuevo dirigente estudió Economía en la
Universidad Autónoma de Guerrero. Desde entonces, se incorporó a las filas
juveniles del PRI.
Tiempo después, su carrera empezó a despegar
cuando lo cobijó José Francisco Ruiz Massieu y, en 1989, logró el respaldo del
partido para competir por la presidencia municipal de Acapulco, cargo que ocupó
de 1990 a 1993.
En el periodo de Ruiz Massieu como gobernador
(1987-1994), este lo nombró secretario de Planeación y Presupuesto estatal.
Ruiz Massieu, asesinado en 1994, es padre de la actual secretaria general del
PRI, Claudia Ruiz Massieu.
Con el gobierno de Rubén Figueroa Alcocer
(1993-1996), Juárez fue secretario de Planeación, Presupuesto y Desarrollo
Urbano, y más tarde, para las elecciones de 1999, el tricolor lo eligió como su
candidato a gobernador.
En aquellos comicios, Juárez ganó el Poder
Ejecutivo estatal en una contienda en la que derrotó al entonces perredista
Félix Salgado Macedonio, quien ahora forma parte de la campaña de Morena en Guerrero.
¿Qué
claroscuros tuvo en su gobierno?
En su mandato, Juárez impulsó el desarrollo
inmobiliario, en particular en la conocida Zona Diamante del puerto de
Acapulco. Sin embargo, también enfrentó problemas y tuvo que encarar diversas
polémicas.
Una de esas problemáticas fueron los
constantes conflictos ejidales que frenaron proyectos de infraestructura, como
el de la hidroeléctrica La Parota, en el área rural de Acapulco, el cual hasta
ahora no ha podido concretarse.
Otro problema fue el de la inseguridad,
aunque durante sus años esta no alcanzó los niveles de tiempos posteriores. Por
ejemplo, la cifra de denuncias por homicidio doloso en su primer año de
gobierno (1999) fue de 1,242, y la del último (2005), de 755. En cambio, 2017
cerró con un total de 2,318 homicidios intencionales.
En cuanto a las polémicas, Juárez ‘hizo
ruido’ por declaraciones como decir que “Guerrero no es Disneylandia” —tras ser
cuestionado sobre las complicaciones de gobernar la entidad—, así como por
algunas de sus acciones.
Un caso que atrajo los reflectores ocurrió en
abril de 2003, cuando la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente
(Profepa) emitió un reporte que señaló que las playas de Acapulco estaban entre
las más contaminadas por bacterias fecales.
El enojo de Juárez llegó al grado de que,
días después de que se dio a conocer esa información, acudió con miembros de su
gabinete a la playa de Tlacopanocha y se metió a nadar ahí, con tal de
demostrar que el agua estaba libre de contaminación.
¿Cómo acabó su gobierno?
El cierre del mandato de Juárez estuvo
eclipsado por la derrota de su partido en la elección de 2005. Ese año, el PRI
perdió el Poder Ejecutivo de Guerrero en una contienda frente al candidato del
PRD, Zeferino Torreblanca.
Para 2011, la situación se repitió y el PRD
refrendó su control del estado con Ángel Aguirre —exmilitante tricolor— como su
abanderado.
Ese periodo de mandatos perredistas
representaron los peores años del PRI en Guerrero, pero luego de 2014 y la
desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, se abrió la puerta a que los
priistas volvieran al poder en 2015.
Durante esa contienda, los renejuaristas y
los añorvistas cerraron filas con el grupo de Héctor Astudillo, quien terminó
ganando la elección.
En tanto, a nivel nacional, Juárez mantuvo
una carrera política que se dividió entre el Senado y la Secretaría de
Gobernación (Segob), donde en octubre de 2016 fue nombrado subsecretario de
Gobierno. Ahí permaneció hasta enero pasado, cuando renunció al cargo tras la
salida del secretario Miguel Ángel Osorio Chong.
Durante las últimas semanas, fue incorporado
a la campaña de Meade como coordinador regional. Y ahora, Juárez enfrenta el
reto de liderar al priismo nacional.
