*Los
Carteles se pelean Veracruz: Junio, el mes con más asesinatos en casi 2 años
*La
Fiscalía, tampoco quiere pagar sus deudas
*Hipólito
Rodríguez, un alcalde con muy mala imagen
Tribuna Libre.- Los carteles se pelean Veracruz, con fuerza.
Riegan cadáveres por todo el estado, todos
los días.
En junio lo hicieron a un ritmo fuerte, sin
que nadie los detuviera: ni las fuerzas armadas, ni la fiscalía del estado.
Convirtieron a junio en uno de los meses con
más muertes violentas de los últimos 2 años en Veracruz
Matan con total impunidad.
Los carteles se pelean la permanencia en el
estado: Esa es la explicación porque aparecen tantos muertos de forma violenta
cada día.
Fueron casi 6 por día, en promedio, durante
junio de 2019.
Fueron 174 muertes violentas las registradas
por la Fiscalía General del Estado de Veracruz, según apuntó el titular de la
dependencia, Jorge Winckler Ortiz, en una conferencia de prensa el 2 de julio.
Ese es el número que ya reportó al
Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, para las
estadísticas oficiales.
Aparecerán como “homicidio doloso”.
Durante todo el gobierno de Cuitláhuac García
no se había llegado a tantos muertos violentos en un mes.
La cifra más alta fueron 129, en marzo de
éste año.
Durante todo el 2018 nunca se llegó a éste
conteo en algún mes.
La cifra mayor anotada fue de 151, en marzo.
En 2017, en cambio, octubre fue el mes en el
que se contaron 176 homicidios dolosos.
Tuvieron que pasar casi dos años para estar a
punto de igualar la cifra.
La eliminación del contario, es el camino que
siguen los grupos delincuenciales para apoderarse de Veracruz.
La muerte que riegan por todo el territorio,
nadie la detiene.
Los místicos nos dicen que hacen su trabajo
para contener la violencia, pero la misma sigue.
174 homicidios dolosos, el segundo número más
alto desde que se llevan estos registros, en 2015.
Los terrenales no vemos que la paz llegue.
LA FISCALÍA, TAMPOCO QUIERE PAGAR SUS DEUDAS.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz tiene diversos adeudos con varios
proveedores y en algunos casos se niega a cubrir los pendientes.
En el caso de la Fiscalía el problema además
de económico es imagen, porque es la institución encargada de que se haga
justicia.
Por eso, ¿qué confianza se puede tener en la
institución encargada de la procuración de justicia y en sus representantes que
se niegan a pagar sus deudas?.
Uno de lo casos es Torres del Golfo, empresa
a a que no le quieren pagar 4 millones 438 mil 26 pesos de consumibles de
computo.
Claudia Melo Espinosa, refiere que Torres del
Golfo está conformada principalmente de
pequeñas empresarias mujeres. Hace ya casi tres años, en junio de 2016
participaron en una licitación pública de consumibles de cómputo convocada por
la Fiscalía, “y en ese momento nos sentíamos muy orgullosas y privilegiadas por
haber logrado registrarnos como proveedores de esa dependencia, ya que piden un
sin fin de documentos”.
Han sido meses de angustia por la falta de
pago.
Claudia Melo refiere que tiene cáncer, “y uno
nunca sabe lo que suceda, pero no quiero irme de esta vida sin luchar y gritar
que esto no se vale y sobre todo dejar con deudas y situaciones difíciles a
nuestros hijos y familia que creyó en nosotras y que como empresarias
funcionábamos bien y veníamos creciendo en esa lucha juntas no importaba ser
todólogas y hacer todo lo que implica en una empresa: Vender, facturar, cargar
entregar, etcétera, hasta que prácticamente nos estafaron y timaron en la
Fiscalía”.
Su grito se sintetiza en tres palabras:
¡Ayuda por favor!.
Al principio –anota- fueron compras pequeñas
y adjudicaciones directas, después les invitaron a participar en una
licitación, la cual ganaron.
“Al darnos la noticia que ganamos fue una
alegría muy grande, pero una presión muy fuerte ya que nuestra capacidad
económica no soportaba surtir toda la licitación que en ese momento fue por
$5,600,000, para lo cual acudimos a negociaciones con proveedores, bancos,
préstamos con familia y vender bienes, con tal de cumplir nuestro compromiso”,
menciona Claudia Melo.
Su esperanza era tener un retorno de capital
inmediato, pues el contrato especificaba un plazo de pago de 30 días. “Nosotros
logramos entregar en tiempo y forma todos los bienes comprometidos, que son
básicos para que las diferentes oficinas de la fiscalía operen (papel, toners,
cintas, etcetera)”.
La prueba de que se cumplió con lo requerido
son el fallo de la licitación, el contrato, notas de remisión, fotografías de
entrega, facturas. “Todo lo necesario para demostrar la entrega”.
Pero la deuda no les fue cubierta.
La fiscalía también fue de las dependencias a
las que no se les entregó el presupuesto en el gobierno de Javier Duarte.
Al tomar posesión Jorge Winckler, acudieron
con la oficial mayor designada en la dependencia, la contadora Gabriela Reva.
“Ellos prácticamente recibieron el total de
bienes que acababan de ser entregados a la dependencia”, señala Claudia Melo.
Al principio supuestamente había la disposición
para resolver, pero al transcurrir el tiempo “hemos sido tratadas con todo tipo
de atropellos como mujeres empresarias, sostén de nuestros hogares, al grado de
no permitirnos el paso a las oficinas o tratarnos como delincuentes”,
puntualiza.
En la Fiscalía “no nos contestan ningún tipo
de escrito y cínicamente nos piden que demandemos. ¡No tenemos para comer,
¿cómo podemos tener para pagar un abogado y enfrentarnos a la fiscalía?!”,
reclama Claudia Melo.
Con este adeudo están prácticamente en
quiebra. “Ha sido la situación más triste, desgastante e impotente que hayamos
experimentado en nuestras vidas y que nos ha llevado a dejar de pagar o vender
bienes, y a atravesar una serie de consecuencias de salud por el stress que
hemos vivido como jefas de familia, que tenemos la obligación de llevar el
alimento y educación a nuestros hijos”.
Ante éste panorama Claudia Melo clama: “Por
favor, pido de todo corazón ser escuchadas y poder alzar la voz y no permitir
el atropello del fiscal Winckler y de su oficial mayor, ni de todo su equipo
por sentirse omnipotentes e intocables y que no puedan corresponder y ser
correctos y pagar el adeudo de la dependencia, sobre todo porque ocuparon los
bienes comprador.
¿Qué credibilidad puede tener una dependencia
encargada de impartir justicia cuando se niegan a pagar sus deudas?.
Y no se vale decir que eran deudas del
anterior gobierno, porque son deudas institucionales.
HIPÓLITO RODRÍGUEZ, UN ALCALDE CON MUY MALA
IMAGEN. Hipólito Rodríguez Herrero, el presidente municipal de Xalapa, tiene
muy mala imagen entre la población de la capital del estado.
Primero fue la medición de Massive Caller con
su “Ranking índice de aprobación” de los presidentes municipales de las 100
ciudades más grandes del país, que lo colocó en el lugar 79 de 100 con apenas
23.3 por ciento de aceptación.
Ahora, éste 8 de julio, Campaigns &
Elections, junto con Varela y Asociados, presentaron su “Primer ranking
nacional de alcaldes de México” y otra vez Hipólito Rodríguez quedó muy mal. De
53 presidentes municipales que fueron medidos, quedó en el lugar 50.
Estas fueron los resultados:
El 54 por ciento de los encuestados en Xalapa
dijeron que el alumbrado público está de mal a peor.
El 51 por ciento, le dio la misma categoría a
la recolección de basura.
El 52 por ciento consideró en igual
circunstancia el suministro de agua.
Y, el colmo, el 59 por ciento considera que
está entre mala y muy mala la pavimentación de calles.
Pueden alegar que hay dolo en una
encuestadora, pero ¿en dos?.
Porque mejor no revisan, despacito, con ojo
critico, como de investigador que analiza un fenómeno social que busca
comprender y explicar, lo que está pasando en Xalapa.
Y a partir de un buen diagnóstico a lo mejor
encuentran las soluciones.
¡Que todo está bien, que sólo es mala imagen!.
Bueno, ahí tienen un elemento a corregir.
